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Jordi Dauder, porque existir es pensar y pensar es comprometerse

24 marzo, 2013

Cartel documentalNo es fácil encontrar en el mundo de hoy a personas que mantengan sus convicciones, su compromiso y sus creencias contra viento y marea, sin importarles los perjuicios que hacerlo les pueda ocasionar. No es fácil encontrar a personas coherentes con su compromiso y dispuestas a llevarlo a la práctica con todas sus consecuencias. No es fácil encontrar hoy a personas que tengan opinión propia sobre todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, que sean libres e independientes para dar un paso al frente en la defensa de las causas que consideran justas aunque al hacerlo se encuentren solos, sin el respaldo de un partido o el paraguas de unas siglas. No es fácil encontrar aquí y ahora a personas capaces de analizar en profundidad lo que de verdad está ocurriendo y que no se dejen manipular por las permanentes cortinas de humo y tergiversaciones informativas a las que todos nos vemos continuamente sometidos. No es fácil encontrar a personas dispuestas a dialogar, a entender al goyas-impunidad2-gigque piensa diferente, a respetar la diversidad y la discrepancia sin renunciar por ello a defender siempre lo que creen justo. No es fácil encontrar hoy a personas que anteponen la generosidad, el compromiso y el altruismo a todo lo demás. Realmente no es fácil encontrar a personas dispuestas a compartir todo lo que tienen con los demás, a darse a los demás, a tender siempre esa mano abierta a quien la pueda necesitar. Por eso la muerte de cualquiera de estas personas es un daño irreparable para todos nosotros, para la sociedad, para la libertad, para la justicia, para la verdadera democracia y, sobre todo, para la dignidad. La muerte de Jordi Dauder nos dejó sin una de esas personas, sin uno de los imprescindibles.

Acaba de estrenarse el documental “Jordi Dauder, la revoluciò pendent”, del que Con Antoni Verdaguer en una pausa del rodajefue su gran amigo Antoni Verdaguer. Es un testimonio imprescindible sobre la vida de un hombre humilde y sencillo que antepuso la defensa de la ética, la justicia, la dignidad y la libertad a todo lo demás. Son pocos, escasísimos, los ejemplos que tenemos de seres así, que son los que, como escribiera José Bergamín, saben que existir es pensar y pensar es comprometerse. Incluso parece mentira que puedan vivir en un mundo como este. Pero existen, son reales y, como Jordi Dauder, están ahí junto a nosotros, codo con codo, empujándonos a seguir adelante en esa revolución permanente que es la vida, en esa revolución pendiente que, a todos, nos toca hacer.

Había nacido en Badalona en 1938, en plena guerra civil, una guerra que le marcó para toda su vida, una guerra que, con su agudo sentido del humor y 7su profunda capacidad de análisis, decía que habría que volver a hacer, pero esta vez para ganarla, “porque siempre da la sensación de que seguimos perdiéndola, aunque estemos en democracia” Con cinco años vio como el régimen franquista encarcelaba a su padre, dramaturgo de izquierdas que le enseñó a amar el teatro y a tener la valentía de no renunciar jamás a ser uno mismo. Su padre había cometido un grave delito contra la dictadura: pensar diferente. Los recuerdos de esa época eran muy duros para él: “Yo conocí a mi padre en la cárcel. La primera imagen que tengo es ir con mi madre a la cárcel de Valencia, un portalón enorme, una sala enorme, mi padre: un señor sentado allí, en el suelo”

La influencia de su padre determinó que renunciase a estudiar medicina para dedicarse por entero al mundo del teatro: “Mi infancia son obras de teatro que mi padre leía en casa, con actores que venían a casa a escuchar la lectura y decían “teatro social, no puede ser, esto el régimen no lo va a permitir…” Aquellas veladas me marcaron profundamente… Me llevaba constantemente al teatro, me explicaba cómo eran los actores, las obras… y ese gusanillo me quedó hasta que un día pude recuperarlo y seguir adelante con esta historia”

Acercarse a los movimientos sociales de barrio fue, junto a sus orígenes familiares republicanos y de izquierda, lo que le impulsó a comprometerse por entero en la lucha contra el franquismo. Se licenció en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona, pero tuvo que exiliarse a París para no sufrir la represión franquista (a lo largo de su vida fue condenado a diversas penas de cárcel en varios juicios). En París, donde vivió sus quince años de exilio, se licenció en Historia Contemporánea y es allí donde empezó a dar sus primeros pasos como actor. El mayo del 68 francés, que vivió muy activamente, le hizo pensar en que la revolución en aquella triste España de la dictadura también era posible. Llegó a hacer un curso de falsificador y a punto estuvo de echarse al monte con un grupo de jóvenes revolucionarios que finalmente desistieron de su idea. Fue su fuerte compromiso político el que le impulsaría a regresar a España años después y también fue ese compromiso el que le empujó a participar en la creación de la 9Liga Comunista Revolucionaria (LCR), de ideología trotskista que, aunque minoritaria, desempeñó un papel muy activo durante los últimos años del franquismo y los primeros de la transición, una transición con la que él nunca se identificó: “La transición fue una cesión muy importante a la derecha, todavía estamos pagando parte de esas consecuencias… La propia existencia de la monarquía es anacrónica porque es anacrónico que existan todavía en el siglo XXI monarquías de sangre azul cuando la guillotina demostró que no era azul, sino bien roja, como la de todo ciudadano”. Como tampoco se identificó con una mal llamada democracia que tenemos en este país (para él la verdadera democracia, esa por la que luchó durante toda su vida, debía ser participativa y no representativa, una democracia donde los ciudadanos tuvieran voz y voto en todo lo que les atañe y no una vez cada cuatro años para votar una lista cerrada u otra), una democracia en la que el partido gobernante ni siquiera ha condenado los crímenes del franquismo: “Toda la gente que luchó y dio su vida por la República ha sido, desde cierto punto de vista, abandonada: no se toca este tema…Y espero que la Justicia con mayúscula se haga algún día en relación con todos estos compañeros y compañeras que, tal vez, ya no podrán verla porque son muy mayores…”

En Barcelona, todavía en la clandestinidad, no podía trabajar como actor por lo que entró a trabajar en la librería Leviatán, de ideología trotskista, como XXIII EDICIÓN DE LOS PREMIOS GOYAvendedor. Aquello le permitió conocer a muchos artistas e intelectuales que iban a aquel refugio de libertad a buscar en los libros y el contacto humano lo que la dictadura les negaba: el sueño de un mundo nuevo. Su carácter abierto y su profundo e inquebrantable sentido del humor hicieron de él un personaje popular entre los intelectuales de aquella época. De hecho fue el dramaturgo Sanchís Sinisterra quien, al escuchar su profunda y maravillosa voz, le ofreció la posibilidad de subirse a un escenario. Lo hizo en la sala Beckett con su teatro fronterizo. A partir de ahí su carrera le llevó a consolidarse como uno de los grandes actores de la escena catalana. No es fácil iniciar una carrera de actor cumplidos los cuarenta, pero en su caso tenía la ventaja de que su propia experiencia vital había sido la mejor escuela de interpretación, por lo que llegó a los escenarios ya formado. Posteriormente le vendría la fama al protagonizar a mediados de los noventa varias series de la televisión catalana. Aunque llegó a protagonizar varias películas, fue uno de los eternos secundarios del cine español. No fue hasta 2009 cuando recibió el Goya a la mejor interpretación de reparto por su inolvidable papel del sacerdote del Opus Dei en la película Camino, de Javier Fesser. Otra de las facetas en las que destacó poderosamente fue la de actor de doblaje, prestando su voz a actores como Gregory Peck, Nick Nolte o Richard Harris.

