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Castings, castings, castings…

11 julio, 2010

Hoy me gustaría hablar de algo que todos los que estamos en este mundillo de la interpretación conocemos bien: los castings. Y los conocemos bien porque, o hemos hecho un montón, o hemos soñado tanto con hacer el primero que ya creemos que los conocemos de memoria. Nuestra vida, la de los actores, gira siempre en torno a los castings: si los hay, porque estamos nerviosos preparándolos, y si no los hay, porque estamos histéricos pensando en que se han olvidado de nosotros o, en el mejor de los casos, en saber cómo pagaremos el alquiler este mes o qué podremos cenar esta noche. Lo cierto es que haya o no haya castings, nuestra vida siempre gira alrededor de ellos.

Pero no pensemos que los actores consagrados ya no tienen que hacerlos, porque en muchos casos los siguen haciendo, o que nunca han tenido que hacerlos porque tienen tanto talento y son tan fantásticos que no les ha hecho falta. Como muestra aquí tenéis el casting que hizo Marlon Brando para “Rebelde sin causa”. Al final no le cogieron, prefirieron a James Dean. Sin embargo no deja de ser gratificante ver a todo un Marlon Brando dando una lección de interpretación y aceptar, humildemente, ofrecer un perfil, luego el otro, y una vuelta completa, como el más inocente de los principiantes. Quién podría pensar que ese actor de 23 años que estaba dando sus primeros pasos (su experiencia, según consta en la claqueta de la prueba, era de tres años), llegaría a ser el monstruo de la interpretación que llegó a ser, o que un personaje tan humilde llegase años después a los rodajes haciendo que sus textos se colgasen en las paredes que estaban fuera de cuadro o en la frente de los actores que, de espaldas a cámara, le daban sus réplicas. Llegó a exigir tanto en los rodajes y a dominarlos de tal manera que se cuenta la anécdota de que, empeñado en que un director le rodase una escena integramente en primer plano, al ver que no le hacía caso y que la iba a rodar en el plano americano que había planificado previamente, se bajó los pantalones en medio del set y rodó toda la escena en calzoncillos. En fin, ahí le tenéis uno de sus primeros castings.

 

No hace mucho escuché a José Coronado comentar que, aunque en muchas ocasiones le llegan propuestas de papeles escritos pensando en él y que no tiene necesidad de hacer un casting, él prefiere hacerlos, porque, cuando siente las inseguridades esas que todos sentimos en un momento u otro cuando estamos frente a una cámara o frente a un escenario, a él le ayuda saber que la propuesta de personaje que hizo en el casting es la que aceptaron, que no está ahí porque suponían que podría dar ese personaje, sino porque ya lo había dado y lo habían aceptado. “Un casting”, dijo, “es una maravillosa oportunidad que tienes para que un director se enamore de tu personaje”. Esa es la clave: conseguir que nuestra propuesta, que nuestro personaje, sea el que el director necesite que haga la película. Eso es lo que le pasó a Francis Ford Coppola con el Michael Corleone de Al Pacino en la saga de El Padrino. Coppola estaba enamorado del Michael Corleone de Pacino, pero los estudios se opusieron frontalmente a que el peso de la película cayera sobre los hombros de un actor todavía no consagrado y que se apartaba tanto del perfil de las superestrellas o de la imagen de los gangsters, como se apartaba Pacino. Coppola luchó hasta la extenuación para conseguir que le aceptaran. De hecho durante el casting tuvo que aceptar que James Caan también hiciera la prueba para el personaje de Michael Corleone porque los productores no querían a Pacino de ninguna manera. Pacino siempre recuerda que, avanzado ya el rodaje, no se sentía querido en el set y que incluso en más de una ocasión le dijo a Coppola que no aguantaba más y que lo dejaba, pero que no lo dejó por la insistencia de Coppola. Aquí tenéis las pruebas que hizo e incluso la que tuvo que hacer, contra su voluntad, el propio James Caan, mucho más consagrado como actor que Pacino en aquella época.

