La placenta del Universo

blogs clandestinodeactores.com
  • Inicio

Paco Ibáñez, porque la poesía vive en la calle

30 diciembre, 2012

paco-ibanez-millenniÉl es la voz de la poesía, de esa poesía que ha sacado de los cajones y los libros para llevarla a la calle, para que todos la cantemos, esa poesía que nos ha dado fuerza para seguir adelante, que ha sido nuestro refugio y que es nuestra esperanza. Pocos como él han hecho tanto por la poesía. Jamás ha escrito la letra de una canción, pero ha musicado a todos los poetas. Los poemas de Lorca, Miguel Hernández, Neruda, Alfonsina Storni, el arcipreste de Hita, Quevedo, Celaya, Pavese, Rosalía, Rubén Darío, Fanny Rubio, Machado, Nicolás Guillén, Cesar Vallejo, Cernuda, León Felipe, Gloria Fuertes, Góngora, Blas de Otero, Brassens, Alberti, Jorge Manrique o José Agustín Goytisolo han atravesado todas las fronteras y llegado a todos los corazones volando libres en su voz. La música de Paco transforma los poemas en himnos, en cantos de lucha por la libertad y la justicia. De él dijo Ernesto Sábato: “Quiero hacer llegar a Paco Ibáñez el testimonio de mi admiración porque a través de su memorable voz, miles de personas han descubierto el universo trascendente de la poesía.
Él representa a la antigua tradición de trovadores que, con sus guitarras y su canto, revelaban hechos terribles y nobles, como también los sentimientos más profundos que albergan el corazón de los seres humanos. Como lo ha hecho por generaciones, la obra de Paco Ibáñez señala una huella por la que es imprescindible aventurarse. Tal es la vigencia de su obra, tal el motivo por el que los jóvenes se acercan con fervor a escucharlo.”

Nacido en Valencia en 1934, hijo de padre valenciano y madre vasca, vivió su primera infancia, la de la guerra civil, en Barcelona. 5En 1939, tras la derrota de la República, parte con su familia al exilio francés. Su padre, anarquista de la CNT es apresado e internado en los campos de prisioneros de Argelés-Sur-Mer y Saint Cyprien junto a miles de republicanos españoles. La madre decide entonces refugiarse en el caserío familiar de Aduna, cerca de San Sebastián, donde Paco vivirá hasta los catorce años. En 1948 la familia atraviesa clandestinamente la frontera para instalarse, junto a su padre, definitivamente en París. De su padre aprendió el oficio de ebanista, un oficio que siempre le ha acompañado y al que dedica la mayor parte de su escaso tiempo libre. Es en París donde descubre la música y la poesía. Es también en esa época cuando empieza a tocar el violín que rápidamente es sustituido por la guitarra que su padre construye para él. Un amigo chileno le habla de Neruda y le regala el Canto General. Otro amigo, Pierre Pascal le habla de la música de Georges Brassens y de Athaualpa Yupanqui. Léo Ferré también pasa a formar parte de sus imprescindibles. Otro de sus amigos, el pintor venezolano Jesús Soto, le enseña a tocar la guitarra. La música y la poesía ya no le abandonarán nunca.

En 1956 ve una foto de una mujer andaluza vestida de negro que le recuerda un poema que ha leído de Góngora, “La más bella niña”, y se produce el milagro de su primera canción. Se sumerge en el poema, se abandona a él, se deja llevar por su música y, de repente, aparece la canción. Componer una canción sigue siendo un misterio para él: “Las canciones las haces porque, de repente, has leído un poema que te ha emocionado. Y si te ha emocionado a ti quiere decir que puede emocionar a los demás. Si este poema te ha dado una respiración como si se abrieran todas las ventanas, entonces buscas la música y la cantas. Y la ofreces a los demás. Fue Brassens quien me convenció de que valía la pena vivir por una canción. Con una canción puedes transmitir mensajes muy profundos y duraderos…”

con José Agustín GoytisoloUna de las canciones más emblemáticas de Paco, sin duda, es “Palabras para Julia”, ese poema inmortal que José Agustín Goytisolo escribió para su hija y en el que le dice que no se rinda jamás, que por mal que vayan las cosas, hay que seguir en el camino, en la brecha. El recuerdo de Goytisolo de su primer encuentro con Paco, con el que llegaría a mantener una profunda amistad, es delicioso: “…llegó a mi casa con una guitarra… al fin comenzó a explicar que le gustaba poner música y cantar ciertos poemas de ciertos poetas. Eso debió ser en 1968 o por ahí, no recuerdo bien… lo cierto es que al poco de charlar ya estaba cantando poemas…Me quedé asombrado: su música y su voz daban una dimensión nueva y para mí desconocida a la letra de aquellos poemas… y sin avisar, cantó dos o tres poemas míos. Me asusté. No tuve tiempo para sentirme halagado, porque me asusté. Me parecían de otra persona, escritos como para ser cantados, o hechos cantando… sus canciones, no los poemas, eran algo nuevo, hermoso, sorprendente pero también con sabor añejo, entre medieval y renacentista, y en todo caso, trovadoresco…”

En 1966, todavía en París, funda “La carraca”, un espacio libre para representar espectáculos en castellano (teatro, coloquios, exposiciones de pintura, cine, etc.) Paco sigue viviendo en París, aunque realiza viajes a España, donde canta por primera vez en 1968 durante la “Primera Trobada de Cançó de Testimoni”, en Manresa. Los círculos estudiantiles españoles conocen sus 16canciones y las hacen suyas. Paco se convierte en uno de los símbolos de la resistencia antifranquista. Llega a cantar en TVE “Andaluces de Jaén”. Intenta quedarse a vivir en Barcelona, aunque mantiene su domicilio en París. Su casa parisina es, por aquel entonces, punto de paso obligado para muchos exiliados que huyen de la represión franquista y para muchos artistas e intelectuales que viven en París la libertad que se les niega en su país. Son los albores de Mayo del 68. Los estudiantes parisinos toman las calles. La efervescencia política es total. Un año después, celebrando el aniversario de la revuelta estudiantil, da un concierto en la sala Richelieu. El cartel que lo anuncia no puede ser más claro: “Paco Ibáñez, la voz libre de España” Los estudiantes franceses lo hacen suyo y pasa a ser uno de sus símbolos. En diciembre da el concierto ya mítico en el Olympia. Paco siempre comenta que aquel día, viendo a los cientos de personas que se agolpaban para intentar entrar en el teatro, su madre, vasca de pro, les miraba y decía “Sí, sí, anda que si no llega a ser por mí hoy no estáis aquí”

En París conoce a Pablo Neruda que, tras escucharle cantar, le dice: “Tú tienes que cantar mis poemas, tu voz está hecha para cantar mi poesía…” En el disco que acaba de publicar y que actualmente está presentando en diversos teatros de Europa y América, Paco canta a los poetas latinoamericanos. Siete de las canciones de ese disco son poemas de Neruda.La poeta argentina Alfonsina Storni es una de las voces que más hondo han tocado a Paco. Acabas de escucharla en “Yo seré a tu lado”, y a continuación puedes escucharla en otro de sus más bellos poemas de amor “Quisiera esta tarde”

En 1971 el gobierno de Franco prohíbe sus canciones y Paco regresa a su exilio parisino. En 1975, cuando se levanta la censura 2tras la muerte del dictador muchos son los que regresan del exilio. Paco decide no hacerlo porque no quiere ser recibido como un héroe. Siempre ha rechazado las alabanzas y el boato. De hecho cuando el gobierno de Mitterrand, en 1983, le concede la medalla de la orden de las artes y las letras, él la rechaza porque: “Un artista tiene que ser libre en las ideas que pretende defender. A la primera concesión pierdes parte de tu libertad. La única autoridad que reconozco es la del público y el mejor premio son los aplausos que se lleva uno a casa”. Jamás ha aceptado un premio, ni siquiera esa misma medalla de la orden de las artes y las letras que el gobierno francés le vuelve a conceder en 1987.

