Batman de Welles o Napoleón de Kubrick

Cada año la industria de Hollywood factura cientos de películas de todo tipo. Algunas de ellas tienen el éxito esperado y siempre buscado, y otras no. Pero para llegar hasta allí muchas de ellas pasan por un largo calvario, una larga serie de percances que pasan desde inacabables e innumerables tratamientos de guión, hasta cambios de presupuesto o director, baile de actores principales, tratamientos digitales y uno y mil cambios que provocan que algunas de ellas se queden en el camino de los proyectos jamás filmados o que no llegaron a buen puerto, y otras, terminen tan cambiadas que ni siquiera sus primigenios creadores las reconocerían. Algunos de esos proyectos por desgracia jamás vieron la luz, privándonos seguramente de alguna que otra obra maestra. En general son proyectos más o menos conocidos, pero nunca está de más recordar algunos de ellos, entre otras cosas porque seguramente nos sirvan para comprender algo mejor a sus (no) autores.

orsonwelles“EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS” y “DON QUIJOTE" de Orson Welles.

A lo largo de su larga y prolífica carrera, el genial (en todos los aspectos) Orson Welles nos regaló unas cuantas e indiscutibles obras maestras. Pero quizás por su carácter rebelde o poco afín a acomodarse, son casi más los proyectos que jamás llegó a filmar que las películas que finalmente dirigió (se sabe que dejó alrededor de 30 proyectos cinematográficos sin concluir). De entre esos proyectos destacan ideas como la de filmar una adaptación de “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad (idea que luego aprovecharía otro de los grandes, Francis Ford Coppola para su monumental obra maestra, “Apocalipsis Now”) que fue el proyecto que le llevó a Hollywood a finales de los años 30 y que luego le persiguió durante muchísimos años. No sé si por desgracia o no pero jamás llegó a filmar la película, decantándose finalmente por dirigir una de las más grandes obras maestras de la Historia del cine, “Ciudadano Kane”.

Pero quizás su proyecto más largamente ansiado es su comenzada pero jamás terminada adaptación de “El Quijote” de Cervantes.

Comenzado a rodar en el año 1955 (en principio iba a ser un especial de media hora para la televisión, pero poco a poco el proyecto fue creciendo en la mente del genial realizador ), su accidentado rodaje se extendió durante décadas en las que poco a poco y allí donde podía (España, Italia, etc.) fue filmando distintos planos y escenas (un extraño montaje realizado en el año 1992 por el inclasificable Jess Franco, mostraba algo de ese material aunque mezclado con imágenes actuales, siguiendo estrictamente, al parecer, los deseos de Welles), escribiendo numerosos guiones, aceptando indiscriminadamente todo tipo de papeles, todo ello con el fin de conseguir financiar y terminar una película que le obsesionaba y que, de todas formas y finalmente, jamás vió la luz, al menos como él la había proyectado. Y precisamente, y ya que estamos con Welles, un proyecto que también persiguió rodar durante años y que curiosamente al final si que vió la luz, pero seguramente de una forma muy distinta a la que él proyectó, es “Calma Total”, un thriller normalito que finalmente fue dirigido en el año 1989 por Phillip Noice y protagonizado por Nicole Kidman y Sam Neill. Lástima que Welles muriera en el año 1985, porque hubiera estado bien conocer su opinión sobre dicha película.

Aquí cabría añadir una curiosidad que estuve a punto de "tragarme" y que seguramente hubiera añadido como uno de los más extraños y curiosos proyectos no realizados de Welles (de hecho es tan delirante que me ha servido para titular la noticia).

Desde hace unos años, y como resultado de un engaño muy bien urdido, ha corrido el bulo de que uno de los proyectos inacabados del genial director/actor era el de filmar una adaptación de ¡Batman!. Si, si, como lo cuento. Cuando leí por primera vez el artículo que describía pormenorizadamente todo lo relacionado con este extraño proyecto, la verdad es que me lo creí a pies juntillas, inocente de mi, pero no sé si por prudencia o por curiosidad (o porque mi inglés es más bien escaso y no me fiaba de lo que había entendido), quise buscar más información, y es así como descubrí un excelente y muy elaborado artículo donde se descubría y describía todo lo relacionado con este curioso bulo que de todas formas no resulta tan sorprendente si tenemos en cuenta que Orson Welles comenzó su más que merecida carrera de éxitos con la representación en la radio de “La Guerra de los mundos” de H.G. Welles y poniendo la voz a seriales como los de “La Sombra”.