En muchas ocasiones, todos lo sabéis, que nos den o no el papel no depende de nuestro trabajo, de nuestra forma de hacer, sino de factores totalmente ajenos a nosotros, como nuestra imagen, la idea que tiene el director del personaje, las exigencias de un nombre de los productores, la “química” con el resto del reparto, o factores incluso mucho más subjetivos y dificilmente asumibles como que una de las personas encargadas de tomar la decisión final se empeñe en no darte el papel a ti porque “no te ve”, a pesar de lo mucho que insiste el director o el director de casting en que tú sí que puedes hacerlo. Es muy dificil poder argumentar algo consistente cuando el único argumento que exhibe la parte contraria es tan subjetivo como el “es que no le veo”, y más si esa parte contraria es la que pone el dinero en el proyecto. Para que veáis que incluso a los mejores les puede pasar eso, aquí tenéis la prueba que Robert de Niro hizo para el personaje de Sonny de El padrino I, que finalmente interpretó James Caan.

Son muchas las historias y las anécdotas que hay tras los castings de los grandes papeles de la historia del cine. Una de las más conocidas es la “Escarletmanía” que se desató para conseguir el papel de Escarlata O´Hara en “Lo que el viento se llevó”. Todas querían hacerlo, y todas estaban dispuestas a todo para conseguirlo. Se cuenta que David O. Selznik, su director, tuvo que refugiarse en el vagón del carbón de un tren huyendo de una actriz que le perseguía de vagón en vagón vendiéndole sus excelencias para interpretar ese papel. Un día, incluso, se recibió un paquete en el despacho de Selznik que especificaba que debía abrirse inmediatamente. La sorpresa de la secretaria fue mayúscula cuando, al abrirlo, apareció una actriz declamando las frases de Escarlata por toda la oficina. Encontrar a Escarlata fue una de las tareas más difíciles a las que se enfrentó Selznik. De hecho empezó a rodar la película sin tenerla. Mientras rodaban la secuencia del incendio de Atlanta, el hermano de Selznik se fijó en la joven actriz que acompañaba a Laurence Olivier, que había sido invitado a visitar al rodaje. En cuanto la vió se acercó a ella y le dijo a su hermano: “Te presento a Escarlata O´Hara”. Era Vivien Leigh, y la incluyeron en la terna final de candidatas junto a Jean Arthur, Joan Bennett y Paulette Godard. Pocos días después le confirmaron que el papel era suyo. Aquel día nació esa Escarlata O´Hara con la que todos hemos soñado alguna vez.

Y si, a veces, un papel puede salir así, como por un capricho del destino, en otras, la mayoría, hay que trabajarlo muy duramente y estar dispuesto a apostarlo todo por conseguirlo, como hizo Sean Penn cuando, a principios de los 90 atravesaba una época de vacas flacas y su representante le informó de que Brian de Palma iba a empezar a rodar una película de gangsters protagonizada por Al Pacino y que estaba buscando un actor versátil para uno de los principales papeles de la película. Penn no lo dudó y se presentó en el set con la cabeza medio afeitada para marcar unas grandes entradas, el pelo rizado y teñido, y un cojín bajo la camisa para aparentar 20 kilos de más. En cuanto de Palma le vió entrar así supo que ya tenía a su David Kleinfield, el abogado corrupto que buscaba para su “Carlitos Way”.

Sin embargo, aunque a veces pongamos toda la carne en el asador, hay papeles que pasan frente a nosotros y que, en lugar de cambiar nuestras vidas, cambian las de otros. Es lo que le pasó, entre otros muchos, a Kurt Russell, que no consiguió hacerse con el papel de Han Solo en “La guerra de las galaxias”, que finalmente hizo Harrison Ford. Aquí tenéis el casting que hizo un jovencísimo Ford al que cuesta imaginarse en los papeles y registros que le hemos visto interpetar después.

 

La historia del cine está llena de actores que aspiraron o en los que se pensó para un papel que luego vimos encarnado en otro actor y que nos parecería imposible que hubiera sido interpretado por otro. Por ejemplo, el papel de Sharon Stone en “Instinto Básico” había sido ofrecido primero a Emma Thompson; uno de los candidatos a sustituir a Sean Connery cuando decidió dejar de hacer las películas de James Bond fue un Burt Reynolds que estaba dando sus primeros pasos y que fue descartado por el director de casting porque creía que era un “simple” especialista. A veces nos sorprende saber quienes estuvieron a punto de hacer papeles que todos recordamos: el Neo de Keannu Reeves en Matrix fue ofrecido a Tom Cruise, Ewan Mcgregor, Leonardo di Caprio, Will Smith, Johnny Depp, Brad Pitt o Val Kilmer, y el Morfeo de Laurence Fishburne, lo fue a Sean Connery, Gary Oldman o Samuel L. Jackson.

