Leonard Cohen, o cómo decir poesía
10 agosto, 2009
Releyendo “Un acorde secreto, canciones y poemas”, de Leonard Cohen, he encontrado un escrito maravilloso en el que el propio Cohen nos cuenta cómo debe decirse un poema. Maestro entre todos los maestros, estoy convencido de que sus palabras hallarán un profundo eco en uno de los últimos mundos donde aún vive la poesía: el de la interpretación.
Dice Leonard Cohen: “Por ejemplo, la palabra mariposa. Para usar esta palabra no hace falta aligerar la voz, ni dotarla de pequeñas alas empolvadas, ni inventar un día soleado o un campo de narcisos, ni estar enamorado, ni estar enamorado de las mariposas. La palabra mariposa no es una mariposa de verdad. Está la palabra y está la mariposa. La gente tendrá todo el derecho a reírse de ti si confundes estos dos conceptos. No le des tanta importancia a la palabra.
¿Qué quieres transmitir, que amas a las mariposas con más perfección que nadie o que entiendes realmente su naturaleza? La palabra mariposa no es más que un dato. No te da pie a revolotear, elevarte, proteger las flores, simbolizar la belleza y la fragilidad o interpretar de alguna forma a una mariposa. No representes las palabras. No intentes nunca despegar del suelo cuando hables de volar, ni gires la cabeza y cierres los ojos cuando hables de la muerte. No me mires con ojos ardientes cuando hables del amor. Si quieres impresionarme al hablar del amor, métete la mano en el bolsillo o debajo del vestido y acaríciate. Si tu ambición y tu hambre de aplausos te han llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin desacreditarte a ti mismo ni lo que dices…
Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Todos sabemos que sufres. No puedes contarle al público todo lo que sabes del amor en cada verso que digas. Hazte a un lado: la gente sabrá lo que tú sabes porque ya lo sabía. No tienes nada que enseñarles. No eres más hermoso que ellos. Ni más sabio. No les grites. No fuerces una entrada en seco. Eso es sexo mal practicado. Si muestras el contorno de tus genitales, entrega lo que prometes. Y recuerda que, en el fondo, la gente no quiere acróbatas en la cama…
Se trata de un paisaje interior. Está dentro y es privado. Respeta la intimidad de tus textos, pues fueron escritos en silencio. La valentía de la intepretación es decirlos. La disciplina de la interpretación es no violarlos.
Deja que el público sienta tu amor por la intimidad, aunque ésta no exista. El poema no es un eslogan. No puede promocionarte. No puede fomentar tu reputación de sensible. No eres un semental. No eres un ladrón de corazones. Tanto gánster del amor y tanta tontería. Eres un estudiante de disciplina. No representes las palabras. Las palabras mueren cuando las representas, se marchitan, y no nos queda más que tu ambición… Si declamas el poema y lo hinchas con nobles intenciones, no eres mejor que esos políticos que tanto desprecias. No haces más que agitar una bandera y llamar patéticamente a la patriotería emocional…
No busques dejar al público boquiabierto. Si el público se queda boquiabierto, no será debido a tu apreciación de los hechos sino a la suya. Tu mérito no estará en las inflexiones de tu voz ni en los ademanes enérgicos de tus manos. Estará en los datos y en la tranquila organización de tu presencia en el escenario. Evita las florituras. No temas ser débil. No te avergüences de estar cansado. Parece como si pudieras seguir y seguir sin parar. Y ahora ven a mis brazos. Eres la imagen de mi belleza.”
¡Qué mejor que escuchar ahora, cómo dice Cohen, un poema!. Aquí podéis escucharle recitar la letra de una de sus canciones más recientes: “A thousand kisses deep”, que viene a decir:
“Viniste a verme esta mañana/y me trataste como si fuera carne./Hay que ser un hombre para saber/ lo bueno, lo dulce, que es eso./ Mi doble del espejo, mi pariente más cercano,/ te conocería hasta durmiendo/ ¿y quién, sino tú, podría llevarme/ a mil besos de profundidad?
Te amé cuando te abriste/ como un lirio al calor,/ ya ves, yo sólo soy otro muñeco de nieve,/ bajo el aguanieve y la lluvia,/ que te amó con su amor congelado,/ con su físico de segunda mano,/ con todo lo que es y todo lo que fue/ a mil besos de profundidad.
