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Mikhail Baryshnikov, poesía de la danza en libertad

24 enero, 2010

Hoy quiero hablaros de uno de esos seres irrepetibles capaces de hacernos soñar y de elevarnos  alto, muy alto, tras esos sueños: Mikhail Baryshnikov. Es, posiblemente, uno de los mejores bailarines de la historia. Formado en el ballet clásico, lo dejó todo para buscarse a sí mismo en la danza contemporánea. ¿Recordáis la escena de la película “White Nights” (Noches de Sol), en la que él baila ”Horses”, la desgarrada canción de Vladimir Vissotsky en un impresionate Kirov vacío, estando sólo frente a su antigua novia (una Helen Mirren extraordinaria, como siempre), intentando hacerle comprender lo que puede llegar a sentir al bailar en libertad, la irrefrenable necesidad que él tiene de ser libre? Su baile es poesía, la poesía de la danza en libertad…

 

Y ya que hemos empezado escuchando la profunda voz de Vissotsky, os propongo que, si queréis, sigamos con sus “Variaciones sobre temas gitanos”  mientras hablamos de Mikhail Baryshnikov.

Considerado por muchos como el mejor bailarín de todos los tiempos, su vida podría llevarse perfectamente al cine. Nacido en 1948 en Riga (República Socialista de Letonia, antigua Unión Soviética), ya que su padre, ingeniero del ejército soviético estaba destinado allí, era una chaval apasionado por la natación y el fútbol. Cuando tenía once años, su madre, gran aficionada a la danza, presentó una solicitud para que le admitieran en la Escuela de Ballet del Teatro de la Ópera de Riga. Sin dar ninguna explicación ni dejar ninguna carta, su madre se suicidó a los pocos meses. Su eduación recayó entonces en su padre y en su abuela. Poco después llegó una carta en la que confirmaban que Misha, como le conocen sus amigos, había sido admitido en la Escuela de Ballet. Al principio se sintió más atraído por el piano, pero acabó centrándose en sus estudios de danza. En 1963, durante una visita a Leningrado, Alexander Pushkin, una verdadera institución de la danza en la Unión Soviética, le hizo una audición y le admitió como alumno en la Academia de Ballet Vagánova.  Pushkin, que había sido profesor de Nureyev, fue para Baryshnikov como un segundo padre, ya que, con quince años, abandonó definitivamente su casa para incorporarse a la Academia. Tras tres años de formación muy intensa, fue admitido en el Ballet del Kirov no como aprendiz del cuerpo de baile, como maracaba la tradición, sino como solista en Giselle. Enseguida empezó a ganar premios internacionales y dos años después ya obtuvo su primer papel principal. Fue el bailarín más joven en recibir el Premio del Estado al Mérito de la URSS. En aquella época se consagró como uno de los mejores bailarines de ballet clásico del mundo.

Sin embargo Baryshnikov sentía la necesidad de buscar nuevas formas de expresión y estaba muy interesado en conocer a fondo las coreografías y las nuevas tendencias de la danza moderna. Pero en la URSS no era posible adentrarse en ese camino, y su futuro se centraba exclusivamente en ser la primera figura mundial del ballet clásico, lo que a él no le llamaba especialmente la atención.  Por ello miraba cada vez con más envidia y entusiasmo a los grandes coreógrafos occidentales. Quería bailar a Roland Petit, a Balanchine, etc… En 1974, durante una gira del Kirov por Canadá, decidió desertar de la Unión Soviética. Al acabar la última representación en Toronto, se escapó por la puerta de atrás el teatro y pidió asilo político. Poco después se trasladó a los Estados Unidos, donde se incorporó al American Ballet Theater como bailarín principal. Centrado en la danza moderna, entre 1978 y 1980 abandona el ABT para crear, junto a George Balanchine y Jerome Robbins, el New York City Ballet, con el que trabaja dos años, antes de regresar, en 1980 al ABT donde compaginará su trabajo como primer bailarín y la dirección artística durante una década. Es también en 1980 cuando se une sentimentalmente a Jessica Lange, con la que nunca se casó, porque él siempre ha defendido que no cree en el matrimonio, y con la que tuvo una hija. Durante esa época empieza a sufrir sus primeros problemas con la rodilla derecha, que desembocarán en una larga serie de operaciones que, si bien nunca le han impedido seguir bailando, han limitado parcialmente algunos movimientos (de hecho, en las nuevas coreografías que se han hecho para él, esas limitaciones se han tenido en cuenta para no cargar su rodilla). Tras su relación con Jessica Lange, con la que sigue manteniendo una gran amistad, se unió sentimentalmente a la exbailarina Lisa Rinehart, con la que tiene tres hijos.