Es a principios de la década de los noventa cuando decide regresar definitivamente a España. Tras una breve estancia en Madrid y en Aduna, en 1994 se instala en Barcelona, donde vive desde entonces, en un pequeño ático del Eixample donde tiene su taller de ebanistería y una terraza llena de plantas donde, en verano, invita a sus amigos a cenar. Recuerdo que la última vez que estuve en su casa, desde la terraza nos proyectó, en la pared de la casa que estaba al otro lado de la calle, un vídeo sobre una exposición de pintura maravillosa. Tras ese vídeo la guitarra y el bandoneón tomaron la palabra y la poesía lo inundó todo.

También recuerdo que otra vez, cenando con él en casa de María del Mar Bonet, comenté que había visto un documental en la 10BBC sobre el instinto sexual de la mujer en el que decían que el mayor estímulo para la mujer era el olfato y para demostrarlo hicieron el experimento de perfumar con un determinado perfume una silla de la sala de espera de la consulta de un ginecólogo y dejar una cámara oculta. Aunque iban cambiando la silla perfumada constantemente de posición entre las otras veinte que había en la sala, no fallaba: mujer que entraba, mujer que se sentaba en la silla perfumada aunque las otras diecinueve estuvieran vacías. El perfume resultó contener, entre otras cosas,  feromonas y extractos de sudor de caballo. Nunca olvidaré la reacción de Paco: “¡Coño! Y yo perdiendo el tiempo toda mi vida con la poesía y las canciones y resulta que me tenía que haber quedado con el olor a vaca del caserío de Aduna que es donde están las puñeteras feromonas esas”

Paco siempre ha sido, y es, un hombre libre comprometido con sus ideas, una persona que jamás se ha vendido porque para él el Paco Ibañezdinero no es lo importante en la vida: “Lo que más me molestaría es tener dinero. Yo no canto gratis, pero acumular dinero es lo más asfixiante de la vida. Me da náuseas” Y siempre ha tenido la valentía de decir lo que piensa, por mucho que eso pueda molestar. En una reciente entrevista en El Periódico de Cataluña, ha levantado verdaderas ampollas con el tema del referéndum: “Es una indecencia lo que han hecho con Catalunya estos chulos que están en el poder. Y ahora van amenazando. Esto no se puede aguantar. Los españoles les importan un rábano, lo único que les importa es su España. El rey, con aquel comunicado, perdió una oportunidad de callar. Y luego aquel otro, Wert, que quiere españolizar…Catalunya es un pueblo que vive y deja vivir, a ver si lo entienden de una vez todos esos cretinos…Aquí hay un pueblo entero que se manifiesta y es amo de sus ideas. Así que aquí tienen a un soldado para lo que quieran los catalanes…”

Su rechazo a todo lo que venga del PP es visceral. Se ha negado a actuar en las poblaciones donde gobiernan. Próximamente vendrá a presentar su nuevo disco a Madrid, pero lo hará en un teatro privado que él mismo ha alquilado, en una serie de conciertos totalmente producida por él y que nada tienen que ver con los teatros públicos: “A los teatros públicos gobernados por el PP no iré jamás” Su desencanto con la llamada izquierda española también es grande: “Estamos entre una derecha cancerígena y una izquierda tuberculosa. Son unos inútiles y unos mediocres. En la transición española fueron muchas las cosas que se hicieron mal, empezando por la propia Constitución, que dejó la puerta cerrada al desquite, que no se pudiera tocar, ni 13juzgar, ni abrir esa caja donde estaba todo el veneno que fueron los crímenes de guerra que cometieron los franquistas. Hemos vivido cobardemente mirando para otros lados como si eso no hubiera ocurrido… La mayoría de los españoles están totalmente idiotizados, están contaminados. Los partidos están demasiado pendientes del electorado y de su poltrona. Ahora la izquierda va de capa caída porque no hay voluntad. Los han alineado con demasiado fútbol, rock, discotecas, revistas y tonterías. El fútbol es un veneno, lo han convertido en un deporte de desviar la atención, vuelve a la gente cada vez más bestia. Marcando goles con las piernas de los demás ya te sientes realizado. Han convertido como meta sublime ser campeón. Estamos cubiertos de piernas y musculaturas; la gente solo piensa en eso. Si escucho una obra de Béla Bartók, ¿con quién la voy a compartir?, ¿con esos gilipollas que gritan como bestias mirando fútbol?” Paco no cree en los partidos políticos, pero no es un hombre sin esperanza, “aunque esa esperanza esté muy lejos” Quizá por eso ha apoyado decididamente iniciativas como la del movimiento 15M cantando para los indignados acampados en la Plaza Cataluña.

Los poemas que han emocionado a Paco y le han llevado a buscar su música abarcan toda la historia de la poesía española, desde 11anónimos del siglo XV como el romance del Conde Niño que has escuchado antes, a los de la generación del 27 o algunos más próximos como Goytisolo o Fanny Rubio. Sin embargo los poetas jóvenes no han llamado su atención: “¿Los poetas nuevos? Ni yo sé dónde están, ni ellos saben dónde estoy. Busco poesía, pero no sé buscar, o me huye. Hay mucho ombliguismo, jugar con palabras bellas, pero no hay poesía que da energía. Yo tengo el hándicap de que no hago las letras: estoy esperando que llueva. Y si no llueve, estamos jodidos” Paco ha musicado infinidad de poemas y los ha cantado en castellano, vasco, catalán, portugués, italiano… Aquí le tienes cantando en euskera esa maravilla de poema de Cesare Pavese que es “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”, que viene a decir:

“Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo”

La poesía de Lorca ha sido otro de los manantiales donde Paco ha buceado para hacernos llegar su música. Al “No te puede ver cuando eras soltera” que has escuchado antes, puedes añadir este “Si tú vienes a la romería” que rezuma el espíritu de Lorca por los cuatro costados

Pocos como Paco para cantar al exilio. Es el desgarro del dolor, de la ausencia, del silencio y el sufrimiento del que se sabe solo, del que lo ha perdido todo, del que ya nada espera… Su voz cantando “Un español habla de su tierra” de Cernuda da la voz a todos los exiliados.