Sé que tenías que mentirme,/ sé que tenías que engañarme,/ posar con todo el ardor y la arrogancia tras/ los velos de la transparente falsedad,/ nuestro perfecto porno aristocrático,/ tan elegante y tan barato,/ soy viejo, pero aún me gusta/ a mil besos de profundidad.
Soy bueno en el amor, soy bueno en el odio,/ es en medio donde me quedo paralizado,/ he estado entrenándome, pero es demasiado tarde,/ hace años que es demasiado tarde,/ pero tú estás muy bien, de verdad,/ eres el orgullo de Boogie Street,/ alguien debe haber muerto por ti/ a mil besos de profundidad.
El otoño se coló en tu piel,/ algo se me metió en el ojo,/ una luz que no necesita vivir,/ ni necesita morir,/ una breve anotación en el libro del amor,/ oscuro y obsoleto,/hasta que lo vi con todo mi ser/ a mil besos de profundidad.
Aún trabajo con el vino,/ aún bailo mejilla con mejilla,/ la banda toca Auld Lang Syne,/ mi corazón nunca ha sabido retirarse,/ toqué con Diz y canté con Danté,/ nunca tuve su talento,/ pero alguna vez me dejaron tocar/ a mil besos de profundidad.
Te amé cuando te abriste/ como un lirio al calor/ ya ves, yo sólo soy otro muñeco de nieve/ bajo el aguanieve y la lluvia,/ que te amó con su amor congelado,/ con su físico de segunda mano,/ con todo lo que es y todo lo que fue, /a mil besos de profundidad,/ pero ahora ya no necesitas oírme/ y cada palabra que diga/ sólo irá en contra mía/ a mil besos de profundidad.”
El viejo Cohen ha vuelto a los escenarios. Su antiguo representante le arruinó, lo que no era difícil porque, como el propio Cohen reconoce: “no tengo el sentido material muy desarrollado y no registré la mayoría de mis canciones…”.
Por eso, tras más de quince años retirado de los escenarios viviendo en un monasterio zen, ha tenido que salir de nuevo a la carretera. Su representante actual le insistió mucho en que lo hiciera, pero él dudaba porque creía que su música ya no le interesaría a nadie. En la gira que está haciendo va a dar más de doscientos conciertos por todo el mundo en 16 meses… con todas las entradas vendidas. No cabe duda de que Cohen es un ser que se renueva constantemente para llegar a darnos su yo más íntimo, su esencia. Basta con escuchar la maravillosa versión que hace ahora de una de sus primeras canciones, “The Gypsy´s wife”, que compuso a finales de los sesenta.
Quien hace la introducción de este tema con la bandurria es Javier Mas, un músico aragonés que ha acompañado durante casi treinta años a María del Mar Bonet y que, meses después de organizar un concierto de homenaje a Leonard Cohen en Sant Cugat con varios músicos, y de hacer los arreglos de algunas de sus canciones, recibió, hace ahora dos años, una llamada de un tipo que, con una voz grave y en inglés, le dijo: “Hola Javier, soy Leonard Cohen, y quería pedirte que tocaras conmigo…”. Desde entonces Javier ha pasado a formar parte de la banda que siempre acompaña a Cohen.
A Javier suelen pasarle estas cosas. Es un tipo muy especial, la bonhomía en estado puro. Recuerdo que, hace algunos años, tras dar una serie de recitales con María del Mar en Grecia, decidió coger un barquito para que le llevara a una pequeña isla alejada del turismo que hay frente a Naxos, donde quería perderse unos días y estar solo. Javier casi no hablaba inglés ni, por supuesto, griego, pero allá fue con su guitarra al hombro. Al desembarcar en el pequeño puerto, se le acercó un niño que, cogiéndole del pantalón, le arrastró hasta su casa en lo que era un ofrecimiento de alojamiento y comida. Allí nadie hablaba otra cosa que el griego; todo eran sonrisas y grandes reverencias, pero nadie se aclaraba. De repente, el dueño de la casa, un viejo alto, delgado, de profundos ojos oscuros, pelo cano y bigote negro, le indicó con las manos que esperase. Se metió en su habitación y salió con un viejo violín entre las manos. Señaló la guitarra de Javier y empezó a tocar. Javier le siguió. Tocaron juntos durante toda la semana. No necesitaron ni una sola palabra para entenderse. Todavía hoy mantienen una estrecha amistad a través de las cartas que otro de los músicos de siempre de María del Mar, Dimitri Psonis, le traduce al griego.
