"Es una estupidez, pero te lo llegas a creer"

La noche del miércoles se presentó en Madrid por todo lo alto la sección oficial de largometrajes que conformarán la XVIII edición del Festival de Málaga. Entre estos trabajos, se encuentra 'Tiempo sin aire', película que dirigen Andrés Luque y Samuel Martín Mateos y que cuenta con un reparto encabezado por Carmelo Gómez, Juana Acosta Adriana Ugarte y Félix Gómez. Con motivo de este estreno, LOC habla con Carmelo Gómez, que se muestra desengañado con su profesión pese a contar con otras dos cintas pendientes de estreno: 'La playa de los ahogados' y, con Maribel Verdú y Bárbara Goenaga, 'La punta del iceberg'. Además de hablar sobre el salto hollywoodiense de Penélope Cruz y Javier Bardem; el actor leonés comparte su hastío ante el panorama político actual.

P.- Se deja ver poco últimamente y mucho menos en grandes presentaciones.

R.- He hecho películas que se ven poco, pero he estado trabajando. Hace unos años hice 'Agallas', que fue un cine más comercial.

P.- ¿Es justo el público con actores como usted, que ha estado en lo más alto y ha vivido una especie de montaña rusa?

R.- Mi línea no fue una montaña rusa. Lo mío fue una subida excepcional y una caída estrepitosa. Fue así. Durante todo este tiempo, he tenido que aprender a saber qué me estaba pasando porque nadie me lo enseñó. En las escuelas no te lo enseñan. Se llega a pasar mal porque no encajas nada. La última persona que sabe lo que pasa eres tú. Entonces, ahora sé muy bien lo que pasa y lo que quiero hacer.

P.- ¿Cómo ha mantenido la autoestima sin derrumbarse?

R.- Imagínate que llevas años que hablas y eres titulares... Es una estupidez, pero te lo llegas a creer... Es muy difícil salir de ese bucle. Al final, construyes una personalidad que no es la tuya. Ahora vivo tranquilo, seguro de mí mismo y sé lo que quiero hacer. También conozco mis límites. Es difícil que ahora me meta en una depresión porque no esté en algún proyecto o porque un crítico me ponga a parir. Antes me pasaba. Sufría muchísimo con todo eso.

P.- ¿A qué se agarraba en esos momentos?

R.- A la histeria. ¿A qué se agarra uno que se está cayendo por un precipicio? A la linterna.

P.- Habla de caída en su carrera. ¿Se produjo a raíz de ganar un Goya?

R.- No. Fue a raíz de ganar varios Goya y otros premios.

P.- ¿Cree en la maldición de los Goya?

R.- Creo que los premios, en general, son altamente tóxicos. En general, eh. Se tienen que encajar y, en general, no cuentas con un entorno de objetividad... Ya has visto a Zapatero y a Rajoy, que echan a los que les aconsejan bien y se quedan con los que les hacen la pelota. A nosotros nos pasa igual.

P.- ¿Qué quiere hacer ahora?

R.- Quiero volver a donde empecé. Quiero volver al teatro y despedirme. Me gustaría retirarme antes de que me echen (se ríe).

P.- ¿A qué pretende dedicarse tras su retirada?

R.- Me gusta la docencia. Me gustaría ser profesor de interpretación y dramaturgia y transmitir lo que sé.

P.- De su vida personal apenas se sabe nada.

R.- No se sabe porque no salgo con Madonna. Tengo una superdonna en casa, con la que comparto mi vida. Se dedica a esto también, porque es actriz, y nos entendemos. Tengo una vida normal, muy sencilla, monto en bicicleta...

P.- ¿Quién es ella?

R.- No creo que le guste que lo diga.

P.- Y tiene una hija [fruto de su finiquitado matrimonio con la bailarina Esperanza de la Vega].

R.- Sí, Laura. Tiene 21 años y se dedica también a esto.

P.- Dice que es una profesión injusta, pero todos en su casa se dedican a lo mismo...

R.- No he podido evitarlo (se ríe).

P.- Si volviera atrás en el tiempo, ¿repetiría como actor?

R.- Ostras, aquí con estos focos y estas columnas... Me da que pensar. Probablemente, no. Aunque pienso en Pilar Miró o en Imanol Uribe y sí... Pero, en realidad, he sufrido bastante.

P.- ¿Por qué no probó suerte en EEUU?

R.- Yo tuve un grave error con el tema de EEUU y el inglés. Siempre dije que estaba en un país fantástico [España] y sólo quería soñar en mi idioma. Me equivoqué de una manera alucinante cuando el 50% de nuestros jóvenes sueña con marcharse a otro lugar. Yo nunca pensé que nuestra democracia iba a terminar donde ha terminado. Pero tampoco creo que EEUU sea la panacea de la protección de los actores que entran en la madurez. No lo creo.

P.- ¿Qué piensa cuando actores españoles como Penélope Cruz y Javier Bardem ganan Oscars?

R.- Me alegro mucho por ellos que consigan premios tan grandes. Lo que pasa es que voy a sentir que Bardem no vuelva a hacer esas películas que nos dejaba con la boca abierta. Obviamente, está metido en un bucle más comercial. Los años van pasando y vas perdiendo la oportunidad de hacer otro trabajo como 'Los lunes al sol'. Es la única cosa. Por lo demás... ¡Cómo no te vas a alegrar de que le den un premio! Pero si se van, aquí los perdemos.

P.- ¿Confía en que se produzca la bajada del 21% de IVA, como se rumoreó hace unos días?

R.- Sí, cuando caigan los que están. Los que vengan, lo bajarán. Sí, sí.

P.- ¿Está cerca esa caída?

R.- Yo creo que sí. Si ellos no caen, caerán mis brazos y me iré a otro sitio.

P.- ¿Ve a Podemos como una buena solución?

R.- Buena no, pero es una solución. Hay que acabar con el bipartidismo. Puede que Podemos sea un horror, pero ha prometido algo que no ha prometido nadie: que iban a cambiar esa forma de voto en la que dos señores se reparten todo el tomate.

P.- ¿Le da confianza Pablo Iglesias?

R.- No, pero no le puedo comparar con ninguno de los otros.

P.- ¿Es mejor que el resto?

R.- Desde luego. Incluido el Rey.

Por Antonio Diéguez