Pero llegar ahí no le fue nada fácil. Trabajando en la librería se enteró de que la revista “El viejo topo”, un icono de la resistencia intelectual contra la 12dictadura, necesitaba un contable. Fue a la entrevista y le contrataron. Poco importó que no tuviera idea de contabilidad. Su maravillosa personalidad y su compromiso le hicieron imprescindible en la revista, como también lo fue en otras en las que colaboró o que ayudó a crear: Quimera, Coyoacán, Sin permiso, etc. Porque esa fue otra de las facetas en las que Jordi destaco: la literatura. Publicó una novela, “El estupor”, en la que se planteaba el dilema de si el motor del cambio político debía ser la violencia o el cambio de mentalidad de la sociedad, y ganó el premio Miquel Martí i Pol de poesía.

El trabajo y su inquietud por cambiar este mundo le trajeron a vivir definitivamente a Madrid, aunque jamás renunció a sus orígenes catalanes. Aquí se integró en la vida cultural e intelectual y participó activamente en todas las causas que consideraba justas. Su imagen encabezando el movimiento del NO A LA GUERRA no se puede olvidar.

Su idea del compromiso político del actor con la sociedad en la que vive es más actual y necesaria que nunca: “Mantengo y siempre mantendré mi compromiso, lucharé hasta el final por todo lo que considere justo… El gremio de los actores es muy peculiar porque somos muy individualistas,pero hay momentos que reivindican la dignidad de nuestro colectivo,  como la primera huelga de actores en Madrid, la ocupación, en Barcelona en 1976, de los espacios a través de la puesta en funcionamiento de obras de teatro por los actores en lucha contra el régimen franquista o el NO A LA GUERRA. En esos tres momentos la profesión ha recuperado su dignidad, porque cuando surgen momentos así, en los cuales hay que decidir y tomar posición, yo creo que lo mejor de la profesión se revela como algo muy digno”

Recogiendo el premio de la Unión de ActoresTambién su idea sobre lo que es y lo que debe ser la cultura se hace hoy, cuando está siendo atacada y criminalizada desde el poder, más imprescindible que nunca: “La cultura es la cantidad de conocimientos acumulados que permiten transformar la sociedad, por eso la cultura debe conocer la sociedad para transformarla, si no, es un consumo pasivo de las cosas… La cultura no es solamente que haya bibliotecas en todos los barrios (que también es cultura), no es montar exposiciones de pintura (que también es cultura) o que se programen en los pueblos y las ciudades diversos espectáculos (que también es cultura). Eso es una cultura pasiva. Hay que sacar la cultura y llevarla a los lugares donde vive la gente. Mezclarla con la ciudadanía, que ésta se encuentre con el hecho cultural por la calle, que los edificios, que la arquitectura de los barrios pueda ser un hecho ciudadano en el cual la ciudadanía participa: no solamente consume pasivamente, sino que es parte de la creación del hecho cultural”

Son muchas, demasiadas, las voces que se oyen, gritando normalmente, en contra de que los actores tomen postura y participen activamente en la defensa de lo que creen justo. Son muchos, demasiados, los actores que han sido y están siendo criminalizados por ello. La situación actual, esa criminal política de recortes de nuestros derechos y libertades, esa política que con la excusa de la crisis que no es más que la lucha de clases de una clase, la privilegiada contra las demás, está poniendo en evidencia que en el mundo de hoy todo es política y que callar o pretender mirar a otro lado es apoyar el atropello que están haciendo de nuestros derechos. Comprar una camiseta jordidaudergen El Corte Inglés o en la tienda de la esquina es política, porque defiendes un modelo de producción y consumo u otro; comprarla en Zara o en la fábrica más próxima también es política porque apoyas un modelo de deslocalización empresarial y posible esclavitud infantil o la industria local; comprar esa camiseta por tres euros también es política porque estás favoreciendo un modelo productivo que convierte al trabajador en el esclavo del siglo XXI, y vanagloriarte de ello, como tantos y tantos hacen mostrando que han sido tan 5listos al encontrar el “chollo”, no es más que un signo de absoluta estupidez porque no es más que salir a la calle mostrando tu felicidad por haber contribuido a que muchos hombres, mujeres y niños sean esclavizados en esa nueva esclavitud sin cadenas que, entre todos, hemos creado.

Y si todo es política ¿Por qué los ciudadanos tienen que callarse y mirar a otro lado? ¿Por qué se criminaliza al que disiente y protesta contra la injusticia, al que defiende sus derechos y los de todos, al que es capaz de poner en riesgo su propio trabajo por ayudar a resolver los problemas de los 6demás? A quien se debería criticar y condenar es precisamente al que se queda en su casa pensando que eso no va con él, al que no sale a la calle a defender sus derechos, al que no se atreve a enfrentarse al poder para defender el pan, la educación y la salud de sus hijos, al que se beneficiará de la lucha que otros están haciendo por él. Son todos los ciudadanos quienes pueden y deben defender lo que es suyo, quienes pueden y deben dar un paso al frente para impedir que la especulación y la economía arrasen con valores como solidaridad, generosidad, altruismo, fraternidad, justicia o libertad. Y tienen que hacerlo con su compromiso más firme, con todas las armas que tengan a su alcance. Carpinteros, barrenderos, panaderos, administrativos, policías, abogados, médicos, maestros, bomberos… todos tienen la obligación, como ciudadanos, de enfrentarse al poder que está acabando con todo eso por lo que tantos y tantos han peleado y hasta han dado sus vidas. Y los actores, antes de ser actores, son ciudadanos. Por eso no concibo que se nos criminalice por hacer lo que todo ciudadano podría y debería hacer.

Jordi Dauder fue un ejemplo de lucha y compromiso por lo que él consideró justo, por sus derechos y por los derechos de los demás, por su libertad y la libertad de los demás, por su dignidad y la dignidad de los demás. Fue un hombre, un ciudadano que tomó partido y lo hizo hasta el final: “Lucharemos y, si hace falta, saldremos a las barricadas”

Nada mejor para acabar esta entrada que dejar que sea su propia voz quien lo haga. Siento no haber encontrado un link directo, pero si copias y pegas este link podrás escuchar esa voz grave y cálida que tantos momentos maravillosos nos ha dado, que tantos sueños nos ha hecho vivir…

www.jordidauder.com/multimedia/audio.php?audio=4

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Paco Ibáñez, porque la poesía vive en la calle

30 diciembre, 2012

paco-ibanez-millenniÉl es la voz de la poesía, de esa poesía que ha sacado de los cajones y los libros para llevarla a la calle, para que todos la cantemos, esa poesía que nos ha dado fuerza para seguir adelante, que ha sido nuestro refugio y que es nuestra esperanza. Pocos como él han hecho tanto por la poesía. Jamás ha escrito la letra de una canción, pero ha musicado a todos los poetas. Los poemas de Lorca, Miguel Hernández, Neruda, Alfonsina Storni, el arcipreste de Hita, Quevedo, Celaya, Pavese, Rosalía, Rubén Darío, Fanny Rubio, Machado, Nicolás Guillén, Cesar Vallejo, Cernuda, León Felipe, Gloria Fuertes, Góngora, Blas de Otero, Brassens, Alberti, Jorge Manrique o José Agustín Goytisolo han atravesado todas las fronteras y llegado a todos los corazones volando libres en su voz. La música de Paco transforma los poemas en himnos, en cantos de lucha por la libertad y la justicia. De él dijo Ernesto Sábato: “Quiero hacer llegar a Paco Ibáñez el testimonio de mi admiración porque a través de su memorable voz, miles de personas han descubierto el universo trascendente de la poesía.
Él representa a la antigua tradición de trovadores que, con sus guitarras y su canto, revelaban hechos terribles y nobles, como también los sentimientos más profundos que albergan el corazón de los seres humanos. Como lo ha hecho por generaciones, la obra de Paco Ibáñez señala una huella por la que es imprescindible aventurarse. Tal es la vigencia de su obra, tal el motivo por el que los jóvenes se acercan con fervor a escucharlo.”