Estos días Leonard Cohen está visitando nuestro país; su presencia es una invitación para el reencuentro con un ser irrepetible, quizá la última si tenemos en cuenta que ya ha cumplido los setenta y cuatro y que ha tardado quince años en volver a salir de gira. En el doble cd que recoge el concierto que dio en Londres en otoño pasado se puede oír su maravillosa voz profunda saludando a un público entregado e incondicional que le ha sido fiel pese a todos estos años de silencio: “La última vez que subí a un escenario en Londres fue hace catorce o quince años, entonces no era más que un crío de sesenta años con un montón de sueños locos en la cabeza…”
Músico, poeta, cantante, novelista… son tantas las facetas en las que Cohen ha destacado. Canadiense de nacimiento, ciudadano del mundo por convicción, y locamente enamorado de la luz de las islas griegas donde ha vivido muchos años, su vida ha sido una búsqueda constante del amor, de la belleza, de la autenticidad y del compromiso con los perdedores.
Su profunda relación con la inolvidable Janis Joplin se recoge en la letra de una canción con la que Cohen inició todos sus conciertos durante muchísimos años, Chelsea Hotel: “Te recuerdo muy bien en el Chelsea Hotel,/ eras famosa, tu corazón era una leyenda/ me dijiste otra vez que los preferías guapos/ pero que conmigo harías una excepción/ y apretando el puño por los que, como nosotros,/ están oprimidos por las formas de la belleza/ te arreglaste un poco y dijiste: ¿Qué más da?/ Somos feos, pero tenemos la música…”
Son tantas y tantas las canciones en las que Cohen nos ha susurrado lo que es el amor: “Déjame ver tu belleza/ cuando todos los testigos se hayan ido/ Déjame sentir tus movimientos/ como hacen en Babilonia/ Enséñame lentamente aquello/ de lo que sólo conozco los límites/ llévame bailando hasta el final del amor…”
El profundo sentido del humor de Cohen y su ilimitada pasión por la belleza son legendarios y pueden despistar a quienes, sin conocerle, se acerquen a su música y, escuchando su voz grave y sus melancólicas canciones, crean que es un tipo triste y gris.
Seductor sin remedio, con un asombroso parecido a Al Pacino en algunas fotos, en su “Libro del anhelo” nos cuenta que “India está llena/ de muchas/ mujeres excepcionalmente hermosas/ que no me desean/ eso lo compruebo/ cada día/ cuando ando por/ la ciudad de Bombay/ miro una cara y otra/ y ni una sola vez/ me he equivocado.”
En ese mismo libro, tras un autorretrato surrealista, pues Cohen, además, es un gran dibujante, nos da un sabio consejo que jamás debemos dejar de seguir: “Nunca encontré a la chica/ Nunca me hice rico/ Sígueme”

Genial. Maravilloso. Braaavooo!!!
Tú siempre puntual a tu cita de ser la primera en apoyarme. Mi abrazo más más más fuerte
Hola Carlos , genial artículo sobre Leonard Cohen, muy interesante no sabía que a parte de cantante era escritor. Saludos. Un abrazo.
Hola Jaume!
Muchas gracias por tu fidelidad y constante apoyo. La verdad es que Cohen es un tipo fascinante. Tendrías que ver también las exposiciones de pintura que ha hecho. Son fantásticas.
Un abrazo enorme
Me encanta Cohen!!!Que cierto muchas cosas de las que dice, aunque en algunas, me permito el lujo de no estar muy de acuerdo.
Gracias de nuevo!
Hola Gabriela!
Gracias por ser tan fiel a “La placenta…”. Sabía que Cohen te gusta. Y eso que comentas de que no estás de acuerdo con algunas de las cosas que él dice es otro de sus encantos: nunca dejarnos indiferentes. Cohen es un revulsivo continuo, un revulsivo maravilloso y necesario…
Un abrazo placentero y Coheniano, siempre Coheniano…
Conozco la música de Leonard Cohen desde pequeña pues recuerdo que mi padre ponía sus discos en un viejo tocadiscos. Aún hoy sigue teniéndolos y escuchándolos, sentadito en un sofá, a oscuras y en silencio… Siempre lo ha hecho así. Y es que de esta manera la voz de Leonard Cohen se te mete más adentro y te llega más…
¡Qué bonita forma de definir lo que es Cohen!