hitchcock“KALEIDOSCOPE” de Alfred Hitchcok

A finales de los años 60, tras la mala recepción crítica de “Marnie la ladrona” y “Cortina Rasgada”, Aflred Hitchcock se vió inmerso en una profunda crisis artística. Dispuesto a atajar de una forma radical los derroteros que estaba tomando su carrera, y fuertemente impresionado por la irrupción de la Nouvelle Vague Francesa y su cine libre y radical, el genio británico comenzó a vislumbrar una historia de terror y violencia como jamás se había visto hasta entonces a la que le dió el título provisional de “Kaleidoscope”. Basándose en varias historias de asesinatos reales (que en principio Hitchcok había barajado como punto de partida de “La sombra de una duda”), y principalmente en la historia de Neville Heath, un piloto de 28 años de la RAF que en el año 1946 fue ajusticiado por haber atacado y asesinado sádicamente a dos mujeres, la que podría haberse convertido en la película más radicalmente oscura y arriesgada de su carrera, comenzó su andadura en el año 1967, año en el que el director realizó unas primeras pruebas de cámara como estudio de viabilidad del proyecto. Cuatro rollos descubiertos recientemente por el historiador cinematográfico Dan Aulier mientras revisaba los archivos del director junto a cientos de apuntes y detalladas descripciones que dan una clara idea de sus intenciones. Su idea era rodar la historia desde la perspectiva del asesino, con actores desconocidos -algo impensable para la época en un director de su categoría-, un fuerte contenido sexual (uno de los rollos muestra a una mujer desnuda, algo bastante arriesgado para la época), violencia y asesinatos explícitos (hasta el punto que Hitchcock pensaba que incluso podrían ser demasiado para el público en general, algo que el tiempo demostraría que no era cierto).

Por desgracia -para el director y para todos sus fans- cuando los directivos de la Universal (que se iba a hacer cargo de la producción de la película) vieron estas primeras cintas, su reacción fue fulminante y desecharon el proyecto. Según sus propias palabras, el director, que por aquel entonces era un seguro casi infalible en la taquilla, se estaba convirtiendo en una figura demasiado controvertida, y un proyecto tan arriesgado como el de “Kaleidoscope” solo hubiera servido para acrecentar más dicha imagen. La realidad era que no estaban dispuestos a arriesgar su dinero en una película que ellos veían como muy poco viable económicamente. Años después, y de regresó a su Inglaterra natal, el director recuperaría muchas de las ideas pensadas para este frustrado proyecto en su penúltima y excelente película, “Frenesí”.

kubrick“NAPOLEÓN” de Stanley Kubrick

De todos es conocido el carácter obsesivo y minuciosidad con la que Stanley Kubrick se tomaba su trabajo. Cada uno de sus proyectos era el producto de miles y miles de horas de trabajo. Nada se le escapaba y nada quedaba fuera de su control, cuidando cada uno de los detalles de sus películas hasta la extenuación (controlaba incluso la traducción de sus películas y cada uno de los posters que se creaban para el estreno de las mismas a lo largo del mundo).

Es por eso que quizás jamás llegó a realizar uno de sus proyectos más personales y más largamente acariciados, un biopic sobre Napoleón Bonaparte, personaje con el que se sentía plenamente identificado y que veía como un hombre con gran talento y carisma que, sin embargo, terminó mal por su vanidad y emociones.

Aunque fue un proyecto que siempre quiso filmar, fue en el año 1968 cuando Kubrick comenzó a barajar seriamente la idea de realizar una película épica que reflejara fielmente la vida de Napoleón Bonaparte. Durante 2 años se reunió con uno y mil expertos realizando un minucioso estudio de los tiempos del general y de como era el día a día de sus tropas. Llegó a realizar más de 15.000 fotografías de objetos, pinturas (sobre todo pintores británicos del siglo XVIII) y todo tipo de material relacionado con el tema, he incluso llegó a tener conversaciones con el ejército Rumano (tenía previsto filmar en tierras de Rumanía) para que éste le proporcionara los miles de extras que tenía previsto utilizar -en la recreación de batallas con más de 50.000 extras, por ejemplo-. Su obsesivo trabajo llegó incluso hasta el punto de contratar a expertos técnicos de la Nasa para que le proporcionaran unas lentes capaces de filmar con luz natural he incluso con la escasa luz de unas velas (con el fin de acercarse lo máximo posible a la luz real de la época) idea que luego recuperaría para su película, Barry Lyndon, una vez el proyecto se viera finalmente frustrado. Su idea era realizar un film biográfico desde su nacimiento hasta el momento de su muerte en el destierro, y para ello llegó a recopilar más de 18.000 libros sobre el tema.

Por desgracia, la necesidad de un altísimo presupuesto (necesario para recrear con todo lujo de detalles las numerosas escenas de batalla, así como los ropajes y decorados), su carácter extremadamente minucioso y, sobre todo, el estrepitoso fracaso en el año 1970 de la película “Waterloo”, (del director ucraniano Sergei Bondarchuk) protagonizada por Rod Steiger como el megalómano general, termino por echar por tierra sus esperanzas de filmar la película, idea que, como ya he comentado, le obsesionó desde entonces y finalmente, y tras su prematura muerte, ha quedado como uno de sus más perseguidos proyectos jamás realizados.

