Sobre la actuación, de Sanford Meisner

En nuestro país la figura de Sanford Meisner está ligada a la de Wiliam Layton, seguidor de su escuela y artífice de la técnica de "Improvisación como acercamiento a la interpretación" que tuvo su punto de partida de las enseñanzas de quien fue su maestro y a quien dedicó su libro "¿Por qué? Trampolín del actor". Este libro se divide en doce apartados, pero no hay que entenderlo como un tratado sistemático: cada actor es diferente, las recetas no son universales y la actuación es un arte dificil y misterioso, declara Meisner en el prólogo. Conseguir el sonrojo de Duse, es decir, vivir de forma auténtica circunstancias imaginarias, que es, según Meisner, la definición de la buena actuación, se alcanza echando los cimientos, partiendo de simples ejercicios de repetición, aparentemente sin sentido, mecánicos, que funcionan a modo de juego de ping-pong hasta que se produce un cambio motivado por el propio compañero. Meisner lo compara con el pellizco y el grito.

Se va entonces más allá de la repetición, hay un elemento emocional añadido y la frase sale del corazón, no de la cabeza, porque la preocupación por el personaje no tiene que venir del cerebro, debe ser instintiva, punto sobre el que se insiste en el capítulo 10 ("Haciendo tuyo el papel"). Se trabajan esos impulsos, lo que a cada uno le conmueve, le afecta-no la memoria emocional, que cambia con el paso del tiempo-, y se va obteniendo la preparación necesaria. Luego hay que justificar esa preparación emocional, dar credibilidad a ese comportamiento, particularizarlo: es lo que Meisner llama el "mágico como si" y, ciertamente, hay papeles que un actor puede hacer mejor que otros. "Es la realidad de la emoción la que hace a la mentira convincente", dice Meisner en el capítulo 7 ("Improvisación"). Y añade al final del mismo: "la actuación es un asunto escurridizo y paradójico. Una de sus paradojas centrales es que para tener éxito como actor tienes que perder la conciencia de ti mismo, para transformarte en el personaje de la obra".

sanfordmeisnerLayton solía decir que Meisner liberaba la individualidad de cualquier actor y cualquier actor que salía de sus clases era distinto. Evitaba el peligro de "marcar" a sus alumnos permitiendo el auténtico crecimiento de su personalidad creativa. Este libro no solamente será útil a los nuevos estudiantes de interpretación actoral interesados en una buena formación básica, sino que por fin tendremos la posibilidad tantos y tantos discípulos de Layton, ex-alumnos o seguidores de sus enseñanzas de profundizar, enriquecer y valorar lo aprendido por el maestro. Como director del departamento de actuación de la Neighborhood Playhouse durante cuarenta años, Sanford Meisner está considerado uno de los más grandes profesores de actuación de nuestro tiempo.