Dificilmente se puede decir más con menos. En tus palabras estoy viendo a tu padre… y escuchando el profundo diálogo que mantiene en su silencio con Cohen.
No hay mejor forma de escuchar a Cohen
Un abrazo enorme, placentero y Coheniano, muy Coheniano
Hola, Carlos. Tengo que decirte que me gustan mucho todos los articulos que escribes, que es interesante conocer un poco mas a todas estas figuras pero… y espero que disculpes mi descaro… despues de indagar un poco sobre ti, de haber leido la columna de este blog en la que te presentas, de haber visto tu videobook en la web de clandestino, no puedo reprimirme de decirte que a mi me pareceria todavia mas interesante que escribieras cosas sobre ti, que nos contaras como una persona puede contener tanto talento y haber conseguido lo que tu has conseguido empezando, como tu mismo cuentas, con una edad mas avanzada de lo habitual. Siento curiosidad por la actitud que uno tiene que mostrar ante la vida para llegar a eso… Estoy seguro de que hay tantas cosas que podrias contarnos y de las que sin ninguna duda sacariamos tan buen provecho… seguro que incluso mas que leer sobre Fernando Fernan Gomez o Arthur Miler, sin intencion de despreciarlos. Espero no haberte molestado con mi sinceridad. Un saludo afectuoso.
Muchísimas gracias por esas cariñosas palabras de apoyo. Da gusto tener un blog con seguidores como tú.
He empezado el blog con entradas sobre personas que sean referentes para que la gente pueda interesarse e identificarse con ellos y he intentado reflejar la profunda admiración que siento por todos ellos en mis escritos. Más adelante subiré entradas sobre otros temas en las que también procuraré compartir con vosotros las emociones y los sentimientos que me han provocado. Escribir sobre mí no creo que tenga mucho interés… porque lo importante no es lo que somos, sino lo que hacemos.
Ayer releí uno de mis libros favoritos: Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, de Luís Sepúlveda. Es un libro que tiene muchas lecturas y muchos mensajes verdaderamente importantes. Recuerdo que, al final del libro, Zorbas, ese entrañable gato grande, negro y gordo que enseña a volar a la cría de gaviota huérfana dice: Sólo aprende a volar quien realmente quiere hacerlo hasta el extremo de estar dispuesto a arriesgarse hasta el final para conseguirlo…
Esa es, quizá, la clave de todo: querer tanto hacer una cosa como para estar dispuesto a arriesgarlo todo por ella. Si te fijas, es una de las constantes que aparecen en todas las entradas que he subido hasta ahora en “La placenta…”: siempre hablo de gente que sabe que la mentira no está en los sueños que no llegan a convertirse en realidad, sino en la realidad que no nos atrevemos a vivir como un sueño…
¡Por los sueños, por todos los sueños… y por la utopía, siempre la utopía!
Un abrazo enorme
Esta versión de “The Gypsy’s wife” me recuerda mucho a “Tacoma Trailer”, por los acordes . Una de mis canciones preferidas es “Waiting for the miracle” (que se usó en la banda sonora de la película Asesinos Natos) porque mientras la escuchas atraviesas letra y música para compartir ese sentimiento de esperanza machacada pero viva, como de supervivencia estoica. Me gusta sobre todo el final.
Si no fuera por lo de su representante,no tendriamos la posibilidad de escucharle en directo así que…
Hola raquel!
Gran alegría encontrarte de nuevo por aquí… Veo que Cohen forma una parte importante de tu vida y que has pasado muchas horas con él. Es un personaje fascinante y entrañable, que nos ha acompañado a muchos en los buenos y los malos momentos, dándonos siempre ese calor humano que desprende su voz.
También veo que conoces las enseñanzas del budismo zen que Cohen ha practicado durante tantos años y que has sabido aprender a ver siempre lo positivo incluso en lo que es realmente negativo, como lo de su representante.