En 1990 abandonó definitivamente el ABT para crear el White Oak Dance Project, su propia compañía con la que da varias giras por todo el mundo, en las que él sigue bailando acompañado de bailarines mucho más jóvenes, dando a conocer nuevas coreografías de jóvenes talentos que incluye en su repertorio junto a otras ya consolidadas. Hace algunos años visitaron Barcelona, dentro del Festival del Grec, donde obtuvieron un gran éxito. Yo tenía una espléndida localidad para ver la última función, pero la lluvia obligó a cancelarla. Aquella noche yo acompañaba a un familiar que tenía que ir en silla de ruedas por lo que me dejaron entrar por la entrada de artistas que da directamente al escenario. Refugiados de la lluvia en aquella entrada, un interminable túnel de más de 200 metros, nuestra sorpresa fue cuando, poco después de que se anunciase oficialmente la cancelacíon de la función, el propio Barysnikov se acercó para pedirnos disculpas por no poder bailar aquella noche y se quedó charlando un rato con nosotros. Su humildad y el calor humano de aquel gesto son realmente difíciles de olvidar, como lo es también lo que me comentaron algunos de los miembros de la Cruz Roja que estaban allí:  la noche anterior, justo antes de la función, también había empezado a llover y Barysnikov, viendo que el público seguía esperando a la intemperie, salió personalmente al escenario con una fregona y empezó a secar la tarima del escenario pidiendo al público que esperase un poco más hasta que el escenario estuviera totalmente seco, porque aquella noche, pasada ya la lluvia, iban a bailar…

En 2005 creó el Baryshnikov Arts Center (BAC), en Nueva York, para dar cabida a las actividades de la Barysnikov Dance Foundation. El BAC es un laboratorio creativo multidisciplinar, un punto de encuentro y un espacio escénico para artistas de todo el mundo que, de otra forma, dificilmente habrían tenido oportunidad de poder actuar en Estados Unidos. Tiene su propia compañía residente. Cada año sigue saliendo de gira con la compañía, visitando escenarios de todo el mundo. Su personalidad arrolladora encontró su auténtico mundo en la danza moderna, a la que ha consagrado su vida, aunque, como él mismo dice, no se arrepiente de nada de lo que ha hecho: ”Cada ballet que he hecho me ha dado algo importante: todo lo que he hecho me ha dado más libertad”.

La forma de bailar de Misha Baryshnikov es inimitable. Supera su escasa estatura (los primeros bailarines suelen ser más altos) con una técnica prodigiosa y, sobre todo, con alma, esa alma que pone en todos sus movimientos. Le he visto llenar un escenario vacío con un sólo movimiento de su mano. Tiene una presencia, una forma tan especial de moverse, de detener el tiempo y de expresar sentimientos y emociones con su cuerpo que le hacen inigualable. Barysnikov es el encuentro del profundo amor por lo que hace, con la técnica y con la pasión, por eso todo en él es danza, es poesía y es libertad. Su baile es belleza, pasión y belleza.

Su adaptación a la vida americana no fue fácil ya que era un mundo muy diferente al suyo, un mundo que desconocía y del que no hablaba ni su idioma (“Yo sólo hablaba ruso, letón y francés; aprendí el inglés viendo las películas de Fred Astaire y de James Cagney por la televisión”). Además, Barysnikov siempre ha reconocido que “un ruso siempre tiene alma de ruso”. Jamás ha dejado de leer a los gandes escritores rusos.

En Estados Unidos compaginó su carrera como bailarín y director de diferentes Ballets con su trabajo como actor en varias películas. Su primer papel, en la película ”The turning point” (Paso decisivo), le valió ser candidato al Oscar al mejor actor de reparto en1977. Poco después rodó “White Nights” (Noches de Sol), y en 1991, “Company Business”, junto a Gene Hackman, aunque él nunca se ha considerado a sí mismo como un actor (“Intento defender mi trabajo y no desentonar demasiado”, suele decir). Su trabajo más reciente como actor ha sido para la televisión, en la última temporada de “Sexo en Nueva York”, donde era el novio de Sarah Jessica Parker.