Y fue precisamente su muerte la que también impidió que llegara a terminar uno de sus últimos y, al parecer, también más largamente ansiados proyectos.

En el año 1976 Kubrick, gran amante de la literatura, compró los derechos de un relato corto que había leído hacía ya unos años por si quizás algún día le servía como punto de partida para algún guión. Escrita por el novelista Brian Aldiss su título era "Super toys last all summer long". Tres años después, en Londres y mientras mantenía una conversación con su gran amigo Steven Spierlberg (que se encontraba en la ciudad preparando “En busca del arca perdida”) fue cuando surgió la idea de adaptar el libro de Aldiss. Pero el perfeccionismo obsesivo de Kubrick y las dificultades técnicas del mismo hicieron que poco a poco se fuera postergando el proyecto. Pasaron los años y varias películas después Kubrick pensó que la tecnología necesaria ya había evolucionado lo suficiente como para poder llegar a filmar la película como él deseaba. Pero en el año 1999 un fulminante ataque al corazón acabó definitivamente con sus intenciones y de paso, con uno de los más grandes directores de la historia del cine. Poco después, y en parte como homenaje a su fiel amigo, Steven Spierlberg se hacía cargo del proyecto y en el año 2001 finalmente estrenaba la película con el título de “A.I. Inteligencia Artificial”. El resto es historia del cine.

carltheodor“JESÚS DE NAZARET” de Carl Theodor Dreyer

Viendo y disfrutando la impresionante carrera cinematográfica de ese genio absoluto del cine que era el inmenso Carl Theodor Dreyer, si hay algo que queda evidente -aparte del tema del sufrimiento, que prácticamente está presente en todas sus películas- es su profunda y sincera espiritualidad. Es por eso que a nadie le debería extrañar que uno de sus mayores anhelos a lo largo de su carrera cinematográfica fuera el de filmar una película sobre la vida de Jesús de Nazaret.

Criado en la fe luterana, ya desde el principio de su carrera se sabe que era algo que le obsesionaba y su intención era que fuera su mejor y más grande obra, de ahí las dificultades que siempre tuvo para llevar a cabo su más ansiado proyecto, incluso en los últimos años de su vida, cuando ya era toda una leyenda tremendamente respetada. Una epopeya bíblica que le tuvo enfrascado en uno y mil estudios, escrituras y reescrituras de un guión que nunca se llegó a terminar definitivamente durante más de 30 años. Los 16 primeros trabajando junto a Blevin Davis con el que se carteó constantemente sin llegar nunca a nada satisfactorio, entre otras cosas por su obsesivo perfeccionismo y porque en el fondo no podía concebir que un hombre, un actor, un ser humano representara la figura de Jesús. En el año 1967, casi al final de sus días y ya sin el apoyo de Davis, la RAI Italiana le dió carta verde para que realizara su película que debía ser rodada enteramente en tierras de Israel, e incluso puso a su disposición un médico que le acompañaría por si tenía algún percance, pero por desgracia jamás pudo hacer ese viaje. Moriría un año después, en 1968, sin haber realizado su más preciado y ansiado proyecto. Y el público nos quedamos sin una segura obra maestra.

jodorowsky“DUNE” de Alejandro Jodorowsky

Aunque la adaptación de la monumental obra de Frank Herbet “Dune” fue finalmente realizada en el año 1984 por el gran David Lynch, en realidad el proyecto llevaba años deambulando sin conseguir llegar a buen puerto. El primer realizador que se hizo cargo del proyecto fue el inclasificable Alejandro Jodorowsky, que durante más de dos años, realizó un impresionante trabajo que por desgracia jamás vio la luz. Al menos como él lo había concebido.