Nacido en Valencia en 1934, hijo de padre valenciano y madre vasca, vivió su primera infancia, la de la guerra civil, en Barcelona. 5En 1939, tras la derrota de la República, parte con su familia al exilio francés. Su padre, anarquista de la CNT es apresado e internado en los campos de prisioneros de Argelés-Sur-Mer y Saint Cyprien junto a miles de republicanos españoles. La madre decide entonces refugiarse en el caserío familiar de Aduna, cerca de San Sebastián, donde Paco vivirá hasta los catorce años. En 1948 la familia atraviesa clandestinamente la frontera para instalarse, junto a su padre, definitivamente en París. De su padre aprendió el oficio de ebanista, un oficio que siempre le ha acompañado y al que dedica la mayor parte de su escaso tiempo libre. Es en París donde descubre la música y la poesía. Es también en esa época cuando empieza a tocar el violín que rápidamente es sustituido por la guitarra que su padre construye para él. Un amigo chileno le habla de Neruda y le regala el Canto General. Otro amigo, Pierre Pascal le habla de la música de Georges Brassens y de Athaualpa Yupanqui. Léo Ferré también pasa a formar parte de sus imprescindibles. Otro de sus amigos, el pintor venezolano Jesús Soto, le enseña a tocar la guitarra. La música y la poesía ya no le abandonarán nunca.

En 1956 ve una foto de una mujer andaluza vestida de negro que le recuerda un poema que ha leído de Góngora, “La más bella niña”, y se produce el milagro de su primera canción. Se sumerge en el poema, se abandona a él, se deja llevar por su música y, de repente, aparece la canción. Componer una canción sigue siendo un misterio para él: “Las canciones las haces porque, de repente, has leído un poema que te ha emocionado. Y si te ha emocionado a ti quiere decir que puede emocionar a los demás. Si este poema te ha dado una respiración como si se abrieran todas las ventanas, entonces buscas la música y la cantas. Y la ofreces a los demás. Fue Brassens quien me convenció de que valía la pena vivir por una canción. Con una canción puedes transmitir mensajes muy profundos y duraderos…”

con José Agustín GoytisoloUna de las canciones más emblemáticas de Paco, sin duda, es “Palabras para Julia”, ese poema inmortal que José Agustín Goytisolo escribió para su hija y en el que le dice que no se rinda jamás, que por mal que vayan las cosas, hay que seguir en el camino, en la brecha. El recuerdo de Goytisolo de su primer encuentro con Paco, con el que llegaría a mantener una profunda amistad, es delicioso: “…llegó a mi casa con una guitarra… al fin comenzó a explicar que le gustaba poner música y cantar ciertos poemas de ciertos poetas. Eso debió ser en 1968 o por ahí, no recuerdo bien… lo cierto es que al poco de charlar ya estaba cantando poemas…Me quedé asombrado: su música y su voz daban una dimensión nueva y para mí desconocida a la letra de aquellos poemas… y sin avisar, cantó dos o tres poemas míos. Me asusté. No tuve tiempo para sentirme halagado, porque me asusté. Me parecían de otra persona, escritos como para ser cantados, o hechos cantando… sus canciones, no los poemas, eran algo nuevo, hermoso, sorprendente pero también con sabor añejo, entre medieval y renacentista, y en todo caso, trovadoresco…”

En 1966, todavía en París, funda “La carraca”, un espacio libre para representar espectáculos en castellano (teatro, coloquios, exposiciones de pintura, cine, etc.) Paco sigue viviendo en París, aunque realiza viajes a España, donde canta por primera vez en 1968 durante la “Primera Trobada de Cançó de Testimoni”, en Manresa. Los círculos estudiantiles españoles conocen sus 16canciones y las hacen suyas. Paco se convierte en uno de los símbolos de la resistencia antifranquista. Llega a cantar en TVE “Andaluces de Jaén”. Intenta quedarse a vivir en Barcelona, aunque mantiene su domicilio en París. Su casa parisina es, por aquel entonces, punto de paso obligado para muchos exiliados que huyen de la represión franquista y para muchos artistas e intelectuales que viven en París la libertad que se les niega en su país. Son los albores de Mayo del 68. Los estudiantes parisinos toman las calles. La efervescencia política es total. Un año después, celebrando el aniversario de la revuelta estudiantil, da un concierto en la sala Richelieu. El cartel que lo anuncia no puede ser más claro: “Paco Ibáñez, la voz libre de España” Los estudiantes franceses lo hacen suyo y pasa a ser uno de sus símbolos. En diciembre da el concierto ya mítico en el Olympia. Paco siempre comenta que aquel día, viendo a los cientos de personas que se agolpaban para intentar entrar en el teatro, su madre, vasca de pro, les miraba y decía “Sí, sí, anda que si no llega a ser por mí hoy no estáis aquí”

En París conoce a Pablo Neruda que, tras escucharle cantar, le dice: “Tú tienes que cantar mis poemas, tu voz está hecha para cantar mi poesía…” En el disco que acaba de publicar y que actualmente está presentando en diversos teatros de Europa y América, Paco canta a los poetas latinoamericanos. Siete de las canciones de ese disco son poemas de Neruda.La poeta argentina Alfonsina Storni es una de las voces que más hondo han tocado a Paco. Acabas de escucharla en “Yo seré a tu lado”, y a continuación puedes escucharla en otro de sus más bellos poemas de amor “Quisiera esta tarde”

En 1971 el gobierno de Franco prohíbe sus canciones y Paco regresa a su exilio parisino. En 1975, cuando se levanta la censura 2tras la muerte del dictador muchos son los que regresan del exilio. Paco decide no hacerlo porque no quiere ser recibido como un héroe. Siempre ha rechazado las alabanzas y el boato. De hecho cuando el gobierno de Mitterrand, en 1983, le concede la medalla de la orden de las artes y las letras, él la rechaza porque: “Un artista tiene que ser libre en las ideas que pretende defender. A la primera concesión pierdes parte de tu libertad. La única autoridad que reconozco es la del público y el mejor premio son los aplausos que se lleva uno a casa”. Jamás ha aceptado un premio, ni siquiera esa misma medalla de la orden de las artes y las letras que el gobierno francés le vuelve a conceder en 1987.

Es a principios de la década de los noventa cuando decide regresar definitivamente a España. Tras una breve estancia en Madrid y en Aduna, en 1994 se instala en Barcelona, donde vive desde entonces, en un pequeño ático del Eixample donde tiene su taller de ebanistería y una terraza llena de plantas donde, en verano, invita a sus amigos a cenar. Recuerdo que la última vez que estuve en su casa, desde la terraza nos proyectó, en la pared de la casa que estaba al otro lado de la calle, un vídeo sobre una exposición de pintura maravillosa. Tras ese vídeo la guitarra y el bandoneón tomaron la palabra y la poesía lo inundó todo.

También recuerdo que otra vez, cenando con él en casa de María del Mar Bonet, comenté que había visto un documental en la 10BBC sobre el instinto sexual de la mujer en el que decían que el mayor estímulo para la mujer era el olfato y para demostrarlo hicieron el experimento de perfumar con un determinado perfume una silla de la sala de espera de la consulta de un ginecólogo y dejar una cámara oculta. Aunque iban cambiando la silla perfumada constantemente de posición entre las otras veinte que había en la sala, no fallaba: mujer que entraba, mujer que se sentaba en la silla perfumada aunque las otras diecinueve estuvieran vacías. El perfume resultó contener, entre otras cosas,  feromonas y extractos de sudor de caballo. Nunca olvidaré la reacción de Paco: “¡Coño! Y yo perdiendo el tiempo toda mi vida con la poesía y las canciones y resulta que me tenía que haber quedado con el olor a vaca del caserío de Aduna que es donde están las puñeteras feromonas esas”

Paco siempre ha sido, y es, un hombre libre comprometido con sus ideas, una persona que jamás se ha vendido porque para él el Paco Ibañezdinero no es lo importante en la vida: “Lo que más me molestaría es tener dinero. Yo no canto gratis, pero acumular dinero es lo más asfixiante de la vida. Me da náuseas” Y siempre ha tenido la valentía de decir lo que piensa, por mucho que eso pueda molestar. En una reciente entrevista en El Periódico de Cataluña, ha levantado verdaderas ampollas con el tema del referéndum: “Es una indecencia lo que han hecho con Catalunya estos chulos que están en el poder. Y ahora van amenazando. Esto no se puede aguantar. Los españoles les importan un rábano, lo único que les importa es su España. El rey, con aquel comunicado, perdió una oportunidad de callar. Y luego aquel otro, Wert, que quiere españolizar…Catalunya es un pueblo que vive y deja vivir, a ver si lo entienden de una vez todos esos cretinos…Aquí hay un pueblo entero que se manifiesta y es amo de sus ideas. Así que aquí tienen a un soldado para lo que quieran los catalanes…”