En esta entrevista que le hizo otro formidable cantautor como el uruguayo Daniel Viglietti, puedes escucharle repasando muchos momentos de su vida y algunos fragmentos de muchas de sus canciones más emblemáticas.

La comunión de Paco con los poetas siempre ha sido absoluta, aunque con uno de ellos, José Agustín Goytisolo, esa comunión 1alcanzó cotas tan altas que difícilmente pueden llegar a disociarse ya los poemas de las canciones. Esta “Autobiografía”, conocida como “No sirves para nada”, Paco suele presentarla en sus conciertos como un maravilloso canto a la libertad. Y en la última, con la que he querido cerrar esta entrada, puedes escuchar a Goytisolo cantando con la voz de Paco al dolor del amor que se va, ese inmenso dolor que todos, tarde o temprano, hemos sentido alguna vez. Aunque, como dice Paco, “¿Nostálgico? No, no miro para atrás. Tengo ganas de ir, no de volver… aunque uno va siendo aquello que ha vivido y que ha quedado enclavado en tu corazón”

Comments
14 Comentarios »
Categorias
General, Literatura, Otros temas
Tags
15-M, Alberti, Alfonsina Storni, Antonio Machado, Arcipreste de Hita, Blas de Otero, canción, Cesare Pavese, Exilio, Fanny Rubio, Gabriel Celaya, Gerorges Brassens, Jesús Soto, Jorge Manrique, José Agustín Goytisolo, León Felipe, Lorca, Luis Cernuda, María del Mar Bonet, Mayo 68, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Paco Ibañez, poesía, Represión franquista, Rubén Darío
Comentarios RSS Comentarios RSS

María del Mar Bonet

27 noviembre, 2011

La voz de María del Mar Bonet es una voz que sabe a mar, a viento, a sal y a olivo. Es mar, es esa ola que, incansable, atraviesa el Mediterráneo para traernos secretos de la otra orilla. En su música habitan todos los pueblos, todas las gentes que, desde hace milenios, viven alrededor de este mar nuestro. Por eso es una música universal, una música que habla de nosotros, de todos nosotros, porque en ella viven las emociones, todas las emociones que, más allá de tiempos y fronteras, nos unen en una única danza ancestral en la que todos podemos reconocernos. María del Mar ha construido, con su voz y sus manos desnudas, un puente que une todas las orillas del Mediterráneo, un puente que todos estamos invitados a cruzar y en el que podemos encontrarnos a gente tan diversa como Llull, Verdaguer, Theodorakis, Alcover, Graves o Springsteen…

Nacida en Mallorca, es hija de un entrañable periodista enamorado de la vida del que ella heredó su amor por la poesía (es lo que más lee,  en la biblioteca de su casa puedes encontrar más de cuatro mil volúmenes de poesía). De su madre heredó también el amor por lo cercano, por lo próximo y, sobre todo, el amor por la naturaleza. Desde pequeña había cantado en algún coro y en petit comité, como su hermano Juan Ramón, que en los sesenta se fue a Barcelona a probar suerte como cantante siendo uno de los miembros de Els Setze Jutges (los dieciséis jueces), un colectivo de cantantes y cantautores que impulsaron la que se conoció como Nova Cançó, la canción de protesta catalana de los últimos años del franquismo, en el que se encontraban Joan Manuel Serrat, Lluis Llach, Pi de la Serra, etc. María del Mar quería estudiar cerámica y por eso también se desplazó a Barcelona, junto a su hermano. Con veinte años y un montón de sueños no tardó en incorporarse también a Els Setze Jutges, dedicándose profesionalmente a la canción desde entonces. Como ella recuerda, “por aquella época cada vez cantaba más y hacía menos cerámica, así que por eso acabé dedicándome a la canción” Dejó de lado la cerámica, aunque no descarta poder dedicarse a ella algún día, pero de aquellos años de grandes inquietudes plásticas hay una cosa que la acompaña siempre: la pintura. Nunca olvida su caja de acuarelas cuando va de gira.

Aquí la tienes cantando una canción popular catalana, Anima Morta, el alma muerta, en una grabación televisiva de los años 80.

De aquella época surge también la colaboración con Nacho Duato, que coreografía varios temas de María del Mar que ella canta en directo, en una de las experiencias más enriquecedoras de su vida, como varias veces ha reconocido.

 

La influencia de la chanson francesa en la nova cançó y en la canción de protesta contra el franquismo era muy clara: George Brassens, Leo Ferre, etc. eran el camino a seguir. La versión que María del Mar hizo de uno de los temas de Bárbara, una de los más claros exponentes de la chanson, Águila negra, fue uno de sus temas más emblemáticos y jamás lo ha abandonado en  su repertorio. Es una preciosa canción que, sin embargo, tiene una doble lectura. No es el tema de amor que parece a primera vista, sino que Bárbara reconoció en alguna ocasión que lo compuso para liberarse del trauma que le supuso sufrir abusos sexuales por su padre.

La colaboración con otros cantantes ha sido permanente en la carrera de María del Mar, una carrera que podría haberse orientado a convertirla en la gran diva de la canción europea, como querían sus managers de los primeros tiempos, pero a la que ella renunció para poder ser fiel a lo que a ella más le gustaba: la música popular del Mediterráneo. Ella ha cantado a Mikis Theodorakis, ha cantado junto a Haris Alexiou, Zülfü Livaneli o Georges Moustaki. Aquí la tienes cantando con él “En Mediterranée”, una preciosa versión de la canción de Moustaki que cuenta la historia del Mediterráneo, de lo que es, de lo que fue y de lo que siempre será…

Su amor hacia la música árabe la ha llevado a colaborar con diversos ensembles musicales de Túnez, Siria, etc, cantando a veces en árabe, pero casi siempre en su catalán natal, en unas versiones que suele escribir ella misma, como la de este Bir Demet Yasemen (Un ramo de jazmines), que viene a decir:  

“No se ha muerto el deseo,

el deseo que siento por ti.

De nada sirve llorar

de nada morir,

el deseo está aquí,

y no se acabará así.

De nada sirve llorar,

de nada morir,

más fuerte es el deseo,

que hace solo su camino.

 

Por más que me lamente, si mi deseo

ni siente, ni ve, ni espera,

por más que me aleje, si mi deseo

sale de mí para llamarte.

 

De nada sirve llorar

de nada morir,

el deseo está aquí,

como el sol que sale por la mañana.

De nada sirve llorar,

de nada morir,

terco es el deseo cuando trenza su camino.

 

Por más que me lamente, si mi deseo

ni siente, ni ve, ni espera,

por más que me aleje, si mi deseo

sale de mí para llamarte.

 

De nada sirve llorar

de nada morir,

el deseo está aquí,

y no se acabará así.

De nada sirve llorar,

de nada morir,

más fuerte es el deseo,

que hace solo su camino”

 

Aquí la tienes cantándola junto a sus músicos de siempre, entre los que está el fabuloso Javier Mas su fiel amigo y escudero de los escenarios durante décadas, en uno de los últimos conciertos en los que acompañó a María del Mar, ya que lleva tres años acompañando en su gira mundial y sus grabaciones de estudio a Leonard Cohen.

