El trabajo del actor sobre si mismo, de Konstantin Stanislavski

Stanislavski comenzó a redactar lo que sería «El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de la vivencia» en 1909, aunque la obra tardaría casi treinta años en ver la luz. En 1920 el Teatro del Arte de Moscú realizó una larga gira por Estados Unidos, causando una profunda impresión en crítica y público. Algunos editores norteamericanos propusieron entonces a Stanislavski publicar un libro sobre su historia y la forma de preparación de su compañía. En esta obra, Stanislavski aplica su profundo conocimiento de los mecanismos teatrales a responder a la pregunta fundamental que todo actor se plantea: ¿cómo hacer para que mi interpretación resulte creíble?, ¿cómo mantener la atención del espectador sobre lo que ocurre en escena y hacerle creer en la ficción de la obra?

konstantinKonstantín Serguéievich Stanislavski (1863-1938), hijo de un industrial moscovita, comenzó su actividad como actor, director y teórico teatral ruso creando en 1888 la Sociedad de Arte y Literatura. Tras participar en varios movimientos de vanguardia, fundó en 1898, con Nemírovich-Dánchenko, el Teatro del Arte de Moscú, que puso en escena las grandes obras de Chéjov. Pronto empezó a desarrollar su sistema de interpretación, que pretendía que el mundo emotivo de los personajes fuera proyectado al espectador de forma verídica y alejado de toda artificialidad, en un efecto de «realismo psicológico». Después de la revolución soviética se dedicó exclusivamente a su trabajo de investigación, expuesto en sus libros. En 1918, fundó el Primer Estudio como escuela para jóvenes actores y escribió varias obras entre las que destacamos El trabajo del actor sobre sí mismo (Alba, 2003), La construcción del personaje (Alianza, 1999) o Mi vida en el arte (García Verdugo, 1997). Stanislavski estrenó todas las obras de Chéjov y gran parte de las de Gorki, Íbsen y Maeterlinck.