Su rechazo a todo lo que venga del PP es visceral. Se ha negado a actuar en las poblaciones donde gobiernan. Próximamente vendrá a presentar su nuevo disco a Madrid, pero lo hará en un teatro privado que él mismo ha alquilado, en una serie de conciertos totalmente producida por él y que nada tienen que ver con los teatros públicos: “A los teatros públicos gobernados por el PP no iré jamás” Su desencanto con la llamada izquierda española también es grande: “Estamos entre una derecha cancerígena y una izquierda tuberculosa. Son unos inútiles y unos mediocres. En la transición española fueron muchas las cosas que se hicieron mal, empezando por la propia Constitución, que dejó la puerta cerrada al desquite, que no se pudiera tocar, ni 13juzgar, ni abrir esa caja donde estaba todo el veneno que fueron los crímenes de guerra que cometieron los franquistas. Hemos vivido cobardemente mirando para otros lados como si eso no hubiera ocurrido… La mayoría de los españoles están totalmente idiotizados, están contaminados. Los partidos están demasiado pendientes del electorado y de su poltrona. Ahora la izquierda va de capa caída porque no hay voluntad. Los han alineado con demasiado fútbol, rock, discotecas, revistas y tonterías. El fútbol es un veneno, lo han convertido en un deporte de desviar la atención, vuelve a la gente cada vez más bestia. Marcando goles con las piernas de los demás ya te sientes realizado. Han convertido como meta sublime ser campeón. Estamos cubiertos de piernas y musculaturas; la gente solo piensa en eso. Si escucho una obra de Béla Bartók, ¿con quién la voy a compartir?, ¿con esos gilipollas que gritan como bestias mirando fútbol?” Paco no cree en los partidos políticos, pero no es un hombre sin esperanza, “aunque esa esperanza esté muy lejos” Quizá por eso ha apoyado decididamente iniciativas como la del movimiento 15M cantando para los indignados acampados en la Plaza Cataluña.

Los poemas que han emocionado a Paco y le han llevado a buscar su música abarcan toda la historia de la poesía española, desde 11anónimos del siglo XV como el romance del Conde Niño que has escuchado antes, a los de la generación del 27 o algunos más próximos como Goytisolo o Fanny Rubio. Sin embargo los poetas jóvenes no han llamado su atención: “¿Los poetas nuevos? Ni yo sé dónde están, ni ellos saben dónde estoy. Busco poesía, pero no sé buscar, o me huye. Hay mucho ombliguismo, jugar con palabras bellas, pero no hay poesía que da energía. Yo tengo el hándicap de que no hago las letras: estoy esperando que llueva. Y si no llueve, estamos jodidos” Paco ha musicado infinidad de poemas y los ha cantado en castellano, vasco, catalán, portugués, italiano… Aquí le tienes cantando en euskera esa maravilla de poema de Cesare Pavese que es “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”, que viene a decir:

“Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo”

La poesía de Lorca ha sido otro de los manantiales donde Paco ha buceado para hacernos llegar su música. Al “No te puede ver cuando eras soltera” que has escuchado antes, puedes añadir este “Si tú vienes a la romería” que rezuma el espíritu de Lorca por los cuatro costados

Pocos como Paco para cantar al exilio. Es el desgarro del dolor, de la ausencia, del silencio y el sufrimiento del que se sabe solo, del que lo ha perdido todo, del que ya nada espera… Su voz cantando “Un español habla de su tierra” de Cernuda da la voz a todos los exiliados.

En esta entrevista que le hizo otro formidable cantautor como el uruguayo Daniel Viglietti, puedes escucharle repasando muchos momentos de su vida y algunos fragmentos de muchas de sus canciones más emblemáticas.

La comunión de Paco con los poetas siempre ha sido absoluta, aunque con uno de ellos, José Agustín Goytisolo, esa comunión 1alcanzó cotas tan altas que difícilmente pueden llegar a disociarse ya los poemas de las canciones. Esta “Autobiografía”, conocida como “No sirves para nada”, Paco suele presentarla en sus conciertos como un maravilloso canto a la libertad. Y en la última, con la que he querido cerrar esta entrada, puedes escuchar a Goytisolo cantando con la voz de Paco al dolor del amor que se va, ese inmenso dolor que todos, tarde o temprano, hemos sentido alguna vez. Aunque, como dice Paco, “¿Nostálgico? No, no miro para atrás. Tengo ganas de ir, no de volver… aunque uno va siendo aquello que ha vivido y que ha quedado enclavado en tu corazón”

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Mikis Theodorakis, la leyenda de un hombre indomable

24 junio, 2012

De pocas personas puede decirse con tanta razón como de Mikis Theodorakis que es una persona íntegra que vive por y para los ideales en los que cree: la libertad, la justicia, la paz y la dignidad. Conocido por muchos por ser el compositor del célebre syrtaki de Zorba el Griego, Theodorakis es uno de los músicos más importantes de nuestro tiempo, un músico que, formado en la música clásica y enamorado de la música popular, ha sabido aunar ambas para componer un canto universal. Adorado en su Grecia natal y reconocido en todo el mundo, Theodorakis ha sido uno de los hombres más influyentes en la cultura del siglo XX. En Grecia musicó la poesía de los grandes poetas griegos, como Odysseas Elytis o Yorgos Seferis, y al hacerlo hizo que la poesía llegase al pueblo haciendo que el pueblo cantase los poemas de sus poetas. A nivel internacional su música se ha asociado siempre a la lucha por la libertad y por eso todos los pueblos que sufren y han sufrido dictaduras han adoptado sus canciones como himnos de la libertad y de la lucha contra el fascismo.
Aquí tienes la inolvidable escena final de la película Zorba el griego en la que Anthony Quinn y Alan Bates, tras haberse arruinado por completo al resultar una auténtica catástrofe el teleférico que habían inventado para transportar troncos y en el que habían puesto todos sus ahorros e ilusiones, se ponen a bailar y a reír recordando lo aparatoso de la catástrofe. “Pero jefe, ¿había visto usted alguna vez una catástrofe más esplendorosa?” le dice Zorba al inglés mientras le enseña a bailar el syrtaki, en una de las lecciones de vida más sabias y profundas que se han visto jamás.

Nacido en 1925 en la pequeña isla griega de Quíos, pasó la mayor parte de su infancia nomadeando por las distintas ciudades a las que destinaban a su padre, funcionario público: Mitilene, Kefalonia, Pyrgos Patras… en todas ellas la precoz vocación musical de Theodorakis se nutrió de sus músicas populares y de los cánticos bizantinos de la iglesia ortodoxa. Llevaba tan dentro la música que empezó a componer antes de recibir su primera lección o de aprender a tocar un instrumento. A los diecisiete dio su primer concierto con un coro que había formado él mismo con sus compañeros de estudios. Sus recuerdos de esa primera época y de cómo decidió que la música sería su vida son muy nítidos en su memoria: “ En el cine escuché por primera vez la Novena Sinfonía de Beethoven. Quedé fascinado. Mi padre viajaba a Atenas por trabajo, así que le pedí que me trajera todo lo que pudiera encontrar sobre música en la capital. Así comenzó todo…”

Con 17 años la invasión italiana y la posterior de los nazis le obligan a tomar partido. No lo duda y se une a la resistencia. Tiene que abandonar sus estudios. Ayuda a escapar a familias judías y participa activamente en las protestas masivas que se organizan para celebrar el aniversario de la independencia griega de Turquía. Es entonces cuando compone su primera canción (“Capitán Zacarías”), en contra de la invasión nazi que se convertirá más tarde en el himno de la resistencia griega. Detenido y torturado dos años más tarde logra escapar a Atenas, donde ingresa en el conservatorio de música. Su actividad política no cesa y milita en diversos partidos y frentes de resistencia antifascista.