Su espíritu inquieto y abierto siempre la ha llevado a buscar nuevos caminos, nuevos puntos de encuentro y de diálogo, en la fusión con otras músicas. Aquí la tienes cantando uno de sus temas, Inici de campana, con Miguel Poveda.

 

La conocí hace algo más de diez años, cuando los dos vivíamos en Vallvidrera, en la parte alta de Barcelona. Desde entonces siempre  nos ha unido una gran amistad. Ella me ha descubierto un mundo, el de la canción popular y el de la poesía catalana, de la que es una gran experta. Me hizo el honor de pedirme que tradujera su libro “Quadern de viatge” al castellano para la edición que hizo la Universidad Popular José Hierro. Fue una verdadera gozada poder traducir aquellos poemas y adentrarme en ellos cuando ella me comentaba cuándo y cómo los había escrito, lo que significaban para ella, etc… Recuerdo varios de aquellos poemas, como

DENTRO DE TI

“Cuando tu cuerpo abra su pecho

y me deje caminar por sus estancias,

se abrirán ventanas de tus campos

y veré el trigo crecido

de tus viejas esperanzas.

Cuando tus ojos se abran para mí

y me dejen atravesar su color

de aire puro sobre el mar de lágrimas saladas.

Cuando haya fiesta dentro de ti

y abras la puerta al vendaval

déjame cantarte una canción

y ser la primera invitada.

Cuando tu cuerpo deje de ser

Un mundo cerrado con llave

donde no tengo entrada,

entonces nacerán claridades

y jardines que muestran el cielo

con nieblas blancas”

 

 O como esta maravilla de poema que es:

 

CARTA A UN AMIGO

“Por otros sé de ti, y muchas veces

cae aquel velo que lo confunde todo.

¿Dónde estás, dónde estás, por qué no llamas?

Quisiera verte y hablar contigo.

Te envío mensajes por ondas invisibles,

por sonoros caminos que sólo tú entiendes.

También estas palabras van inseguras

en una botella de náufrago, a merced de la corriente.

Puede que me hayas olvidado para siempre

por eso de mí también me olvido.

No me hagas daño, devuélveme aquella imagen,

es la única que quiero de mí misma.

Porqué obstinados caminos te alejas,

pobres motivos para el arrepentimiento.

Si tú quisieras me encontrarías

donde me dejaste, amigo, hace tanto tiempo”

Conocedora de mi pasión por Bruce Springsteen, fuimos a uno de los conciertos del Boss en el Palau Sant Jordi. La música le encantó, el alma que todos los músicos ponían en aquella música, aunque lo alto del sonido impedía, para ella, poder saborear el virtuosismo de Bruce y de la E Street Band. Recuerdo que cuando sonaron los primeros acordes de Worlds Apart (Mundos aparte), esa impresionante canción de Bruce en la que cuenta la historia de amor entre un soldado norteamericano y una mujer afgana en estos tiempos de odio y guerra que les ha tocado vivir y de la necesidad de conocernos, de tender puentes por los que podamos acercarnos, le comenté que era una de mis canciones favoritas. Pocos meses después me llamó un día y me dijo: “Ya está, toma, aquí la tienes”, y me cantó la maravillosa versión de esta canción que ha hecho junto a Albert García. No os puedo contar lo que sentí aquella tarde. Aquí tenéis esa espléndida versión:

María del Mar siempre ha sido una mujer muy comprometida con las causas en las que cree. La defensa de la libertad, de los derechos humanos, de la cultura autóctona y de la naturaleza son los pilares en su vida. Recuerdo que en 2007 organizamos desde la Fundación de la Casa del Tíbet una conferencia del Dalai Lama en Barcelona, en el Palau Sant Jordi. Le pedí a María del Mar que apoyase el acto cantándo el Cant de la Sibil.la, el canto más antiguo que se conserva en catalán basado en el Apocalipsis de San Juan y que se canta en la noche de Navidad. Elegí ese tema porque, al ser un canto gregoriano de estructura musical muy repetitiva, podía, en cierta medida, asemejarse a los mantras tibetanos. Ella no dudó ni un instante en hacerlo. Son muchos, incontables, los premios que María del Mar ha recibido a lo largo de su vida tanto aquí como en el extranjero. El último, la medalla al mérito de las Bellas Artes, que ha recibido esta semana. A principios de año irá varias semanas a Cuba para cantar con la Orquesta Nacional de Cuba. Con ella viajarán sus recuerdos, su sensibilidad y, no lo dudes, su caja de acuarelas, ya que Cuba es uno de los escenarios donde puede saborear mejor una de las cosas que ella ama más: la luz

Son muchas, muchísimas, las canciones de María del Mar que forman parte de la banda sonora de la gente de mi generación, pero por encima de todas hay un himno que resuena cada día con más fuerza: Qué volen aquesta gent? (¿Qué quiere esta gente?), que con letra del poeta Lluis Serrahima y música de María del Mar, cuenta la historia del crimen de Enrique Ruano, joven estudiante antifranquista muerto delante de su madre al caer por una ventana cuando la policía entró de madrugada en su casa. Aquí la tienes cantándola en el Palau de la Música de Barcelona con otro de los grupos míticos de la lucha por la libertad y la justicia: los chilenos Quilapayún.

 

Comments
12 Comentarios »
Categorias
General, Otros temas
Tags
Enrique Ruano, Georges Moustaki, María del Mar Bonet, Miguel Poveda, música, Nova Cançó, Quilapayún, Setze Jutges
Comentarios RSS Comentarios RSS

Elegía a un príncipe nómada…

18 septiembre, 2011

Hay personajes en la historia que viven más allá de su tiempo, quizá porque decidieron vivir su vida siempre a contra corriente. Pueden ser incomprendidos, ignorados o hasta perseguidos y asesinados por vivir fuera de las normas de su época, pero ellos son los que hacen que la humanidad avance. Hoy quiero hablar de uno de ellos, un hombre que conoció el sufrimiento, el dolor y también la felicidad, que luchó por su libertad y por vivir su vida a su manera. Era, por su sensibilidad y su formación, un hijo del Romanticismo, pero por su forma de ver y de vivir la vida, un hombre que se adelantó un siglo a su época. Hablaba catorce lenguas, fue aventurero, marino, nómada, viajero, erudito, escritor, místico, pacifista, ecologista, mecenas, embajador, etnólogo, botánico y antropólogo entre otras muchas cosas, y entre sus amigos se contaban personas como Julio Verne, Miguel de Unamuno, Santiago Rusiñol, Jacinto Verdaguer, Rubén Darío o su prima, la emperatriz Sissí. Su nombre era Luis Salvador, el Archiduque Luis Salvador de Austria.