Otra memorable actuación de Barysnikov en ”White Nights” es la de “Le jeune Homme et la mort”, la famosa coreografía de Roland Petit sobre música de J.S. Bach que abre los títulos de crédito de la película. Viéndosela bailar se entiende que dejara todo en su vida por bailar así. Con esta verdadera joya os dejo ya por hoy.

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arte, Barysnikov, cine, Danza, música, Noches de sol, Visotsky
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19 comentarios para “Mikhail Baryshnikov, poesía de la danza en libertad”

  1. Veryinspired dice:
    24 enero, 2010 a las 13:07

    Cuando al virtuosismo del ballet se le une la expresividad de la danza contemporánea y la fuerza de la acrobacia, ese baile se convierte en perfección. Si a eso se le suman sus grandes dotes de actor, su baile se convierte en danza teatro y eso sí que es grande…

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      5 febrero, 2010 a las 03:45

      Hola Veryinspired!
      Como bien dices, cuando todas esas cualidades se dan sólo cabe un calificativo: la perfección.
      Un abrazo enorme y siempre “placentero”

      Responder
  2. Isabel Alavedra dice:
    27 enero, 2010 a las 23:25

    Mi total atracci … Leer másón por la danza nació conmigo. Tantos son mis años como para haber tenido el honor y la suerte de sentirme alzada en un sueño con Rudolf Nureyev y Margot Fonteyn, los impecables Ballets del Teatro de Moscú en su gran época, Maurice Béjart y finalmente llegué a llorar de emoción y sentimientos con el que considero, por ahora, el último Dios de la danza: Mikhail Barysnikov. En su última actuación en Barcelona invité a mi hija y mi nieta mayor -que hace ballet- a subliminarse en los gestos, la elegancia, el estilo, la total entrega de un cuerpo a los sonidos y los acordes de la música y los compases. Lo sabía. Las dos lloraban al aplaudir con todas sus fuerzas. Jamás lo habían conocido. Es la riqueza de las abuelas que aman la poesía, la música, la danza, el teatro, la pintura y todo lo que tenga que ver con remover los sentimientos,

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      5 febrero, 2010 a las 03:57

      Hola Isabel; Ante todo quiero darte las gracias por tus palabras y por compartir la epxeriencia que comentas con todos nosotros. ¡Qué bien calificas a Barysnikov al considerarle el último Dios de la danza, y qué maravillosa la experiencia que nos cuentas de haber podido compartir la emoción de verle en directo con tu hija y con tu nieta. Es el mejor regalo que podías haberles hecho porque contemplar tanta belleza, tanta poesía sin palabras, ver a alguien bailar con esa pasión y poniendo toda el alma es algo que llega a lo más hondo y que no se olvida nunca.
      Y ya que hablamos de nunca, quiero pedirte un gran favor: ¡Isabel, no cambies nuncaaaaa!
      Bienvenida a La placenta. Mi abrazo más, más, más fuerte

      Responder
  3. MJ Varona dice:
    29 enero, 2010 a las 14:25

    Para mí uno de los mejores no, ¡¡el mejor!! su fuerza y elegancia, además de la técnica y el sentimiento siempre ne han hecho gozar del arte de la danza. Es maravilloso

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      5 febrero, 2010 a las 03:59

      Seguramente tienes razón y Barysnikov es el mejor. No lo sé, lo único que sé es que cada vez que le veo bailar así se me saltan las lágrimas de emoción, y con eso me basta…
      Un abrazo enorme

      Responder
  4. Jaume Felip dice:
    30 enero, 2010 a las 18:39

    Hola Carlos, no había sentido mucho a hablar de Mikhail Baryshnikov , la verdad que es muy buen bailarín , además no sabía que también era actor, gracias por las escenas de la película White Nights , no la e visto tiene muy buena pinta. E escrito más tarde en el blog ya que mi ordenador no iba bién del sábado pasado hasta el de hoy, nada grave asunto antivirus ya solucionado. Un abrazo.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      5 febrero, 2010 a las 04:02

      Hola mi siempre fiel Jaume!
      Muchísimas gracias por acudir a tu cita, y más aún sabiendo que has tenido todos esos problemas con el ordenador. ¡La informática y la madre que la parió…!
      Si tienes ocasión no te pierdas Noches de sol, sé que te gustará
      Un gran abrazo

      Responder
  5. gabriela dice:
    31 enero, 2010 a las 20:31

    Hola!