Todo en Theodorakis rezuma compromiso y honestidad. Es un hombre sensible, incapaz de cerrar los ojos para pretender no ver lo que pasa a su alrededor. El ve, se indigna y toma partido pasando a la acción. Jamás ha sabido reaccionar de otra manera que siendo consecuente consigo mismo. Aquí le tienes dirigiendo a María Farandouri en el primer concierto que dio en Grecia en 1974 tras regresar del exilio, con su canción  “To yelasto pedi”, que es un símbolo vivo de la lucha contra el fascismo que también utilizó para su banda sonora de la película “Z”.

Acabada la ocupación nazi, Grecia ve como las tensiones políticas la abocan a una guerra civil en la que el ejército del gobierno monárquico apoyado por EEUU y por Gran Bretaña lucha contra el Partido Comunista Griego y los movimientos de resistencia antifascista. Durante estos años Theodorakis es encarcelado varias veces y deportado a las islas de Ikaria y Makronissos. Allí compone su primera sinfonía. Al salir de prisión regresa a Atenas y se gradúa en el conservatorio. Compone música para ballets y para el cine y consigue los primeros premios de su dilatada carrera (Medalla de oro en el festival de música de Moscú, etc.) Uno de los presos del campo de concentración nazi de Mauthausen fue el poeta griego Iacovos Kambanellis. Escribió unos poemas desgarradores sobre su estancia en aquel horror.
Theodorakis los musicó. Aquí tienes “Song of songs”, uno de ellos.

El poeta Yannis Ritsos le envía unos poemas titulados “Epitafios” sobre un trabajador tabacalero asesinado en una huelga. Theodorakis los musica en la que será su primera experiencia de acercar la poesía al pueblo. En 1963 es asesinado el líder izquierdista Grigoris Lambrakis, cuyo caso será años después llevado al cine en la película “Z”. Theodorakis , indignado, funda la “Juventud Democrática Lambrakis” y un año después es elegido parlamentario por la alianza EDA, formada por comunistas y socialistas. Su ideología profundamente pacifista le lleva a componer una obra de teatro musical (“La canción del hermano muerto”), con la intención de que contribuyera a acercar a las partes combatientes de la guerra civil griega. Las heridas no habían cicatrizado y su intento fue duramente criticado e incomprendido por casi todos.

A mediados de los 60 EEUU está muy preocupado con el auge de los movimientos izquierdistas en el mundo y conspira para derrocar gobiernos democráticos e instaurar dictaduras fascistas en Europa, Asia y Latino América. En 1967 se produce en Grecia el golpe de estado de los coroneles, una dictadura fascista que durará hasta 1974 y que, en una de sus primeras medidas, prohíbe la música de Theodorakis. Desde la clandestinidad él sigue luchando contra la dictadura. Un año después es arrestado junto con su familia y deportado a un pequeño pueblo del Peloponeso para que permanezca aislado. Eso no fue obstáculo para que siguiera componiendo canciones contra la dictadura y las hiciese llegar a cantantes griegas como Melina Mercouri y María Farandouri que las cantan en el exilio. Theodorakis es confinado en el campo de concentración de Oropos, donde su salud se deteriora seriamente.Un movimiento mundial encabezado por Igor Stravinski, Leonard Bernstein, Arthur Miller, Ives Montand, Lawrence Olivier, etc. consigue que le conmuten la pena a cambio del exilio en París, donde permanecerá hasta la caída del régimen de los coroneles. En esta época compone las bandas sonoras de películas como Estado de sitio o Serpico y da conciertos y conferencias por todo el mundo. También en estos años escribe el oratorio basado en el Canto General de Pablo Neruda.

Este es uno de los temas de la banda sonora de la película “Estado de sitio”, de Costa-Gavras

Theodorakis utiliza su música para tomar partido por los más débiles y ayudarles a encontrar la paz y la justicia: palestinos, kurdos, chilenos… todos los pueblos oprimidos adoptan su música como símbolo de la resistencia. No concibe el arte sin compromiso: “No tiene sentido un artista que a través de su obra no se comprometa con unos ideales. El artista ha de creer en esa imagen día a día, y ser fiel a la misma, es decir, a sí mismo”. Su privilegiada posición internacional le permite tener contacto con líderes políticos como Francois Miterrand, Olof Palme o Salvador Allende, a los que no duda en involucrar para que apoyen decididamente todas las causas en las que cree. Su compromiso político le ha llevado a actuar como mediador en el conflicto entre Grecia y Turquía o a encabezar el movimiento antinuclear griego tras la tragedia de Chenobyl.

Aquí tienes “Marina”, una de sus canciones más emotivas. Es todo un mundo lo que es capaz de transmitir con ella, porque la canción es para Theodorakis la forma más idónea para transmitir todo lo que lleva dentro: “La canción es el pan de cada día del pueblo. Para mí, es lo más importante que he hecho. Claro que estoy contento de mis obras sinfónicas, de mis conciertos. Pero llegar a una isla medio perdida o a un pueblecito de montaña, y oír en un bar una canción mía con muchos años de vida, o a un grupo de gentes que la cantan, es lo más grande que te puede ocurrir. No tengo dudas de que la canción es lo más auténticamente creativo que he hecho. Yo siempre he querido hacer un arte que llegue a todos los pueblos, y eso se consigue con la canción”

En 1974 regresó del exilio y fue aclamado victoriosamente en Grecia. Desde entonces los griegos le conocen como “La voz del pueblo”. En 1976 crea el “Movimiento para la cultura y la paz” con el que recorre el país dando conciertos y organizando debates y conferencias culturales y políticas. Es elegido nuevamente diputado (1981-1986 y 1989-1993) y ministro en 1990. Ha recibido el premio Lenin de la paz y ha sido varias veces candidato al Nobel de la paz. Theodorakis es un genio de la música, un hombre de una personalidad arrolladora y un auténtico fenómeno de la naturaleza. Verle dirigir, con esa fuerza invencible con la que todo lo impregna, o cantar con su particularísimo modo de hacerlo es verdaderamente espectacular. Aquí le tienes cantando el tema “O kainos” en directo.

Su capacidad de análisis político siempre ha sido extraordinaria. En una entrevista hecha en Barcelona en 1998 con motivo de estreno en el teatre Grec de su ballet Zorba el griego, hizo estas premonitorias declaraciones sobre los peligros que intuía en la Europa que se estaba formando: “Hay algo que me preocupa mucho: es bueno y positivo que se construya la Europa económica, pero no veo que se esté trabajando en la construcción de la Europa social, cultural. Y eso, en mi opinión, puede traer grandes males”

Este es el tema principal de la banda sonora que compuso para la película “Z”, un profundo alegato a favor de la libertad y contra la corrupción institucional y los crímenes de estado

Ha compuesto óperas, oratorios, sinfonías, sonatas, bandas sonoras de películas, música para el teatro y más de quinientas canciones. Su voz jamás se ha callado frente a la injusticia. La tragedia que vive hoy su pueblo le ha hecho encabezar las protestas en la calle: “Vivo totalmente centrado en este objetivo (la unión del pueblo en un Frente) y estoy seguro de que lo vamos a lograr. Luché con las armas en la mano contra la ocupación nazi. Conocí los calabozos de la Gestapo. Fui condenado a muerte por los alemanes y sobreviví milagrosamente. En 1967, fundé el Frente Patriótico (Patriotikò Mètopo, PMA), la primera organización de resistencia contra la junta militar. He luchado en la clandestinidad. Fui detenido y encarcelado en el “matadero” de la policía de la Junta. Pero sigo aquí. Tengo 87 años y es muy probable que el día de la salvación de mi querida patria no esté entre vosotros. Pero voy a morir con la conciencia tranquila, porque cumpliré hasta el final con mi deber para con los ideales de libertad y derecho”

