La voz y el actor, de Cicely Berry

Contiene el método de aprendizaje y producción vocal que Cicely Berry utiliza en la mítica Royal Shakespeare Company; un auténtico referente de la formación vocal para directores y actores teatrales que desde hace décadas, aporta ejercicios para el desarrollo de la relajación y el control de la respiración que permiten optimizar los recursos vocales. "Hablar es parte de un todo: la expresión de la vida interna". Cicely Berry ha basado su trabajo en la convicción de que, si bien todo está presente en la naturaleza nuestro instinto natural se ha ido castrando desde el nacimiento a través de muchos procesos -por la influencia, de hecho, de una sociedad deformada-. Por lo tanto, un actor necesita ejercicios precisos y de fácil comprensión para liberar sus capacidades ocultas y aprender la difícil tarea de ser sincero con sus intintos en cada momento.

Como su libro advierte con una técnica de persuasión notable "como tal es un mito, ya que no existe eso de una buen voz. No hay ningún camino derecho - sólo hay un millón de caminos incorrectos, que son erróneos sólo porque niegan lo que de otra forma se consiguió. Los malos usos de la voz son aquellos que reprimen los sentimientos, que frenan la actividad, que embotan la expresión, que se salen de la idiosincrasia, que convierten en general la experiencia, que agreden la intimidad.

Estos bloqueos son múltiples y son el resultado de hábitos adquiridos que han llegado a formar parte del automatismo del aparato vocal; desconocidos e inadvertidos, se acomodan en la mitad del camino entre la voz que tiene el actor y la que podría tener, y no están dispuestos a desaparecer por si sólos. Por lo tanto, trabajar no consiste en cómo hacer sino en cómo permitir: ¿cómo, de hecho, le cedo libertad a la voz?. Y puesto que la voz viva brota de la emoción, los ejercicios técnicos monótonos, aburridos y poco inspiradores nunca podrán ser suficiente.

cicelyCicely Berryes directora vocal de la Royal Shakespeare Company y posee renombre mundial por su trabajo como coach de voz y texto, después de haber pasado muchos años como instructora de la Central School of Speech and Drama, en Londres. Ha llevado a cabo talleres en todo el mundo, incluyendo Corea, Rusia y Asia. Su trabajo se ha extendido también a las cárceles, usando a Shakespeare como barco para encontrar la confianza en el habla y el uso de la imaginación.