    De pequeña no aproveché la oportunidad de empezar a bailar… Y ahora… me arrepiento una burrada… Cuando escucho música, hago coreografias mentales… Incluso he llegado a soñar que bailaba… ;)

    Es alucinante poder tener la oportunidad de verle en directo… ¡QUE ENVIDIA!

    Un fuerte abrazo!!!

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      5 febrero, 2010 a las 04:06

      Ei Gabi!
      Mirar atrás para arrepentirnos de lo que no hicimos no nos lleva muy lejos. Disfruta de tu presente, de esa sensibilidad que te permite emocionarte y soñar al escuchar la música…y nunca dejes de hacerlo…
      Ojalá puedas verle si vuelve por aquí, te aseguro que es algo inolvidable.
      Un abrazo inmenso

      Responder
  6. Pep Martinez dice:
    21 febrero, 2010 a las 11:52

    A veces intento, dificilmente, aglutinar en una sola palabra toda esa creatividad, todo el poder de transmitr, todo ese talento, toda esa capacidad de despertar los sentimientos y emociones mas ocultos y olvidados en el ser humano para que afloren del modo mas imprevisto,……………..y en el caso de Baryshnikov solo se me ocurre una palabra : genialidad. Creo que mantendremos por mucho tiempo en nuestra fresca memoria esas bellisimas imagenes de tan fabulosa pelicula como es White Nights junto con Gregory Hines. Felicidades, como siempre, por tan memorable homenaje.
    Un abrazo amigo mio.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      21 febrero, 2010 a las 13:27

      Hola viejo amigo! Gran alegría reencontrarte por aquí haciéndonos llegar tus comentarios sobre Misha Barysnikov. Un abrazo enorme

      Responder
  7. Herman dice:
    11 agosto, 2011 a las 14:33

    Carlos buenisimo reporte de Misha, no he podido verlo en vivo nunca pero si en peliculas y videos y la verdad que es un placer verlo , a mi personalmente me gusta mucho mas lo clasico pero verlo interpretar coreografias contemporaneas me quedo maravillado de todo lo que trasmite.
    Gracias a el y otros bailarines de la ex urss se ha valorado mucho mas la danza masculina al menos aqui en latinoamerica.
    Actualmente sigo practicando ballet es una pasion el trabajo de estar dia a dia en la barra , ensayando y corrijiendo errores .
    He aprendido que nunca es tarde para comenzar a danzar solo hay que decearlo y hacerlo realidad.
    Un abrazo y muy agradecido.

    Responder
  8. Marìa eugenia dice:
    4 enero, 2012 a las 20:15

    Simplemente Me encanto saber La historia de este gran Artistista!! qe hoy en dia estoy facinada con el!! :D

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      7 enero, 2012 a las 11:39

      Muchísimas gracias, María Eugenia, por compartir tu comentario con nosotros. realmente Baryshnikov es uno de los imprescindibles. ¡Bienvenida a La placenta! Mi abrazo más fuerte y baryshnikiano

      Responder
  9. Eva Cuadros dice:
    20 marzo, 2012 a las 17:00

    Un artículo sensacional,

    Te envidio enorme pero sanamente por haber tenido el placer de conocer Al Maestro. Yo practiqué ballet clásico de los cuatro a los quince años, llega una etapa de la vida en que los padres te hacen escojer tu camino, ellos querían que estudiara derecho y así lo hice abandonando para siempre mi idea de ser bailarina y viajar por todo el mundo enseñando a los demás “el arte de danzar” pero SIEMPRE seguí con detenimiento la evolución de ese hermosísimo mundo de la danza. Para mi Misha es el Mejor de todos los tiempos, con todos mis respetos a todos los demás.Pero bailar a cierto nivel sólo se permite a ciertos ángeles en la tierra…… Toda la vida estuve enamorada de este Inmenso bailarín, tengo 40 años y no dejo nunca de “volverme” a enamorar de él viéndolo otra vez, leyendo cosas tan hermosas como éstas. Gran artículo, gracias por recordar a este Inmenso Artista!!!
    He explicado a muchos seguidores de Sexo en NY quién era el ruso que enamoraba a Carrie y la llevaba a vivir a París, un sueño con digno protagonista!!! Y al ver esos episodios siempre decía…..ese siempre fue mi sueño!!! jajajaj, seguro que no fui la única que lo pensó!!! GRACIAS.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      23 marzo, 2012 a las 23:39