En una de las multitudinarias manifestaciones del pueblo griego contra las políticas impuestas desde la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, se acercó a los policías que impedían el paso a la marcha que encabezaba  junto al legendario Manolis Glezos, otro octogenario que pasó a la historia de la resistencia contra el fascismo por haber sido quien quitó la bandera nazi de la Acrópolis ocupada por los nazis. Pidieron permiso para leer públicamente el manifiesto que habían escrito los dos. La policía respondió lanzando gases lacrimógenos. El pueblo rodeó inmediatamente a los dos líderes para protegerles y salvarles de la carga policial. Nada mejor que las palabras de ese manifiesto para acabar esta entrada dedicada a un hombre indomable que jamás renunció a defender sus convicciones, a los más débiles, estuviesen donde estuviesen, y a tomar partido por la justicia y la paz:

“En tiempos antiguos, la condonación por Solón de las deudas que obligaban a los pobres a ser esclavos de los ricos la llamada reforma Seisachtheia, sentó las bases para la aparición, en la antigua Grecia, de las ideas de democracia, ciudadanía, política y Europa: los fundamentos de la cultura europea y mundial.
Luchando contra la clase de la riqueza, los ciudadanos de Atenas señalaron el camino para la constitución de Pericles y la filosofía política de Protágoras, quien dijo: “El hombre está muy por encima de todo el dinero”

Hoy en día, los ricos están tratando de tomarse la venganza en la mentalidad humana: “Los mercados están muy por encima de todos los hombres” es el lema que nuestros líderes políticos abrazan gustosamente, aliados al demonio dinero como nuevos Faustos.
Un puñado de bancos internacionales, agencias de información, fondos de inversión, en una concentración mundial del capital financiero sin precedentes históricos, reivindican el poder en Europa y en todo el mundo y preparan la abolición de nuestros estados y nuestra democracia, con el arma de la deuda, para esclavizar la población de Europa, poniendo en el lugar de las imperfectas democracias que tenemos la dictadura del dinero y la banca, el poder del imperio totalitario de la globalización, cuyo centro político está fuera de la Europa continental a pesar de la presencia de poderosos bancos europeos en el corazón del imperio.

Comenzaron con Grecia, utilizados como cobayas para trasladarse a otros países de la periferia europea, y poco a poco hacia el centro. La esperanza de algunos países europeos para escapar eventualmente demuestra que los líderes europeos se enfrentan a un nuevo “fascismo financiero”, no haciéndolo mejor que cuando se enfrentaron a la amenaza de Hitler en el período de entreguerras.
No es una casualidad que una gran parte de los medios de comunicación controlados por los bancos trate a los países de la periferia de Europa como “cerdos – pigs” y su campaña mediática, sádica y racista, vaya teñida de desprecio. Sus medios de comunicación no se dirigen sólo contra los griegos, sino también contra la herencia griega y la antigua civilización griega. Esta opción muestra los objetivos profundos y ocultos de la ideología y de los valores del capital financiero, promotor de un capitalismo de destrucción.

El intento de los medios de comunicación alemanes de humillar símbolos, como la Acrópolis o la Venus de Milo, monumentos que fueron respetados incluso por los oficiales de Hitler, no es sino una expresión del profundo desprecio de los banqueros que controlan los medios de comunicación, ya no tanto contra los griegos, sino sobre todo contra las ideas de libertad y democracia que nacieron en este país.

El monstruo financiero ha producido cuatro décadas de exención de impuestos para el capital, todo tipo de “liberalización del mercado”, una desregulación amplia, la abolición de todas las barreras a los flujos financieros y las especulaciones, los constantes ataques contra el Estado, la compra de partidos y medios de comunicación, la apropiación del excedente por un puñado de vampiros: los bancos mundiales de Wall Street. Ahora bien, este monstruo, un verdadero “Estado tras los Estados” parece preparado para asestar un “golpe de Estado permanente” financiero y político, y para más de cuatro décadas. Frente al ataque, las fuerzas políticas de derecha política y la socialdemocracia parecen comprometidas después de décadas de entreguismo al capitalismo financiero, cuyos centros más grandes están fuera de Europa. Por otro lado, los sindicatos y los movimientos sociales aún no están lo suficientemente fuertes como para bloquear el ataque de manera decisiva como lo hicieron muchas veces en el pasado. El nuevo totalitarismo financiero busca aprovechar esta situación para imponer condiciones irreversibles en toda Europa.

Hoy, es tan necesario como urgente la coordinación inmediata y transfronteriza de los intelectuales, las gentes de las artes y las letras, los movimientos espontáneos, las fuerzas sociales y las personalidades que comprenden la importancia del reto; necesitamos crear un frente de resistencia potente contra “el imperio totalitario de la mundialización” que está en marcha, antes de que sea demasiado tarde.

Europa solo puede sobrevivir si presenta una respuesta unida contra los mercados, un reto mayor que el de ellos, un nuevo “New Deal” europeo. Debemos detener de inmediato el ataque contra Grecia y los otros países de la UE en la periferia, hay que poner fin a esta política irresponsable y criminal de austeridad y privatización, que condujo directamente a una crisis peor que la de 1929.

Las deudas públicas deben ser reestructuradas de forma radical en la Eurozona, especialmente a expensas de los gigantes de la banca privada. Los bancos deben volver a ser evaluados y la financiación de la economía europea debe estar bajo control social, nacional y europeo. No es posible dejar la llave financiera de Europa en manos de los bancos, como Goldman Sachs, JP Morgan, UBS, Deutsche Bank, etc … Hay que prohibir los excesos incontrolados financieros que son la columna vertebral del capitalismo financiero destructivo y crear un verdadero desarrollo económico en lugar de ganancias especulativas.

La arquitectura actual, basada en el Tratado de Maastricht y las reglas de la OMC, ha instalado una máquina en Europa para fabricar deuda. Necesitamos un cambio radical de todos los tratados, la sumisión del BCE al control político de la población europea, una “regla de oro” para un mínimo del nivel social, fiscal y medioambiental de Europa. Necesitamos urgentemente un cambio de paradigma, un retorno al estímulo de crecimiento a través de la demanda de nuevos programas de inversión europeos, las nuevas regulaciones, los impuestos y el control del capital internacional y instalación de flujos, una nueva forma de proteccionismo suave y razonable en una Europa independiente sería protagonista en la lucha por un mundo multipolar, democrático, ecológico y social.

Llamamos a las fuerzas y personas que comparten estas ideas a convergir en un amplio frente de acción europea lo antes posible, para producir un programa de transición de Europa, para coordinar nuestra acción internacional, con el fin de movilizar a las fuerzas del movimiento popular, para revertir el actual equilibrio de fuerzas y derrotar a los líderes actuales históricamente irresponsables de nuestros países, con el fin de salvar a nuestro pueblo y a nuestra sociedad antes de que sea demasiado tarde para Europa.”

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León Felipe, el alma silenciada de Rocinante…

30 octubre, 2011

Renunció a la vida fácil, cómoda y burguesa a la que parecía destinado para buscar su propia voz. La encontró en todos los que sufrían el dolor y la injusticia. Fue farmacéutico, actor, bohemio, traductor, profesor y, por encima de todo, poeta. Tuvo una vida de leyenda porque, como él decía, “los grandes poetas no tienen biografía, tienen destino” Conoció el dolor y el sufrimiento, padeció la injusticia, tomó partido por los que perdieron todas las guerras y sufrió la incomprensión y el exilio. Se llamaba Felipe Camino de Galicia de la Rosa. Le conocemos como León Felipe.

“LAS SIRENAS”

“Hoy tengo el vino dulce y en la sangre

el ritmo vago y sordo de una canción lejana y luminosa.

¿Quién canta al otro lado de las nubes?

¿No estaban muertas las estrellas?

Después que hayamos blasfemado

con la razón enfurecida,

hay que dejar abierta la loca ventana de los sueños,

porque ocurre que hay días

en que el hombre quiere engañarse y que le engañen…

y él mismo se embarca en la primera playa

y en el barco más frágil

para ir a buscar a las sirenas.”