Un abrazo enorme y placentero, siempre placentero
Hacía tanto tiempo que no escuchaba a Leonard Cohen, que no me acordaba bien de cómo suena su voz, de como se desliza por los oídos y entra en tu corazón impidiendo que realices cualquier gesto para dejar de escucharle.
La última vez que lo escuché fué en un reproductor de cassettes….ha llovido mucho.
Hola Pilar!
¡Qué maravilla es el reencuentro con todo eso que forma parte de nosotros y que, a veces, creemos heber olvidado… Un poema, una canción o un perfume tienen siempre las llaves de nuestra alma…
Un abrazo Coheniano Coheniano Coheniano…
Hola, qué buen blog, qué buena escritura. Esto sobre Cohen me ha hecho poner inmediatamente uno de sus discos. Saludos desde Guadalajara, México. Te invito a visitar nuestro blog: http://www.lanadateatro.wordpress.com en el que si me lo permites quisiera poner un link al tuyo.
MIguel
Hola Miguel!
Bienvenido a “La placenta…”
Ante todo quiero darte las gracias por esas cariñosas palabras de apoyo y decirte que he visitado lanadateatro y que e parece interesantísima la apuesta que estáis haciendo por el verdadero teatro. Te aseguro que si voy por México no dejo de ponerme en contacto contigo para ver alguno de vuestros montajes.
También te agradezco sinceramente que hayas pensado en poner un link de “La placenta…” en vuestro blog, pero lamento tener que informarte de que en este momento no podemos aceptar tu ofrecimiento porque son muchas las solicitudes que clandestino de actores recibe semanalmente para establecer links con otros blogs y hemos tenido que tomar la decisión de no aceptar ninguno de ellos para poder mantener la independencia de nuestra línea editorial. Espero que lo comprendas, pero no podíamos decirte a tí que sí y a los demás que no, y aceptar todas las solicitudes supondría un riesgo de perder esa independencia que nos caracteriza y que queremos mantener por fidelidad a nuestros seguidores.
Un abrazo inmenso y placentero
Fantastico articulo de Leonard Cohen,un placer leerlo y redescubrirlo.
Muchísimas gracias por esas palabras de apoyo y bienvenida a “La placenta…”
Espero no defraudarte en las futuras entradas.
Un gran abrazo
Carlos, qué sorpresa. Tus palabras han permitido reconocer a Leonard Cohen. Le conocí con 14 años y ya nunca me he separado de su voz. Ahora, qué sorpresa poder oirle y leerle antes de irme a descansar. Lo hago con alegría y esperanza. Siempre me transmitió que no estamos solos y que todos sentimos lo mismo. Y que hay un hueco para los que queremos desarrollar nuestra creatividad y mirar con sensibilidad el mundo. Cohen pernite ir hacia el interior. Escucharle es una meditación. Ir hacia el ser. Es un canto de libertad. Muchas gracias por todo. Un abrazo.
Hola Pilar!
Bienvenida a La placenta y muchísimas gracias por tu comentario tan cariñoso que comparto al cien por cien ya que Cohen es uno de mis músicos de cabecera ( que al igual que algunos escritores, son mucho más eficaces para mantenerte sano que los médicos de cabecera).
Me gusta ver que Cohen es una de las llaves de tu alma, porque también lo es de la mía. Escucharle es abrir la puerta a ese mundo lleno de sensibilidad que todos llevamos dentro y que, a veces, no sabemos cómo abrir.
Para tu alegría te diré que sé que Cohen está estos días grabando un nuevo disco en Londres con temas nuevos. No sé cuando saldrá porque todavía están en estudio, pero te aseguro que lo espero con verdadera alegría porque tendrá ese maravilloso toque mediterráneo que la guitarra y el laud de Javier Mas le ha dado a todos sus temas en al última gira.
Muchísimas gracias, Pilar, por tus palabras de apoyo a La placenta… Un gran abrazo placentero y coheniano
enhorabuena por tu texto… con qué concisión has plasmado el universo de leonard cohen.