Si quieres, la música de María del Mar Bonet y su Bir Demet Yesamen (No s´ha mort el desitg) puede ser una maravillosa compañía para esta entrada

Pocos momentos encontramos en la Historia como el final del siglo XIX. Con un mundo sumido en los dolores de parto de la nueva Europa, la ciencia y la técnica se convirtieron en los pilares del progreso. El humanismo renacentista o los ideales románticos dejaban paso a una fuerza emergente que todo lo invadía. La filosofía, las artes y la cultura se vieron amenazadas por un enemigo desconocido hasta entonces. En un desesperado intento por sobrevivir, la Viena del final del XIX vio como artistas, sabios y poetas se unían en un grito de libertad, un grito que reivindicaba la necesidad de un nuevo renacimiento humanista. Este desigual combate duró poco y aquel grito fue pronto ahogado por el ruido de los cañones. La Primera Guerra Mundial, ese parto del Nuevo Mundo, había comenzado.

Esta fue la época que le tocó vivir al Archiduque Luis Salvador. Personaje fascinante y polifacético donde los haya, vio como el mundo que le rodeaba, su mundo, caía roto en mil pedazos sin que nada ni nadie pudiera evitarlo. Marcado por la tragedia de su tiempo y por la fatalidad del destino, supo ahondar en su interior para encontrar su camino. Su memoria se agiganta en un tiempo como el actual donde los valores que él reivindicó parecen más necesarios que nunca.

El Príncipe de Salina, ese inmortal personaje rescatado del olvido por la magistral pluma de Lampedussa, nos recordaba que tras ellos, tras los últimos gatopardos, serían los chacales los que vendrían… Luis Salvador, contemporáneo del Príncipe y testigo como él de la lenta agonía de su mundo, no se opuso al progreso que traería a esos chacales. Sabía que hacerlo hubiera resultado inútil. El prefirió hacer de su vida un sueño, un sueño que nos enseña el camino que lleva al único lugar donde jamás llegarán los chacales: el fondo del ser humano. Esta es la historia de ese sueño.

Perteneciente a la rama italiana de la familia de Francisco José, el emperador del Imperio Austro-Húngaro, había nacido en 1847 en su casa familiar, el palacio Pitti, en Florencia. La revolución garibaldina les obligó a huir a Nápoles y más tarde a Austria. Desde su infancia él supo que todo a su alrededor se estaba derrumbando: la presencia de su familia en la Italia recién nacida tras más de 400 años de permanencia en ella, el propio Imperio Austro-Húngaro, que, como en un macabro vals, giraba sobre sí mismo sin darse cuenta de que su agonía estaba muy próxima. En una loca carrera contra el tiempo, Luis Salvador dedicó una gran parte de su vida a recorrer las islas del Mediterráneo para recoger los vestigios de sus tradiciones y la cultura popular que estaban siendo masacrados por la influencia de la revolución industrial., una influencia que pronto lo inundaría todo.

Cuando era poco más que un adolescente le tocó vivir la experiencia más trágica de su vida, una experiencia que le marcaría para siempre: su prima Matilde, de la que estaba enamorado desde siempre, ardió como una tea al incendiarse su vestido de gasa con un candil durante una fiesta en Viena. Nada se pudo hacer por salvarla. Destrozado por la tragedia, sus padres decidieron apartarle de la corte vienesa por un tiempo para que intentase olvidar y pudiese recuperarse. El Conde Sforza, su tutor y amigo, le acompañó en un viaje a lo que Sforza sabía que Luis Salvador más quería: el sur. Cobijados bajo el pseudónimo de Conde Neudorf, llegaron a Ibiza el 10 de agosto de 1867 para realizar un estudio de sus coleópteros.

Fascinado por la belleza de unas islas todavía vírgenes, decidió establecer su residencia temporal en la ciudad de Palma de Mallorca. Para ello alquiló un palacio, el de Formiguera, que estaba deshabitado, y pidió expresamente que lo amueblasen con una mesa, varias sillas y un colchón. El lujo y la ostentación nunca llamaron la atención del que más tarde sería conocido en la isla como S´Arxiduc. Las temporadas que pasaba en Mallorca las dedicaba a descubrir los últimos rincones de la isla y a preparar la que sería una de sus grandes obras: la colección de libros sobre las Baleares (Die Balearen), de obligada lectura y consulta para todo aquel que quiera conocer cómo eran esas islas a finales del siglo XIX. En los textos de esos libros y en sus fabulosas láminas podemos contemplar la antropología y la cultura popular de aquellas islas. En ellos encontramos todo: desde una descripción de cada rincón, o de las tradiciones y las fiestas populares de cada pueblo, hasta, por poner un ejemplo, el censo anual de burros de cada isla.

Recorriendo Mallorca conoció su costa norte, la Serra de Tramontana, con pueblos como Valldemosa, Deiá o Llucalcari, y se quedó tan fascinado que empezó a comprar las fincas y las casas señoriales (“posesions”) de la zona. Una de las que compró era la de Miramar, donde fijaría su residencia en la isla, en la que Ramon Llull había creado su escuela de lenguas orientales en 1274. Paulatinamente fue comprando otras “posesions” como Son Moragues, Son Marroig, Son Galcerán o S´Estaca, donde construyó una casa de estilo siciliano donde vivió la que fue uno de sus más grandes amores, la payesa Catalina Homar. Actualmente S´Estaca es propiedad del actor Michael Douglas y pasa en ella parte de sus vacaciones. ¡Ah, qué gran película podría hacer Michael Douglas de la vida del Archiduque Luis Salvador!

S´Arxiduc no quería que el paraíso de la Serra de Tramontana fuese destruido por el progreso y la especulación por lo que , en cuanto oía un hacha cortando un árbol, se acercaba a hablar con el payés y le compraba la finca para que no se talara ni un solo árbol más. Rehabilitó una antigua casa (Ca Madó Pilla), y la convirtió en posada donde gratuitamente podían comer y dormir durante tres días todos los visitantes que se acercaran a contemplar aquel paisaje.

Fueron muchas, incontables, las anécdotas de la vida de S´Arxiduc. Era frecuente que su pobre y austero aliño indumentario induciese a la gente a confundirle con sus criados, malentendido que él nunca aclaraba ya que se divertía con ello y además le permitía evitar la pérdida de tiempo que le suponía atender a visitas inesperadas y pesadas. Nunca fue amante del protocolo ni de la vida social.

Viajar era la gran pasión del Archiduque, y por eso jamás fijó su residencia permanentemente. Siendo niño una vieja le había profetizado que en su vida tendría palacios y mansiones, pero que jamás tendría un hogar. Puede que su verdadera casa fuera la Nixe, su impresionante motovelero de tres palos con el que recorrió el Mediterráneo. A bordo de aquel barco viajaba una trouppe de acompañantes de S´Arxiduc que bien podía parecer una trouppe circense: su amante Catalina Homar, sus criados, Antonio Vives, su secretario personal, invitados, amigos y muchos animales, entre los que había perros, aves exóticas y hasta monos. A bordo de su mundo, la Nixe, recorrió con los suyos todos los mares en un viaje sin regreso hacia el fondo de sí mismo. Él se definía como un nómada sin remedio: “Yo he sido siempre un nómada, sin residencia fija corro los mares… mi humor vagabundo me hace vivir, por decirlo así, fuera de la humanidad”

Mucho se ha hablado de la posible bisexualidad de S´Arxiduc, del amor que sintió por su amigo Vivorni (trágicamente muerto de una insolación mientras navegaba en una pequeña barca por la costa de la Serra de Tramontana), y de los muchos hijos naturales que ha dejado en las islas fruto de sus amores. Quizá el más importante de todos ellos fue el que mantuvo con la veneciana Antonieta Lancerotto, que también acompañó en más de una ocasión al Archiduque en sus cruceros por el Mediterráneo, a pesar de que jamás le gustó navegar.