Nacido en 1884 en un pueblo de la provincia de Zamora donde su padre era notario, estudió la carrera de farmacia, una carrera que probablemente le hubiera permitido vivir cómodamente el resto de su vida. Pero pronto se dio cuenta de que aquello no era su vida, sino la que otros querían para él. Entre la seguridad y la libertad nunca tuvo la más mínima duda y eligió ser un hombre libre. Tras regentar varias farmacias, vivir en Barcelona y separarse de la que fue su primer amor, lo dejó todo para recorrer España como actor en una compañía de cómicos ambulantes. Una condena por desfalco le llevó a pasar tres años en la cárcel.

Sus primeros poemas le llevaron a Madrid, un Madrid de la bohemia. Vivió en prostíbulos, en pensiones y en más de un  banco de la calle. En 1919 leyó en el Ateneo de Madrid su primer libro de poemas: “Versos y oraciones de caminante”, al que luego cambió el título por “Versos y blasfemias de caminante”

Buscando su lugar en el mundo se fue a Guinea, donde pasó tres años dirigiendo la administración de varios hospitales. Tras aquella experiencia regresó a España, pero fue por poco tiempo. Su espíritu aventurero y su carácter inquieto le llevaron a una tierra que estaba viviendo una revolución, Méjico, donde ejerció, como su adorado Antonio Machado, de maestro. Allí conoció a Berta Gamboa, otra profesora de la que se enamoró locamente y con la que fue a vivir a Norteamérica. Es allí donde empieza a trabajar en otra de sus pasiones: la traducción. Tradujo los poemas de uno de sus poetas favoritos, Walt Whitman. Como la de Whitman, su poesía también era un canto de libertad. Además de poesía tradujo mucho teatro, su otra gran pasión, fundamentalmente obras de Shakespeare y teatro inglés renacentista. Desgraciadamente la mayor parte de sus traducciones se han perdido y hoy no queda nada de ellas.

“SÉ TODOS LOS CUENTOS”

“Yo no sé muchas cosas, es verdad.

Digo tan solo lo que he visto.

Y he visto:

que la cuna del hombre la mecen con cuentos,

que los gritos de angustia del hombre los ahogan

con cuentos,

que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,

que los huesos del hombre los entierran con cuentos,

y que el miedo del hombre…

ha inventado todos los cuentos.

Yo sé muy pocas cosas, es verdad,

pero me han dormido con todos los cuentos…

y sé todos los cuentos.”

Al estallar la guerra civil regresa a España para ponerse al lado de la República y luchar contra el fascismo. En 1938, cuando la guerra ya está prácticamente perdida, se exilia definitivamente a Méjico, donde ejerce de agregado cultural de la embajada de la República española hasta el final de la guerra: “Llegué a Méjico por primera vez montado en la cola de la revolución. Corría el año 1923. Después, aquí he vivido por muchos años. Aquí he gritado, he sufrido, he protestado, he blasfemado, me he llenado de asombro…” Ya nunca abandonaría Méjico, donde murió en 1968.

“¡EH, MUERTE, ESCUCHA!”

“Y ahora pregunto aquí: ¿quién es el último que habla,

el sepulturero o el Poeta?

¿He aprendido a decir: Belleza, Luz, Amor y Dios

para que me tapen la boca cuando muera,

con una paletada de tierra?

No.

He venido y estoy aquí,

me iré y volveré mil veces en el Viento

para crear mi gloria con mi llanto…” 

La guerra y el exilio marcaron profundamente su poesía. En 1939 publicó su poemario “Español del éxodo y del llanto”. Pocas voces como la de León Felipe han expresado con tanta fuerza la voz y el sentimiento del pueblo español. Su condición de exiliado y su férrea independencia, una independencia que le llevó a no seguir ninguna tendencia literaria, hicieron que fuese un poeta marginado, ignorado y ninguneado por los más.

La poesía de León Felipe tenía un marcado rasgo autobiográfico. Aquí tienes a Héctor Alterio, maravilloso, como siempre o incluso hasta más que siempre, recitando su poema autobiográfico  “Escuela”, escrito poco antes de morir, cuando él decía de sí mismo que era “un roto y viejo violín”

“REVOLUCIÓN”

“Siempre habrá nieve altanera

que vista el monte de armiño

y agua humilde que trabaje

en la presa del molino.

Y siempre habrá un sol también

-un sol verdugo y amigo-

que trueque en llanto la nieve

y en nube el agua del río”

La voz de cantantes como Paco Ibáñez o Joan Manuel Serrat rescataron del olvido varios de sus desgarrados gritos de libertad convirtiéndolos en himnos de una generación que creció bajo la dictadura franquista y que vio en ellos un rayo de esperanza.

Comprometido siempre con la dignidad del ser humano, León Felipe decía, en sus versos, cosas como:” Empieza por contar las piedras;/ luego contarás las estrellas”; “Lo que importa no es llegar solo ni pronto, sino con todos y a tiempo”; “Poetas, nunca cantemos/ la vida de un mismo pueblo/ ni la flor de un solo huerto/ Que sean todos los pueblos y todos los huertos nuestros”, ó “En un mundo injusto, el que clama por la justicia es tomado por loco”

La voz de uno de nuestros más grandes actores, Paco Rabal, da vida aquí a uno de sus más duros y bellos poemas: “¡Qué lástima!”, versos autobiográficos de un hombre que, por encima de todo, entendió que ser hombre significa no perder jamás la libertad ni la dignidad.

 

 

“QUE LASTIMA!”

“¡Qué lástima!

que yo no pueda cantar a la usanza

de este tiempo lo mismo que los poetas de hoy cantan!

¡Qué lástima

que yo no pueda entonar con una voz engolada

esas brillantes romanzas

a las glorias de la patria!

¡Qué lástima

que yo no tenga una patria!

Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa

desde una tierra a otra tierra, desde una raza

a otra raza,

como pasan

esas tormentas de estío desde ésta a aquella comarca.

¡Qué lástima

que yo no tenga comarca,

patria chica, tierra provinciana!

Debí nacer en la entraña

en la estepa castellana

y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada:

pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,

y mi juventud, una juventud sombría, en la montaña.

Después … ya no he vuelto a echar el ancla

y ninguna de estas tierras me levanta

ni me exalta

para poder cantar siempre en la misma tonada

al mismo río que pasa

rodando las mismas aguas,

al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.

¡Qué lástima

que yo no tenga una casa!

Una casa solariega y blasonada,

una casa

en que guardara,

a más de otras cosas raras,

un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada

y el retrato de un mi abuelo que ganara

una batalla.

¡Qué lástima

que yo no tenga un abuelo que ganara

una batalla,

retratado con una mano cruzada

en el pecho, y la otra mano en el puño de la espada!

Y, ¡qué lástima

que yo no tenga siquiera una espada!

Porque …. ¿qué voy a cantar si no tengo ni una patria,

ni una tierra provinciana,

ni una casa

solariega y blasonada,

ni el retrato de un mi abuelo que ganara

una batalla,

ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?

¡Qué voy a cantar si soy un paria

que apenas tiene una capa!

Sin embargo…      en esta tierra de España

y en un pueblo de la Alcarria

hay una casa

en la que estoy de posada

y donde tengo, prestadas,

una mesa de pino y una silla de paja.

Un libro tengo también. Y todo mi ajuar se halla

en una sala

 muy amplia

y muy blanca

que está en la parte más baja

y más fresca de la casa.

Tiene una luz muy clara

esta sala

tan amplia

y tan blanca…

Una luz muy clara

que entra por una ventana

que da a una calle muy ancha.

Y a la luz de esta ventana

vengo todas las mañanas.

Aquí me siento sobre mi silla de paja

y venzo las horas largas

leyendo en mi libro y viendo cómo pasa

la gente al través de la ventana.

Cosas de poca importancia

parecen un libro y el cristal de una ventana

en un pueblo de la Alcarria,

y, sin embargo, le basta

para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.

Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa

cuando pasan

ese pastor que va detrás de las cabras

con una enorme cayada,

esa mujer agobiada

con una carga

de leña en la espalda,

esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias de Pastrana,

y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.

¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana

siempre y se queda a los cristales pegada

como si fuera una estampa

¡Qué gracia

tiene su cara

en el cristal aplastada

con la barbilla sumida y la naricilla chata!

Yo me río mucho mirándola

y la digo que es una niña muy guapa…

Ella entonces me llama

¡tonto!, y se marcha.

¡Pobre niña! Ya no pasa

por esta calle tan ancha

caminando hacia la escuela de mala gana,

ni se para

en mi ventana,

ni se queda a los cristales pegada

como si fuera una estampa.

Que un día se puso mala,

muy mala,

y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.

Y en una tarde muy clara,

por esta calle tan ancha,

al través de la ventana,

vi cómo se la llevaban

en una caja muy blanca…

En una caja muy blanca

que tenía un cristalito en la tapa.

Por aquel cristal se la veía la cara

lo mismo que cuando estaba

pegadita al cristal de mi ventana …

Al cristal de esta ventana

que ahora me recuerda siempre el cristalito de aquella caja

tan blanca.

Todo el ritmo de la vida pasa

por este cristal de mi ventana …

¡Y la muerte también pasa!

¡Qué lástima

que no pudiendo cantar otras hazañas,

porque no tengo una patria,

ni una tierra provinciana,

ni una casa

solariega y blasonada,

ni el retrato de un mi abuelo que ganara

una batalla,

ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada,

y soy un paria

que apenas tiene una capa  …

venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!”

 

En Norteamérica le consideraban un Quijote, algo que él, humilde, jamás admitió de buen grado, ya que se consideraba a sí mismo el Rocinante sobre el que cabalga el hidalgo caballero.

“EL GRAN RELINCHO”

“La gente suele decir,

los americanos,

los norteamericanos suelen decir:

León Felipe es un “Don Quijote”

No tanto, gentleman, no tanto.

Sostengo al héroe nada más.

Y sí, puedo decir,

y me gusta decir:

que yo soy Rocinante.

No soy el héroe

pero le llevo sobre el magro espinazo de mis huesos…

y le oigo respirar…

y he aprendido a respirar como él…

y a relinchar…

y a blasfemar…

y a injuriar…

y a maldecir…”

Rocinante y Don Quijote estuvieron muy presentes en su obra, una obra que, hoy más que nunca, expresa el sentir del pueblo español y se alza contra la injusticia, la falta de compromiso, el egoísmo y la insolidaridad, esos enormes molinos contra los que hoy tenemos que batallar…

“EL RELINCHO”

“Rocinante…

¿No recuerdas nada de tu infancia?

¡Haz un esfuerzo!… ¡Recuerda!

¡¡Recuerda!!

¿Fuiste alguna vez potro salvaje?

¡¡Recuerda!!

¿Quién te domó?

¿Cómo te hiciste amigo del hombre?

¿Tuviste un maestro duro de látigo y espuela?

¿Cuándo te pusieron el freno?

¿Cómo aprendiste a obedecer?

La palabra “Justicia”

¿No la habías oído nunca antes de servir a tu señor?

¿Cuándo vino a ser la palabra “Justicia”

un látigo mágico para ti?

Recuerda esto bien: ¿Cuándo la palabra “Justicia”

pronunciada por tu señor,

(con aquel modo enfático y vesánico

del caballero del delirio)

cuándo, cuándo por primera vez

te encabrita eléctricamente

y te hace relinchar

hasta sacudir furiosamente el firmamento

y hacer temblar a las estrellas?

¿Cuándo relinchaste por primera vez

como en el retrato de Picasso?

¿Cuándo fue cuando al conjuro  solo

de la palabra “Justicia”

que diste aquel

rabioso relincho, Rocinante?

¡Oh, qué relincho!

¿Quién ha relinchado nunca así?

¡España… una vez relinchaste de ese modo!

¿Cuántos años hace?

No sé… Pero bien se me alcanza

que ya nunca más volverás a relinchar de esta manera.”

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Carlos Olalla

Por circunstancias de la vida me pasé más de veinticinco años dirigiendo empresas en la que, sin lugar a dudas, fue la etapa más aburrida y frustrante de mi vida. La verdad es que nunca me gustaron esos trabajos y lo pasé fatal. Cuando cumplí los 45 me encontré con que una reestructuración empresarial me ponía de patitas en la calle y sin un duro. Por si fuera poco, nadie me quería dar trabajo porque decían que ya era demasiado “viejo”. A mí siempre me había gustado el mundo del cine y, como estaba en el paro y tenía tiempo, empecé a estudiar interpretación. Me pasé tres años siendo el “abuelo” de todos mis jóvenes compañeros en una conocida escuela de teatro de Barcelona. Durante aquel tiempo recibí alguna propuesta de trabajo para reincorporarme al mundo de la empresa, pero no quise aceptarlas: el nuevo mundo que había descubierto me había atrapado por completo, así que decidí cambiar una maravilla de sueldo y una mierda de trabajo por una maravilla de trabajo y una mierda de sueldo. Puedo deciros que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida: por primera vez soy libre, la palabra jefe ya no significa nada para mí, hago lo que verdaderamente me gusta y, lo mejor, trabajo con gente sensible y abierta que piensa y siente como yo. ¿Qué más se puede pedir?

www.carlosolalla.com

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  • Marlene Dietrich, una mujer condenada a ser libre
  • Yves Montand, el compromiso de la verdad
  • Todos somos mineros
  • La placenta sube al escenario
  • Traficantes de tierras
  • Mikis Theodorakis, la leyenda de un hombre indomable
  • Trumbo cogió su fusil
  • Por los ojos de Raquel Meller
  • ¡Vamos a contar verdades!
  • Ramón Casas, días de bohemia y de ilusión…
  • Abel Korzeniowski y Shigeru Ubemayashi, las voces del alma
  • ¡A la calle, que ya es hora!
  • Roque Baños, la música de los sueños…
  • Memorias de África
  • Crónica de un asesinato anunciado
  • “El maestro de música”
  • Jack Vettriano, el erótico y nada discreto encanto de la melancolía…
  • Toni Bestard, “El perfecto desconocido”
  • GRUPO 7, ¿quién vigila al vigilante?
  • Solo en la vida, el síndrome de Asperger
  • Kavafis, el susurro de Ítaca
  • Aprender a escuchar
  • Atravesando espejos, o la necesidad de vivir contra la corriente
  • ¿Educar?
  • Lluís Llach, cuando habla el silencio
  • Aki Kaurismäki, porque los perdedores no son los que pierden…
  • Djivan Gasparyan, la melancólica voz de la libertad
  • Garaje Lumière, convirtiendo la utopía en realidad…
  • Steve McQueen, porque la vida es más, mucho más, que una huida
  • Salvador Puig Antich, anatomía de un asesinato “legal”
  • Marcos Ana, cuando hasta el dolor es poesía…
  • Raimon Panikkar, la eternidad que vive en cada instante…
  • Teatro Tribueñe, sueño, utopía y realidad
  • Momix, báilame un sueño…
  • ¿Quién teme a Virginia Woolf?
  • María del Mar Bonet
  • Cowboy Junkies o la belleza de las baladas tristes
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  • El gran Redford
  • León Felipe, el alma silenciada de Rocinante…
  • Georges Brassens, la cálida voz de la anarquía
  • De lápices, hadas y sueños: Marie Brozova
  • Wangari Maathai, la mujer árbol
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  • El maestro
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  • Audrey Hepburn
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  • Sexismo en el cine y la televisión
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  • “Uno es lo que ama”: Facundo Cabral
  • Antonio López, o la ardiente paciencia…
  • ¡Autor, Autora!
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  • Contra la crisis, ACTÚA
  • Jacques Leonard, pasión por la vida…
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  • La Singularidad: más allá de la última frontera
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