Muchísimas gracias por tu comentario, lamalaferia y, sobre todo, bienvenido a “La placenta…” Ayer hablé con uno de los músicos de Cohen y me dijo que la nueva gira mundial que empezaron el domingo pasado en Zagreb está siendo un éxito impresionante. Ya sabes, a principios de septiembre tendremos un nuevo disco sobre los directos de la gira del año pasado y te puedo anticipar que, entre concierto y concierto, está preparando nuevos temas para lanzar otro disco de estudio. Así que los cohenianos estamos de enhorabuena. Un gran abrazo y gracias de nuevo por hacerme llegar tu comentario
Leonard te llega al corazon,en estos tiempos es el mejor.Caballero,un hombre muy interesante,aprendes de el mucho sus gestos,tiene mucha clase…..no existe otro….Vueve a España Cohen…..Te esperamos 2011…..
Hola Bea!
Muchísimas gracias por tu cariñoso comentario hacia “La palcenta” y sobre todo hacia ese faro en la niebla que es el amigo Cohen. Si tienes oportunidad no te pierdas los videos de sus últimos conciertos en facebook. Sus directos son pura magia y poesía. Ojalá venga por aquí el año que viene. Me dijo Javier, su guitarrista que cuando acabe esta gira mundial (están ahora en Australia) pensaban sacar un disco con temas nuevos que van grabando en estudio entre concierto y concierto. Quizá esa sea una buena excusa para emprender otra gira que le traiga por neustros lares. Un abrazo enorme, enorme, enorme
Grande, grande Leonard !!! que texto más exquisito. Sincero, honesto, limpio….Y gracias a ti Carlos por mostrarmelo. ¡Tengo tanto que aprender! Un Fúlìabrazo infinito.
Muchísimas gracias a ti, Mercè por esas cariñosas palabras de apoyo a La placenta. ¡Bienvenida a La placenta! Mi abrazo más placentero y coheniano, siempre coheniano…
Cohen el transgresor, el subrrealista, el que enamorado de la poética lorquiana, define con este nombre a su hija. El que se pasea por el filo de la navaja alucinogena levantandose de sus traspiés, con mejores composiciones; invitándonos a danzar hasta el final del amor.
Se permite referirse a su último concierto en Londre,como “el concierto de un crio de 60 años con un montón de sueños locos en la cabeza”. Su último concierto en Barcelona en Septiembre del 2009, día en que cumplia 72 vigorosos, fue un autentico placer para los que le acompañabamos y disfrutábamos de su voz grave y sensual coreando su grandioso ALELUYA!!.
Bien dado el Premio que acaba de recibir en España. Bien por Leonard!!.
Hola Marta! Gracias por compartir tu comentario con nosotros y, desde luego, ¡Bienvenida a La placenta…! Un abrazo coheniano, siempre coheniano
Hola! Estoy de acuerdo con Marta, aparte del premio de las Letras q le acaban de conceder en España, qué hombre más joven! Ser tan joven con 60, 70 años, con un montón de sueños enn la cabeza, qué envidia sana! Admiro ese “ser uno mismo”, da igual la edad, y lo q significa “volver a la carretera” despues de tantos años, al directo, a los conciertos, !suerte al final para nosotros que tuviese q hacerlo por motivos económicos! Y la actualidad q cobra ahora esta entrada de Cohen por tu parte, Carlos, y eso q leo q fue en verano de 2009…eso es anticiparse al futuro… me encanta la historia del “Chelsea hotel”, q además he releído estos días, así com oel amor de Leonard por grecia, su luz y sus islasQ b.ien suena el acompañamiento de Javier, otra persona fuera de serie, por lo q contais de su historia en la isla griega…la verdad es q la música une sin palabras. !gracias por vuestros cálidos comentarios! somos unos románticos empedernidos!
Gracias otra vez, Mª José Eleni por tu maravilloso apoyo a La placenta. Da gusto escribir entradas sabiendo que serán leídas por gente como tú. Cohen (junto a mi adorado Bruce, Eleni Karaindrou, Haroula, Atahualpa y tantos otros) ha compuesto la banda sonora de mi vida. Son tantos los momentos maravillosos que me ha hecho vivir y tantos los sueños que me ha dado… Es un ser irrepetible. Tener la suerte de verle en directo es algo que te acompaña para siempre. En cuanto a lo del premio, qué quieres que te diga, yo que cada día me considero más ácrata que otra cosa o cuando menos republicano (jamás monárquico), te diré que es una de las pocas cosas en las que coincido con estos borbones.
Cohen es Grecia, porque Cohen es mar y es poesía. ¡Como bien dices, brindo por el que le arruinó!
