¿Qué pasa si no tengo talento?

Hace poco recibí una carta de una actriz de Kentucky. Me contaba que un representante de Atlanta le había dicho que estaba convencido de que ella había nacido para ser actriz. Que tenía "ángel", talento. Pero que necesitaba formarse y un book de fotos profesional y que su agencia (la del representante) se lo podía proporcionar... pagando una pasta, claro.

Unos dias más tarde, al contárselo a una amiga suya que lleva "un par de años" trabajando como actriz, esta le dijo que abriera los ojos, que en realidad no tenía ningún talento y que sin talento lo único que podía conseguir era malgastar un montón de dinero y de tiempo persiguiendo un sueño. Que el talento es la principal para triunfar en la profesión y que sin él no hay nada que hacer.

Vaya. En un tiempo record había conseguido dos pedazos de consejos. De malos consejos.

En mi más humilde opinión, el primero era sencillamente una estafa.

El segundo fue mezquino, falso y absolutamente erróneo.

El Diccionario Íntegro Webster (del original en inglés) define la expresión "talento" de la siguiente manera:

1.- Un regalo, o don, que se ofrece junto a la confianza de que será usado para multiplicarlo y ser mejorado, proveniente de la parábola de los talentos, en el evangelio de San Mateo; de ahí cualquier facultad natural, capacidad o poder.

2.- Una habilidad especial y superior en un arte, en la mecánica, en el aprendizaje, etc.

A pesar de que estoy de acuerdo, en parte, con Webster (hay un convencimiento muy común entre algunos representantes, profesores, y directores de prestigio sobre que, de algún modo, existe un "gen natural" del actor) o con su definición de "una habilidad especial y superior", me surge una duda:

Así como la mayoría de actos del ser humano -el comportamiento, las emociones, los impulsos, la escucha o los cambios de actitud (todo ello también cualidades en un actor profesional) se pueden explicar y cuantificar, ¿por qué no es posible hacerlo con esa "habilidad especial y superior", el "talento"?

La idea de que esas personas poco talentosas debieran olvidarse de esta profesión o la de que otros tendrían que seguir adelante porque tienen "ángel" deberían ser erradicadas y disipadas por completo por aquellos que conocemos la verdad y lo poco o nada que tiene que ver todo eso con una carrera profesional de actor.

Nunca me planteo si alguien ha nacido o no para este oficio porque mi larga experiencia me ha demostrado que jamás se puede saber ni adivinar quién va a tener o no éxito. En realidad, creo que nadie lo puede decir. Sencillamente porque existen demasiados factores involucrados en el éxito de uno.

Como dijo William Goldman: "Quién sabe".

Todo lo que sé es que he conocido actores con mucho "talento" abandonando la carrera en segundo curso de arte dramático y a personas con poca o ninguna capacidad para diferenciar la izquierda de la derecha llegando a lo más alto de Hollywood.

Decirle a un joven (o no tan joven) actor que todo se trata de tener "talento" o de tener un "buen físico" no sólo es falso, sino que además no tiene nada de amable. Cuando decidí por primera vez ser actor, yo no sabía interpretar ni un mordisco.

Y estoy lejos de ser un actor con mucho magnetismo. Pero he ganado millones en este negocio.

Mi punto de vista es simplemente este: Cualquier "razón" para seguir adelante o rendirse debería ser cuestionada a fondo, desde todos los ángulos.

El sentido común nos dice que si ser actor dependiera de una "habilidad natural" no habría ninguna necesidad de profesores de arte dramático, coaches o escuelas de interpretación y teatro.

Por supuesto, la interpretación no es una profesión fácil. Es más complicada que la mayoría de las profesiones, ya que a veces se necesitan años para establecerse. Pero que la importancia entre "tener talento" y "no tener talento" es tan pequeña como para ser imperceptible, es un hecho.

Como todos los que me conocen o me han leido saben, siempre intento dejar muy claro que este oficio es muy duro. Pocos alcanzan el estrellato. Muchos actores convierten la interpretación en su trabajo habitual, pero sigue siendo un pequeñísimo porcentaje de todos los que lo intentan. No todos los actores con éxito en la pantalla y en el escenario tienen un "talento natural" o son guapos. Algunos solamente son mejores negociantes o se las arreglan para permanecer más tiempo en la brecha.

Como digo muchas veces, hay pasos específicos que uno debe dar para tener alguna esperanza de éxito. Y el primer paso es deshacerse de todos esos "muros" que uno construye (o que le permite a otros construir) que le alejan de sus sueños.

Al igual que todos los sueños (ya se trate de algún deporte, música, arquitectura, medicina, poesía, danza, o hacer el ovillo de lana más grande del mundo) no se convertirá en real si no pones de tu parte. Si tú crees que existen "razones" por las cuales puedes alcanzar o no el éxito, no vas a hacer lo que hay que hacer.

Es por es que ¡sencillamente, ACTUA!

He aquí una carta que sirve para concentrar todo lo dicho:

"...y la cosa que más odio es cuando alguien dice, "No puedo pintar", "No puedo cantar"... ¡Mentira!

Uno puede hacer cualquier cosa que le apasione hacer.

Tomemos como ejemplo a Eric Burnes, el jugador peor pagado del equipo de béisbol "Oakland Athletics".

Yo crecí jugando al beisbol con él y, déjame decirte, los entrenadores lo ponían siempre en las peores posiciones. Casi siempre lo colocaban donde sabían que no iba a llegar la pelota. Lo que quiero decir es que a él le encantaba el beisbol, tanto como para aguantar eso. Yo no lo entendía, porque a mi me cansó, dejó de gustarme. Pero Eric aguantó jugando en las ligas menores, en las que no se gana dinero... Quiero decir, nada de dinero ¡Suerte tienen con que les den las camisetas lavadas!

La clave del éxito es: No abandones, no importa donde acabes! Es el camino lo que uno debe amar.

Peter B"

Peter está en lo cierto. No aceptes "razones" por las que deberias seguir o renunciar a tu sueño sin una completa "investigación" que determine si esas "razones" son reales o, simplemente, la falsa realidad ilusoria de otra persona.

La verdad es: LA REALIDAD NO ES OPCIONAL.

bobfraser

Bob Fraser fue uno de los primeros guionistas de la mítica serie de televisión "Vacaciones en el mar". También participó en el guión y la producción de la serie "Benson". Durante los siete años que duró su emisión, Fraser llegó a dirigir varios de sus capítulos e interpretó al archienemigo de Benson, el senador Leonard Tyler. También ha sido productor supervisor de la exitosa serie "Padres Forzosos".