      Muchísimas gracias, Eva, por compartir tus experiencias y tus sueños con todos nosotros. Coincido contigo en que Misha ha sido el más grande. Técnicamente es perfecto, pero tiene ese algo especial, ese alma, que distingue a los elegidos. Ah, el Misha conquistador… Muchas son las que han caido rendidas a sus brazos, desde Jessica Lange a tantas otras… Te puedo asegurar, desde mi condición de hetero, que en persona tiene un encanto especial, una luz, que no me extraña que enamore. Mi abrazo más fuerte y Baryshnikovniano. ¡Bienvenida a La Placenta!

      Responder
  10. Andres dice:
    6 mayo, 2013 a las 06:29

    Es inimaginable sentir que es conocer a este Dios (perdon por mencionarlo asi ) de la danza que deberia de tener estatuas en muchas academias de ballet o en muchas partes donde el estuvo , pues el para mi representa todo en la danza
    ¿porque lo digo? porque desde que lo vi en un video haciendo la variacion de Basilio en Don quixote me enamore del ballet , yo teniendo 17 años ahora me paso una parte de mi vida en una academia de ballet y en pisos de madera , la verdad me siento mas represntado por que estoy luchando por tener su estatura o mas bien su extencion de piernas que para mi es mi objetivo, pues me faltan unos centimetros para estar asi o parecerme , POR FAVOR DIME QUE TAN ALTO ES , pues me serviria para saber si me estoy esforzando de verdad, jaja perdon por eso pero que bien que lo hayas conocido . Se que empece viejo en el ballet pero tambien lo hizo Nureyev y todo lo que logro y es en la danza. Asi que gracias por compartir esto , GRACIAS en verdad , y espero pronta respuesta
    desde Mexico gracias.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      13 mayo, 2013 a las 11:44

      Hola Andrés! da gusto ver que alguien se apasiona por las cosas como tú lo haces con la danza. Cada uno tenemos un mundo donde podemos expresar todo lo que llevamos dentro, para algunos la danza, para otros la literatura, la música, el cine, la pintura… o simplemente el hacer felices a quienes les rodean. La clave está en la pasión y alegría que ponemos por encontrar nuestro mundo, ese en el que podemos expresar todo lo que llevamos dentro. En cuanto a lo de la altura física de Misha, te diré que mide un metro sesenta y ocho centímetros, aunque su verdadera altura, la de su talento, no cabe en ninguna escala que podamos imaginar. Vuelan abrazos desde Madrid con la esperanza de que te encuentres a ti mismo y todo lo que puedes dar en ese mundo tan difícil y bello a un tiempo que has elegido, el de la danza.

      Responder

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Carlos Olalla

Por circunstancias de la vida me pasé más de veinticinco años dirigiendo empresas en la que, sin lugar a dudas, fue la etapa más aburrida y frustrante de mi vida. La verdad es que nunca me gustaron esos trabajos y lo pasé fatal. Cuando cumplí los 45 me encontré con que una reestructuración empresarial me ponía de patitas en la calle y sin un duro. Por si fuera poco, nadie me quería dar trabajo porque decían que ya era demasiado “viejo”. A mí siempre me había gustado el mundo del cine y, como estaba en el paro y tenía tiempo, empecé a estudiar interpretación. Me pasé tres años siendo el “abuelo” de todos mis jóvenes compañeros en una conocida escuela de teatro de Barcelona. Durante aquel tiempo recibí alguna propuesta de trabajo para reincorporarme al mundo de la empresa, pero no quise aceptarlas: el nuevo mundo que había descubierto me había atrapado por completo, así que decidí cambiar una maravilla de sueldo y una mierda de trabajo por una maravilla de trabajo y una mierda de sueldo. Puedo deciros que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida: por primera vez soy libre, la palabra jefe ya no significa nada para mí, hago lo que verdaderamente me gusta y, lo mejor, trabajo con gente sensible y abierta que piensa y siente como yo. ¿Qué más se puede pedir?

www.carlosolalla.com

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