Según parece, la razón que le llevó a hacerse cargo de la película fue que "alguien" le dijo en un sueño que él estaba predestinado a hacerse cargo del proyecto. Así que una vez decidido a filmar la película se puso manos a la obra y durante más de un año se encargó de escribir la difícil adaptación de la obra de Herbet. Con un primer guión escrito, y un presupuesto que rondaba (según las fuentes) entre los 9 y los 20 millones de dólares (unas cifras astronómicas para aquellos años) y decidido a que la película fuera grande en todos los sentidos, contrató los servicios de ilustradores como Chris Foss, famoso por sus monumentales ilustraciones de impresionantes naves espaciales, al que le encargó realizar los diseños de todo lo relacionado con la familia Atreides, o al oscuro artista suizo H. R. Giger, al que le encargó todo lo relacionado con la otra gran familia de la novela, los Harkonen, o al famoso dibujante de comic Moebius, que a parte de realizar un detalladísimo story board de más de 3000 páginas, se encargó del diseño del vestuario de la película, y en general del diseño visual de la misma. Pero ahí no quedó la cosa, como todo debía ser impresionante, se propuso contratar los servicios de Orson Welles en el papel del Barón Harkonnen, y al genial Salvador Dalí como el demente Emperador de la Galaxia. El primero aceptó porque le prometió que contrataría los servicios de un cocinero de su agrado que le acompañaría allí donde tuvieran que rodar (por aquel entonces Welles estaba asqueado del trabajo de actor), y el segundo le exigió 100.000 dólares por hora de trabajo porque, según sus propias palabras quería ser el actor mejor pagado del mundo. Jodoroswsky lo contrató para una hora de trabajo (cambió el guión para que todas las apariciones del emperador fueran en realidad las de una especie de robot que sería manejado desde una sala por el personaje de Dalí, con lo que sólo tendría que rodar unas pocas tomas en las que se le viera manejar los controles).

Pero es que ahí no quedó la cosa, y para ser coherente con el impresionante apartado artístico, contrató los servicios de uno de los grupos musicales más punteros en aquellos tiempos, los míticos Pink Floyd.

Aunque su primera intención era la de contratar a Douglass Trumbull (que acababa de dejar boquiabiertos a los espectadores con su impresionante trabajo en "2001, una odisea espacial" ) para que se hiciera cargo del importante apartado de los efectos visuales, ante la negativa de este, se vió obligado a contratar a un joven realizador que por aquel entonces despuntaba, Dan O'Banon (futuro guionista de una de las más famosas películas de terror de todos los tiempos, "Alien, el octavo pasajero") que durante 6 meses comandó un equipo de 30 técnicos que se encargaron de realizar miles de bocetos y maquetas.

Cuando ya se habían gastado más de 2 millones de dólares, y O'Banon se encontraba en Estados Unidos para encargar las cámaras Vistavisión con las que se iban a rodar los efectos especiales, recibió un telegrama que le comunicaba que la película se había ido al traste (lo que le llevó a una institución psiquiátrica preso de un ataque de nervios). Al parecer los productores no las tenían todas consigo, pensaban que quizás Jodorowsky no fuera capaz de llevar a buen puerto la película y ante las proporciones que estaba tomando el proyecto, al final retiraron su apoyo económico y el proyecto se hundió.

De todas formas al menos parte del trabajo ingente realizado para la película si que pudo ver la luz: parte de los diseños creados para la película fueron usados finalmente por Lynch en su propia adaptación, el trabajo de diseño de vestuario de Moebius fue parcialmente utilizado en películas como “La Guerra de las galaxias” o incluso la mítica “Blade Runner” (vamos, que no es que se usaran directamente los diseños, pero que es seguro que sus autores le echaron un ojo a su trabajo), parte del trabajo de Giger terminó formando parte de la mítica “Alien, el octavo pasajero” de Ridley Scott (se usaron sus diseños para recrear la misteriosa nave alienígena donde se esconde el extraterrestre que al final también acabaría siendo diseñado por Giger), además de servir para que Hollywood descubriera a estos artistas europeos que luego se encargarían del diseño de otras tantas películas.

wellesComo se puede ver, varios ejemplos de películas que por razones obvias y desgraciadamente ya jamás podremos ver. Y es que el mundo de las películas jamás filmadas o que se quedan en el limbo de próximos proyectos es realmente amplio. Sin ir más lejos hace año y medio se cancelaba 'sinedie' uno de los proyectos más esperados de los últimos años, la mastodóntica producción "Pompeya" de la que se iba a hacer cargo el gran Roman Polansky y que se rumoreaba se iba a convertir en la mayor producción de la historia del cine europeo (al parecer el miedo de los productores a la anunciada huelga de actores en Hollywood fue en aquel momento la gota que colmó el vaso de la paciencia del afamado director polaco); o la largamente aplazada y no menos ambiciosa "Megalópolis" que el pobre Francis Ford Coppola lleva 10 años intentando concretar (sus últimas declaraciones apuntan a que seguramente jamás termine filmándola); o la también largamente anunciada "Las Cruzadas" (se llegó incluso a imprimir posters que anunciaban el comienzo de la producción he incluso se comenzó la construcción de decorados en España) que Paul Verhoeven intentó filmar con Arnold Swarzenneger como protagonista antes de caer en desgracia con el desastre de “Showgirls”, o tantos y tantos proyectos que se anuncian cada año, que luego, y por diversas razones, no terminan de cuajar.

Un sinfín de interesantes proyectos que andan perdidos en los despachos de las productoras o en los cajones de los productores que quizás guarden una gran película en sus páginas y que, algún día y con suerte, quizás podamos ver en una pantalla. O no.