El carácter romántico y soñador de Luis Salvador encajaba perfectamente con el de la emperatriz Sissí, enamorada de la belleza y de la poesía y tremendamente inadaptados ambos para la vida en el mundo de la Corte. Fueron varias las visitas que la emperatriz hizo a su primo en Mallorca, a bordo de su yate, curiosamente también llamado Miramar, como la “posesió” de S´Arxiduc. El Emperador Francisco José, preocupado por intentar evitar la inevitable caída de su imperio, permitía que aquel Archiduque atípico y díscolo viviese libremente su vida aunque, conocedor de su pasión por los viajes, no dudó en encargarle una responsabilidad que el Archiduque aceptó encantado: ser el embajador del Imperio Austro-Húngaro en las Exposiciones Universales. Esta labor le permitió a Luis Salvador cumplir otro de sus más grandes sueños: dar la vuelta al mundo.

Son muchas las interpretaciones que se han dado sobre la pasión de Luis Salvador por recorrer las islas mediterráneas y pasar años estudiándolas: las Baleares, las Lípari…, y también la costa del norte de África, el mediterráneo oriental… Hay quien dice que tras esa fachada de estudioso investigador de campo se escondía su verdadera labor: el espionaje de lugares estratégicos que podrían ser utilizados en caso de guerra. No hay una sola prueba de ello, aunque tampoco las hay de lo contrario. Yo particularmente me inclino a pensar que, como Ramon Llull, era un enamorado de las culturas del Mediterráneo y que dedicó su vida a conocerlas y a acercar entre sí todos los mundos que viven en sus orillas. Su pasión por la antropología era la que le llevaba de isla en isla antes de que la revolución industrial acabase con la cultura popular de aquellas gentes. No fueron conquistas o gloria lo que buscó en el viaje de su vida. Huyendo de un futuro que todo lo arrasaba, dejó que el viento guiara su existencia. No temía al progreso, era un científico, pero amaba demasiado el presente como para dejar que se hundiera con su peso. Una y otra vez recorrió las islas del Mediterráneo. La revolución industrial jamás supo de tolerancias o clemencias. En sus libros duermen hoy los recuerdos de la Historia. Esa fue su  conquista.

Poco a poco, el paso del tiempo y las heridas del amor hicieron que la sangre latina que corría por sus venas lograra imponerse a la rigidez germánica de la educación que había recibido. Así, en sus escritos, vividas ya sus innumerables vidas, es el fondo de su corazón quien,  al final de sus días, toma el pulso de su pluma: “Canciones de los árboles” o “Somnis d´estíu ran de mar” (Sueños de verano junto al mar) son las obras que mejor reflejan la sensibilidad de ese nómada empedernido que fue S´Arxiduc.

Calificarle de místico, panteísta o romántico tardío de nada sirve… jamás habrá prisión para un espíritu libre. Dejemos que sea la voz de este hacedor de sueños quien susurre a nuestra alma sus secretos:

“No se ve ningún buque en el ancho horizonte, sólo buques imaginarios lo atraviesan, y con todo, ningún sentimiento de soledad, como sucede en las cumbres de las montañas; ahí está una ola, como si en un abrazo gigantesco rodeara todo el mundo. Hoy las he escuchado, como si susurrasen conversaciones de lejanos seres queridos. Durante horas las he escuchado, como si siempre tuvieran que decirme algo nuevo…

“¡Con cuánta frecuencia y bajo cuántos firmamentos no habré soñado yo a orillas del mar!… ¡Mirando con nostalgia el oleaje, este ancho camino del mundo, y deseando que me condujera de una costa a otra! Me parecía siempre un nuevo momento: contemplaba la lejanía azul con la misma nostalgia que en mi niñez. Por muy hermosa y fascinante que sea la playa en que me halle, siempre renace esa innata pasión por viajar…

“Uno disfruta de este silencio de ensueño y de este sentimiento de paz interior que solo encuentra en el mar… Es hermoso contemplar la espuma… tiene tanto encanto poder mirar las olas, tan iguales y tan diferentes… una corriente de poesía brota de cada cresta para el que sabe comprenderla…

“Todo el mundo ha oído el susurro del viento entre la copa de los árboles, sin embargo no todos han llegado a escuchar sus voces, tan diversas según sea el árbol de que se trate; no todos han regalado el oído con sus canciones, tan dulces como un beso tras otro, aunque poco después sean como lágrimas. Hay que escuchar atentamente el sonido de sus hojas y procurar descifrarlo. También su modo de hablar es distinto según sea la fuerza del viento y la edad de los árboles, pues difieren tanto como la risa de un niño y el lamento de un anciano. A mediodía, cuando la brisa se desliza susurrante entre las ramas, es el mejor momento para escuchar sus voces… si el árbol está solo, es entonces cuando susurra sus melodías más dulces y, en cierto modo, vierte su propia alma…”

Las fuertes tensiones políticas que marcaron el inicio de la segunda década del siglo XX obligaron a S´Arxiduc a alejarse de su adorada Mallorca. A finales de junio de 1914 el Príncipe heredero del Impero Austro-Húngaro, Francisco Fernando y su esposa Sofía, visitaron al Archiduque Luis Salvador en su villa de Trieste. Iban de camino a iniciar unas maniobras militares. Pocos días después, el 28, fueron asesinados en Sarajevo. Aquel atentado fue el inicio de la Primera Guerra Mundial, que se llevó por delante para siempre al Imperio Austro-Húngaro. Pocos meses después S´Arxiduc moría, solo, en su castillo de Brandeis (Austria).

Luis Salvador escribió muchos libros, casi setenta, y todos llenos de belleza y poesía, pero puede que el más bello que escribió no lo hiciera sobre el papel, sino viviendo su vida y, sobre todo, construyendo los caminos y miradores que han salvado hasta nuestros días ese paraíso mallorquín que es la Serra de Tramontana, esa costa del atardecer donde jamás duermen los sueños…

Comments
14 Comentarios »
Categorias
General
Tags
Archiduque Luis Salvador de Austria, Baleres, ecología, Emperador Francisco José, Emperatriz Sissí, Jacinto Verdaguer, Julio Verne, Mallorca, mar, María del Mar Bonet, Mediterráneo, Nixe, Rubén Darío, Santiago Rusiñol, S´Arxiduc
Comentarios RSS Comentarios RSS

Unas palabras de bienvenida

12 julio, 2009

Bienvenidos a “La placenta del Universo”, un blog que no pretende ser más que una invitación a compartir experiencias y opiniones sobre todas esas cosas que, cada día, son capaces de emocionarnos y que, por eso, nos ayudan a seguir adelante. En él todo, o casi todo, tiene cabida: teatro, cine, literatura, música…

El título es un pequeño homenaje a uno de los seres más maravillosos e irrepetibles que nos dejó el turbulento siglo XX: Vinicius de Moraes. Conocido por los más por sus canciones, Vinicius también fue un gran poeta, escritor, autor de bandas sonoras de películas como “Orfeo negro” y , sobre todo, fue un amante sin remedio de la vida y de la belleza. En uno de sus poemas (Poema de cumpleaños), él hablaba de la placenta del infinito.

vinicius 1Él es, por eso, quien me susurró el título de este blog, título heredado de un proyecto de programa de radio que escribí hace algunos años y que, aunque quedó finalista en el Open Radio del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, nunca consiguió un patrocinador y, como tantos otros proyectos culturales, se quedó en un cajón. Este blog, entre otras cosas, me permite sacarlo de ese cajón oscuro de los sueños dormidos para compartirlo con todos vosotros.

