Marlon Brando, el duque rebelde

Truman Capote le puso el apodo de El duque por su displicencia aristocrática. Para muchos es un mito, para otros, simplemente, es el mejor actor del siglo XX. Desde el principio de su carrera cinematográfica se le reconoció belleza, carisma y, sobre todo, talento. Sus altibajos no le hicieron perder carisma y tuvo el privilegio de renacer en el cine.

Codiciado como actor y, a la vez, temido por los cineastas por sus exigencias, desplantes y caprichos; alérgico a los periodistas, goloso, mujeriego, hedonista, provocador, travieso, polémico, activista a favor de los derechos civiles, reservado, despectivo con la industria del cine, Marlon Brando no dejaba indiferente a nadie. Podía vender sólo su nombre en los títulos de crédito o trabajar como el profesional más disciplinado. Pero sólo cuando él quería.

Marlon Brando, el duque rebelde
Watch the video

Marlon Brando, el duque rebelde

Votos 1

Valoración: 88% - 854 votos

Truman Capote le puso el apodo de El duque por su displicencia aristocrática. Para muchos es un mito, para otros, simplemente, es el mejor actor del siglo XX. Desde el principio de su carrera cinematográfica se le reconoció belleza, carisma y, sobre todo, talento. Sus altibajos no le hicieron perder carisma y tuvo el privilegio de renacer en el cine.

Codiciado como actor y, a la vez, temido por los cineastas por sus exigencias, desplantes y caprichos; alérgico a los periodistas, goloso, mujeriego, hedonista, provocador, travieso, polémico, activista a favor de los derechos civiles, reservado, despectivo con la industria del cine, Marlon Brando no dejaba indiferente a nadie. Podía vender sólo su nombre en los títulos de crédito o trabajar como el profesional más disciplinado. Pero sólo cuando él quería.