Cómo ir a un casting de publicidad

¿Te acaban de llamar de tu agencia para ir a un casting de publicidad? ¿Has ido ya a muchos y sigues sin tener claro cómo comportarte o qué hacer para tener más posibilidades? ¿Puede, incluso, que sea tu primer casting? Sea cual sea tu caso, toma nota de estos consejos para que todo salga perfecto y sobre todo, para que no metas la pata en detalles tontorrones que luego resultan ser mucho más significativos de lo que aparentan.

Para empezar, la puntualidad. No importa que luego en la sala de casting seáis ciento y la madre y tengas que esperar muchísimo tiempo. Que te dé para leerte las obras completas de Proust en francés original o para hacer una bufanda de ganchillo para cada uno de los miembros de tu familia numerosa. Está prohibido terminantemente que llegues tarde a la cita que te han dado en tu agencia. PRO-HI-BI-DO. Nada da tan mala imagen como la impuntualidad. Demuestra falta de responsabilidad, de profesionalidad y de interés. Así que planifícate bien la agenda, busca en internet la dirección exacta para que no te encuentres desorientado/a recorriendo calles arriba y abajo a lo loco y calcula cuánto vas a tardar desde tu casa para llegar a la sala con un margen de tiempo razonable. Mejor incluso si llegas un poquito antes de tu hora.

Otro asunto fundamental que hay que mirar con lupa: el vestuario. Puede que vayas a un casting donde te han marcado previamente cómo debes ir. En ese caso es tan sencillo como seguir las indicaciones a rajatabla. Pero también puede ser que te den la opción de ir según tu criterio. ¿Cuál es tu criterio? Piensa, ante todo, en la impresión que quieres dar, la imagen de ti que quieres mostrar. Si eres chico, olvídate de la ropa deportiva. Sólo voy a decir una palabra. La palabra maldita, impronunciable e innombrable: “chándal”. ¡Nooooo!. ¡Nunca!. ¡Jamás de los jamases! A no ser que te lo pidan específicamente para una publicidad concreta, o porque busquen al doble de Poli Díaz, ni se te ocurra llevarlo por muy caro y deslumbrante que sea o te parezca.

Apúntatelo bien: chándal=caca.

Lo cierto es que, siendo chico, y siempre que vayas vestido con un mínimo de buen gusto, tampoco hay demasiada complicación en ir apropiado. En cambio, ¿qué pasa si eres chica? Que el abanico de posibilidades de no acertar se multiplica hasta el infinito. Volvemos al tema de la imagen que quieres transmitir. Lo mejor es que optes por la discreción. Ni demasiado sexy, ni muy exagerada. Ir tan ajustada que parezca que vas envasada al vacío, por ejemplo, es algo que remarca más los defectos que las virtudes. Definitivamente, no es una buena idea. Ni para ti, que te sentirás incomodísima cuando no puedas respirar, ni para los demás que estarán sufriendo (o no) esperando a que te reviente una costura. Tampoco es buena idea presentarte arreglada como nunca en tu vida. No nos pasemos de rosca, vas a un casting, no al cotillón de Nochevieja ni a una boda gitana. ¿Y qué decir del taconazo? Si eres de las que no puede vivir sin él y te sientes más segura pisando con quince centímetros por encima del nivel del mar, no te cortes y llévalo. Pero, por favor, si lo haces, hazlo con sensatez, intenta que sea un zapato de calidad, no te pongas un modelo Marypaz o cualquier otro símbolo del chonismo patrio que pueda desviar la atención de tu talento hacia tus pies.

En este sector lo de “menos es más” es una premisa que funciona perfectamente y siempre se cumple. De la misma manera, aplica también ese mismo “menos es más” en el tema del maquillaje.

EL MAQUILLAJE. Ese gran desconocido… ¿Cómo maquillarte para ir a un casting?

a) Ir a cara lavada
b) Ir pintada/dibujada como Sara Montiel (e.p.d.) en un día malo

Sí. Efectivamente. La respuesta correcta es la a). Ten en cuenta que lo que buscan en un rostro es un lienzo en blanco. Los directores, los fotógrafos.. todos ellos son profesionales acostumbrados a ver en tu cara lavada las posibilidades de la que sacarán el mayor provecho. Olvídate, en general, del maquillaje a no ser que sea muy suave, y olvídate, concretamente, de la raya por dentro del ojo que sólo favorece a Mónica Bellucci y a Penélope Cruz. (Y a Penélope, únicamente en cinco de cada diez ocasiones).

Un par de consejos más, ahora ya indistintamente si eres hombre o mujer. ¿Te han enviado en tu agencia la separata que tienes que aprenderte? ¿Tienes un texto que memorizar? Hazlo. Estúdiatelo de pe a pa hasta que lo puedas recitar durmiendo. Piensa que ,cuanto mejor te lo sepas, más tranquilo te sentirás en el casting y podrás hacer más hincapié en otras facetas como la interpretación y el gesto. Que acudas con los deberes hechos y no improvises en el momento es fundamental, importantísimo, lo que marca la diferencia entre alguien competente y un aficionado.

Y, para el final, me dejo el consejo más importante. El truco infalible que va a hacer que te lleves el casting de calle: LA ACTITUD.

En una prueba a rebosar de personas con talento, ¿quién se diferencia? ¿ el actor que llega puntualísimo a la cita? ¿el que ha escogido el vestuario más apropiado? ¿la actriz con el texto tatuado en la memoria? No. La persona que destaca del resto es la que cumple con todo lo anterior y además, es la más simpática, la que transmite mejor rollo, la que muestra más disposición y ganas de currar. Condición innegociable: sonríe, sonríe sin parar, disfruta de lo que estás haciendo y diviértete, que se note y sobre todo, que todos lo noten.

Y ahora sí que para terminar, más que un consejo, una imposición: no te desanimes si no pasas el casting. Tómate cada uno de ellos como una experiencia positiva que te ayudará para el siguiente y te dará más tablas. En este mundo, rendirse nunca es una opción.

Será por castings…