Un abrzo enorme
Hola Carlos y demás amigos! Gracias a tí por valorar mis tópicas palabras, es algo q siempre me ha preocupado, no acudir a tópicos, pero qué difícil hacer q las palabras suenen nuevas! tú sí lo consigues, al contestar a todos e intentar no repetirte y decir cosas parecidas pero q nos llegan como nuevas. A veces he querido escribir una carta especial, (otra de tus entradas interesantes, la pérdida de esta costumbre de siglos, dónde están las cartas), y acabo por no hacerlo, pq me parece tan manida, tan poco original la forma de decir lo q quiero. A propódsito de la palabra ácrata(lo que tú te consideras), me hace gracia porque mi madre siempre me decía, cuando era pequeña, dos frases muy parecidas: “Es q tú eres ácrata”; y “eres anárquica”, Yo casi no sabía el significado de ambos términos, pero luego, sobre todo al estudiar filología clásica, una de las cosa q más me fascinan del griego es desmenuzaer el significado de las palabras, por sus raíces. ácrata, sin gobierno, que no hay quien te gobierne; anárquico, sin jefe; ¿puede haber algo más deseable? es un utopía (otra palabra clave!), pero qué bien suenan! Tú lo conseguiste, vivir sin jefe. Las palabras están llenas de misterios que sólo los q las estudian, pueden averigüar. Una vez busqué
ingenuo, porq me decían que yo lo era, y me encanta: hombre, persona libre, que no se arrodilla. A veces no saben los demás q te están diciendo algo bueno, al intentar lo contrario. Bueno, de acuerdo contigo además en q los premios no son necesarios para personas como Cohen, y tantos otros, en todos los campos, los grandes lo son a pesar de los premios. ¿tuvieron algún premio Sócrates, Eurípides,Shakespeare, Cervantes, Cernuda, Machado, Lorca, etc,etc? El valor lo tienen por sí, no por otros.
un beso a todos, disfrutemos de estos seres irrepetibles!
Hola Mª José Eleni!
desde luego tus palabras podrán ser muchas cosas, pero tópicas jamás. Siempre tienes una opinión personal, sincera y abierta sobre las cosas y la generosidad necesaria para compartirla con todos nosotros. Tu amor a la etimología de las palabras me recuerda mucho al de grandes sabios como Raimon Panikkar o Federico Mayor Zaragoza, que muchísimas veces han articulado sus discursos tomando como punto de partida la etimología de alguna palabra sobre la que querían hablar.
En cuanto a lo que comentas de no repetirme en las respuestas a vuestros comentarios, te aseguro que procuro hacerlo, pero son ya más de 800 los que he contestado y no tengo inventiva para tanto. Lo único que pretendo es haceros llegar mi cariño y mi profundo agradecimiento por haberos tomado la molestia de escribir y enviar un comentario enriqueciendo al hacerlo La placenta. Te aseguro que los agradeco mucho y me sirven para intentar buscar nuevos temas o enfoques que os puedan interesar.
A veces con esto de los comentarios ocurren las cosas más insospechadas. Una respuesta que dí a un comentario en la entrada de Kandinski en la que me pedían que comentase un cuadro en conreto, ha provocado que, desde que la escribí, sea una de las entradas que recibe más visitas cada día y eso que lleva ya casi un año colgada. Esto de los blogs es algo que me sorprende cada día, te lo aseguro.
Cómo me gusta la etimología de ingenuo que comentas, porque a mí también me acusan de serlo, y me acabas de dar un motivo de gran alegría para cada vez que me lo llemen. “¡Hombre, libre, que no se arrodilla!”… ¡vamos, que estoy deseando que me lo vuelvan a llamar!
El premio de todos esos seres irrepetibles que mencionas es el que comentaba Atahualpa Yupanqui que tienen los artistas que siguen a su pueblo: “podrán ser anónimos, pero ninguna tumba guardará su canto…”
Un abrazo enorme enorme enorme y placentero, siempre placentero…
Hoy, la entrega del Premio Principe de Asturias, y aquí tenemos recogiendo el suyo; al amigo que nos presentó: Leonard Cohen,
Con sus seis acordes de guitarra española aprendida cuando era joven y ni de lejos soñaba con ser quien es.