Aquí podréis escuchar la maqueta de lo que iba a ser el primer programa. Es un viaje hacia la belleza a través de la música y de la poesía. En él podréis escuchar algunos poemas de poetas como Dionisos Solomos, José Bergamín, Pedro Salinas, Rafael Lorente, Cristina Maristany, Pablo Neruda, Federico García Lorca… y una selección de diferentes músicas del mundo con gente como Haris Alexiou, Alkistis Protopsalti, Vladimir Vissotsky, Loyko, Marina Bladi, Athaualpa Yupanqui, Paco Ibáñez, María del Mar Bonet, Zgniew Preisner, Eleni Karaindrou, Angelo Badalamenti o Leonard Cohen entre otros. De verdad espero que os guste. Son muchos los sueños que hay enterrados en él. Quizá sean las semillas que florecerán en este blog. Bienvenidos todos a “La placenta del Universo”.

Comments
42 Comentarios »
Categorias
General
Tags
arte, cine, Cristina Maristany, Haris Alexiou, José Bergamín, Leonard Cohen, literatura, Loyko, María del Mar Bonet, música, Pedro Salinas, poesía, Rafael Lorente, Vinicius de Moraes, Vladimir Visotsky
Comentarios RSS Comentarios RSS

Carlos Olalla

Por circunstancias de la vida me pasé más de veinticinco años dirigiendo empresas en la que, sin lugar a dudas, fue la etapa más aburrida y frustrante de mi vida. La verdad es que nunca me gustaron esos trabajos y lo pasé fatal. Cuando cumplí los 45 me encontré con que una reestructuración empresarial me ponía de patitas en la calle y sin un duro. Por si fuera poco, nadie me quería dar trabajo porque decían que ya era demasiado “viejo”. A mí siempre me había gustado el mundo del cine y, como estaba en el paro y tenía tiempo, empecé a estudiar interpretación. Me pasé tres años siendo el “abuelo” de todos mis jóvenes compañeros en una conocida escuela de teatro de Barcelona. Durante aquel tiempo recibí alguna propuesta de trabajo para reincorporarme al mundo de la empresa, pero no quise aceptarlas: el nuevo mundo que había descubierto me había atrapado por completo, así que decidí cambiar una maravilla de sueldo y una mierda de trabajo por una maravilla de trabajo y una mierda de sueldo. Puedo deciros que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida: por primera vez soy libre, la palabra jefe ya no significa nada para mí, hago lo que verdaderamente me gusta y, lo mejor, trabajo con gente sensible y abierta que piensa y siente como yo. ¿Qué más se puede pedir?

www.carlosolalla.com

Todas las entradas

  • Ayer no termina nunca…
  • Searching for Sugar man, la inmensa grandeza de la humildad.
  • A quien hay que desahuciar es a los políticos y a los banqueros
  • Álbum Letras & Artes, sobrevivir en tiempos de barbarie
  • Egon Schiele, el erotismo de la melancolía…
  • Jose Luis Sampedro: una lección de vida, de dignidad y de compromiso
  • Madiba Mandela, ¡Ubuntu!
  • Parroquia de Entrevías (Vallecas), una opción por los pobres, por la justicia y por la libertad
  • Jordi Dauder, porque existir es pensar y pensar es comprometerse
  • La leyenda del pianista en el océano
  • Carta a Janis Joplin
  • Francesc Ferrer i Guàrdia, pasión por la vida y por la libertad
  • Diego El Cigala, porque hay que aprender a querer y a reír
  • Mario Benedetti, candil del alma
  • Danzad, danzad, malditos
  • Las llaves del alma…
  • Te recuerdo Víctor…
  • Michael Haneke, porque vivir no es más que amar…
  • Iluminando estrellas…
  • Frida Kahlo, bella hasta en el dolor
  • Paco Ibáñez, porque la poesía vive en la calle
  • ¿Democracia? En España se tortura
  • Matthieu Ricard, solo me queda lo que di…y por eso soy feliz
  • Pablo Neruda: el cartero de Isla Negra
  • Luis Eduardo Aute, ese niño que miraba el mar…
  • Paul Gauguin, la infinita belleza de la utopía…
  • “Yepeto”, ¿edades para amar?
  • ¡Basta! Una democracia diferente, un orden mundial distinto
  • ¡¡NO SIN CULTURA!!
  • La esperanza vive en las montañas
  • Sau, 25 años
  • “Before the rain” (Antes de la lluvia)
  • Marcello Mastroianni, la seducción de la humildad
  • Lhasa de Sela, la voz de la carretera
  • El fin es mi principio, Tiziano Terzani
  • El festín de Babette, o el arte de darse a los demás
  • Actuando para cámara, una lección magistral de Michael Caine
  • Piranesi, o las cárceles del alma…
  • Daniel Barenboim, un canto por la paz
  • Zenet, el crooner de las diez mil y una noches…
  • ¿Y si vivimos todos juntos?
  • Norma Jean, Princesa rota
  • Marlene Dietrich, una mujer condenada a ser libre
  • Yves Montand, el compromiso de la verdad
  • Todos somos mineros
  • La placenta sube al escenario
  • Traficantes de tierras
  • Mikis Theodorakis, la leyenda de un hombre indomable
  • Trumbo cogió su fusil
  • Por los ojos de Raquel Meller
  • ¡Vamos a contar verdades!
  • Ramón Casas, días de bohemia y de ilusión…
  • Abel Korzeniowski y Shigeru Ubemayashi, las voces del alma
  • ¡A la calle, que ya es hora!
  • Roque Baños, la música de los sueños…
  • Memorias de África
  • Crónica de un asesinato anunciado
  • “El maestro de música”
  • Jack Vettriano, el erótico y nada discreto encanto de la melancolía…
  • Toni Bestard, “El perfecto desconocido”
  • GRUPO 7, ¿quién vigila al vigilante?
  • Solo en la vida, el síndrome de Asperger
  • Kavafis, el susurro de Ítaca
  • Aprender a escuchar
  • Atravesando espejos, o la necesidad de vivir contra la corriente
  • ¿Educar?
  • Lluís Llach, cuando habla el silencio
  • Aki Kaurismäki, porque los perdedores no son los que pierden…
  • Djivan Gasparyan, la melancólica voz de la libertad
  • Garaje Lumière, convirtiendo la utopía en realidad…
  • Steve McQueen, porque la vida es más, mucho más, que una huida
  • Salvador Puig Antich, anatomía de un asesinato “legal”
  • Marcos Ana, cuando hasta el dolor es poesía…
  • Raimon Panikkar, la eternidad que vive en cada instante…
  • Teatro Tribueñe, sueño, utopía y realidad
  • Momix, báilame un sueño…
  • ¿Quién teme a Virginia Woolf?
  • María del Mar Bonet
  • Cowboy Junkies o la belleza de las baladas tristes
  • “Libertad”
  • El gran Redford
  • León Felipe, el alma silenciada de Rocinante…
  • Georges Brassens, la cálida voz de la anarquía
  • De lápices, hadas y sueños: Marie Brozova
  • Wangari Maathai, la mujer árbol
  • La voz del viento
  • El maestro
  • Elegía a un príncipe nómada…
  • Orson Welles
  • Audrey Hepburn
  • Marlon Brando
  • Sexismo en el cine y la televisión
  • ¡Adiós a la Iglesia!
  • Arte y compromiso
  • Sean Penn
  • Tempo
  • “Uno es lo que ama”: Facundo Cabral
  • Antonio López, o la ardiente paciencia…
  • ¡Autor, Autora!
  • El viaje
  • El Gatopardo
  • Atahualpa Yupanqui, la voz del alma de la tierra
  • Contra la crisis, ACTÚA
  • Jacques Leonard, pasión por la vida…
  • 15-M, un necesario grito de esperanza
  • La Singularidad: más allá de la última frontera
  • ¿Existe la muerte?
  • Eleni Karaindrou, la voz de la vida…
  • José María Rodero
  • Brel, ne me quitte pas…
  • Edward Hopper, ¿de qué color es la soledad…?
  • Elecciones en la Unión
  • Padres…
  • ¡NO A LA GUERRA!
  • Constructores de sueños…
  • Simplemente, Katharine Hepburn…
  • Charles Laughton, un grande entre los más grandes
  • Spike Lee, 25th hour, el coraje de vivir…
  • Antonio Gades, un viento de libertad
  • Menos es más…
  • Soplan vientos de revolución…
  • El Bosco y Patinir, Eros y Tánatos…
  • Sacco & Vanzetti, porque la anarquía no ha muerto…
  • El paciente inglés
  • Tom Waits
  • El jardinero fiel
  • Éramos tan felices sin darnos cuenta…
  • ISPANSI…
  • Que no paguen los de siempre…
  • De jardines y paraísos…
  • Carmen Amaya: El mar me enseñó a bailar…
  • Bruce Springsteen, juglar de sueños…
  • Will Keen: la palabra hecha acción
  • “Z”
  • Paul Newman
  • Armas de anglosajonización masiva
  • Matar a un ruiseñor…
  • El filo de la navaja
  • Los indios, la sombra de una nube sobre la pradera…
  • Criminalizar al diferente
  • Se envejece al dejar de amar…
  • De gemidos y silencios: los dibujos de Klimt y de Matisse
  • Rafael Álvarez, “El Brujo”, o la melancolía de la sombra
  • The soul of a man
  • “No somos de donde nacemos, sino de donde nos necesitan”, Abraham Verghese
  • La vida secreta de las palabras
  • La soledad creativa
  • Premios Buero de Teatro Joven
  • Cine: Arte y reflexión
  • “Bajo el fuego”, corresponsales de nuestra propia guerra
  • Castings, castings, castings…
  • De abrazos, miradas, caricias y ronroneos…
  • “Caídos del cielo”, el teatro puede.
  • Ramón Gaya, el cuenco vacío de la creación
  • Haris Alexiou: un himno a la libertad
  • Macbeth, Declan Donnellan
  • Vinicius de Moraes, porque vivir es devorar la vida…
  • Edward Steichen, elegía a un peregrino de la belleza
  • La crisis… y la madre que la parió
  • The Bridge Project: Porque estamos hechos de la materia de los sueños…
  • Nos queda la memoria
  • Mercedes Gómez-Pablos, la mirada azul del silencio…
  • Dejemos hablar al silencio…
  • Me encontraréis a bordo ligero de equipaje…
  • “El viento se llevó lo que”
  • “La bañera de Ulises”, saltimbanquis y marineros en una travesía por la paz
  • “El concierto”
  • Al oeste del ocaso: Muerte en Venecia
  • La luz del silencio: tibetanos en el exilio, una opción por la no-violencia en el mundo de hoy
  • Sándor Márai, memoria del olvido
  • Siddhartha
  • “Me voy, ahí os quedáis…”
  • Kandinsky, o la necesidad de crear
  • Dennis Hopper, un actor de leyenda
  • Mikhail Baryshnikov, poesía de la danza en libertad
  • Siendo nadie, yendo a ninguna parte…
  • ¿Dónde han ido todas las cartas?
  • Al Pacino, la visión de un actor
  • Amor a primera vista
  • Cuento de Navidad
  • El viaje + corto
  • Eduardo Galeano, una luz en la niebla
  • “Desenfocada”
  • Las mujeres que no conocemos
  • Porque la felicidad no es una zanahoria…
  • Stefan Zweig, un mundo de ayer
  • Anthony “Zorba” Quinn
  • Doctor Zhivago: recuerdos, anécdotas, y secretos de un rodaje épico
  • Detener el tiempo…
  • De saltimbanquis, arlequines y payasos…
  • The Actor´s Gang
  • “The visitor”
  • El silencio de la luna
  • Los espejos del alma
  • Amar en tiempos de crisis
  • “El patio de mi cárcel”
  • El equilibrio de la vida
  • John Cassavetes: el valor para ser libre
  • Leonard Cohen, o cómo decir poesía
  • El viaje de Angelopoulos
  • Fernando Fernán-Gómez: Un hombre que se atrevió a ser libre
  • Arthur Miller, una mirada desde el puente
  • Unas palabras de bienvenida

Enlaces

  • Blog Dame perfiles
  • Blog Diario de un guionista perezoso
  • Clandestinodeactores.com
  • Foro Clandestino

Etiquetas

actores amistad amor arte Arthur Miller Atahualpa Yupanqui Billy Wilder Bruce Springsteen Budismo cine Compromiso crisis cultura Danza Derechos humanos ecología erotismo espiritualidad Exilio Flamenco Fotografía Isak Dinesen Leonard Cohen Libertad libros literatura Mahler Marlon Brando María del Mar Bonet Memorias de África Muerte música Paco Ibañez Paloma Pedrero Paz Picasso Pintura poesía Raimon Panikkar Recortes Shakespeare Soledad solidaridad teatro Vinicius de Moraes

WP-Cumulus by Roy Tanck requires Flash Player 9 or better.

Buscar

Acceder

  • Acceder
2009 Clandestinodeactores.com  |  Blogs clandestinodeactores.com  |  Foro Clandestino  |  Aviso Legal