Por casualidad vió a un chico español, rasguear una guitarra y que las jovencitas venían a él como a la miel… con eso sí que soñaba él!.
Este Leonard, con cuerpo encorvado, que a sus 77 años sigue “educando su yo que no está todavía terminado de hacer”.
Una belleza.
Ah, Marta! Cuántos sueños nos puede hacer vivir un personaje como Cohen. Su vida es un regalo para todos nosotros.
Como diría el bueno de Eduardo Galeano, vuelan abrazos
He descubierto su blog por pura casualidad. Mis felicitaciones. Lo seguiré de cerca
tatús
Muchísimas gracias, Tatús y, desde luego, te doy mi más entusiasta bienvenida. ¡Viva la casualidad! Un abrazo enorme y placentero, muy placentero
Que bello artìculo! Gracias por invitar a Cohen a pasar un momento con nosotros.
Muchísimas gracias a ti por haber querido compartir tu comentario con nosotros. Mi abrazo más fuerte y coheniano
Interesante blog lleno de contenido. Gracias. Lo seguiré con atención
Muchísimas gracias por esas cariñosas palabras de apoyo a La placenta, Inés y ¡Bienvenida!
Mi abrazo más fuerte
Lo dicho, cumpliendo con mis tareas más “placenteras” Creo que nunca culturizarse fué tan “placentero” Creo que el nombre de este blog es mágico! Como tú, Carlos! Hoy creo que no podré leer más porque ya estoy tan desbordada de emociones que siento que voy a explotar así que tendré que administrar esta droga que es muy fuerte!!
Ah,Gisselle! Ten cuidado con el amigo Cohen, es de los que entran hasta lo más hondo para no abandonarnos jamás…Son tantas las cosas hjermosas que puede llegar a hacernos sentir… Mi abrazo más placentero y coheniano
Hola Carlos y demás amigos,
Me he permitido añadir este enlace a un podscat del programa de RNE, Radio 3, “Tres en la carretera”, que emitieron el pasado domingo, dedicado a Leonard Cohen y en el que se habla de su libro: Magnificos perdedores. Yo he disfrutado mucho escuchándolo, espero que vosotros también. Un abrazo
http://www.rtve.es/alacarta/audios/tres-en-la-carretera/tres-carretera-leonard-cohen-magnificos-perdedores-05-08-12/1499294/
No sabes cómo te agradezco, Pilar, el regalazo de este programa que no conocía. Es el programa de radio que siempre me hubiera gustado poder hacer. Vuelan Cohen y sus bellos perdedores, el mundo y su maravillosa nostalgia por lo que pudo haber sido, y por encima de todos ellos nuestros sueños, esos que nos hacen estar vivos y seguir adelante. Mi abrazo más tresenlacarreteriano
Hola Carlos.
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Ya hacía unos dias que no me pasaba por ésta tu casa. He andado liada últimamente y con poco tiempo para leerte y escribir en este rincón tan lleno de todo. Bueno, a lo que iba, que tiendo a irme por las ramas.
Conocí a Cohen de una forma muy especial. Cuando cumplí 18 años mis amigas me hicieron un regalo grande, muy grande. Habían pasado meses recopilando canciones basadas en poemas de Lorca y las habían reunido en una cinta ( qué lejos queda esto ya ). Por aquel entonces yo era una apasionada del poeta. Lorquiana hasta la médula. En cuanto escuché esa voz grave me emocionó. No entendía absolutamente nada. Soy nula en inglés. Pero aquella música y aquella voz, me llegó. La canción era ” Take this Waltz “. A partir de ahí busqué y me empapé de toda la música de este otro poeta. Y lo disfruté…mucho. Estos son los regalos que nos da la vida de vez en cuando.
Buceando por la red he encontrado este programa especial sobre Cohen que emitió TVE en los 90. Permíteme que lo enlace como mi pequeña aportación a tu estupenda entrada.
Un abrazo.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/musica-en-el-archivo-de-rtve/monografico-leonard-cohen-1993/453198/
Hola Naná!
Qué bonita historia la de tu amor por Lorca y el de tus amigas por ti recopilándote sus poemas. Muchísimas gracias por ese link del programa de TVE. Es fantástico, muy Cohen. Es, sin duda, uno de los imprescindibles. Vueelan abrazos lorquianos y cohenianos