A veces cuesta imaginarnos que los principios de los más grandes fueron tan descorazonadores como lo pueden ser los de la mayoría de nosotros. El destino es caprichoso, y a veces se divierte jugando con nosotros. Dustin Hoffman fue elegido para interpretar el papel que cambió su vida, el de “El Graduado”, en 1967. Pocos meses antes, tras años de duro trabajo como camarero, vendedor de juguetes y conserje para pagar sus estudios en el Actor´s Studio mientras esperaba una oportunidad, había rodado un anuncio para volkswagen. Aquí lo tenéis.

Y si, a veces, nos cuesta imaginarnos cómo serían algunos peronajes encarnados por otros actores, es todavía mucho más difícil imaginar cómo eran los actores y actrices que conocemos ahora en sus comienzos y, sobre todo, las cosas que tuvieron que hacer. Aquí tenéis una pequeña muestra.

Y ya que hemos visto que los principios no fueron fáciles para nadie, que todos hemos tenido que currar y arriesgar mucho para estar donde estamos, que los resultados, muchas veces, no dependen de nosotros ni de nuestra capacidad o talento, sino de cosas totalmente ajenas a nosotros o a nuestro trabajo, que esto es una carrera de resistencia muy larga, dura y solitaria,y, sobre todo, que si estamos aquí es porque amamos esta maravillosa profesión por encima de todo, disfrutemos cada segundo de nuestro trabajo cuando lo tengamos y no olvidemos a todos los que siguen intentándolo con la misma ilusión y talento que nosotros, y que siguen esperando que alguien les dé una oportunidad. Tendámosles siempre esa mano amiga que nos tendieron o que nos hubiera gustado que nos hubiesen tendido.

He dejado para el final de esta entrada el casting que hizo una de mis actrices favoritas para su primer gran papel. Es Audrey Hepburn en “Vacaciones en Roma”, junto al consagradísimo Gregory Peck. En este vídeo conocemos que William Wyler, el director de la película, estaba, como diría Coronado, enamorado del personaje que podía crear Audrey Hepburn y la quería a toda costa en su película. Por ello le pide al director de casting que les diga al cámara y al sonidista que, aunque oigan “corten”, la sigan grabando sin que ella se dé cuenta para conseguir tenerla en cámara tan relajada y maravillosa como él la ve y no ha podido tenerla en las audiciones porque los nervios la traicionaron. El papel fue para ella. Tras la muerte de Gregory Peck nos enteramos de que él exigió que el nombre de Audrey apareciese exactamente igual que el suyo en los títulos de crédito, a pesar de ser él una estrella consagrada y ella una principiante que sólo había hecho pequeños papeles hasta entonces y que nunca se lo dijeran. Ni Wyler ni Peck se equivocaron con ella. Ganó el oscar a la mejor actriz protagonista por este papel. Estas son las maravillosas cosas que sólo pueden pasar en nuestra adorada profesión. Os dejo con ella. Disfrutadla.

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actores, audiciones, castings, cine, Marlon Brando, vídeos
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40 comentarios para “Castings, castings, castings…”

  1. paloma dice:
    11 julio, 2010 a las 18:58

    Me gusta la idea de tomarse la prueba como un aprendizaje, como un juego, como una experiencia buena, pase lo que pase. La idea de saber que no todo depende de ti, que existen muchos factores, a veces inefables, que influyen en la decisión definitiva. Si vas a conocer, a ver qué pasa, a disfrutar, seguro que darás lo mejor que tienes y el dire lo notará. Yo ahora sólo hago castings para buscar actores, o sea que estoy del otro lado, y me influye mucho sentir la ilusión del aspirante, su mirarme a los ojos cuando hablamos. Me encanta que, le salga como le salga la prueba, me diga que lo quiere hacer . Los directores, creo que todos, necesitamos que el actor nos trasmita que ese personaje es especial para él. Tampoco está de más, si es verdad, decirle que quieres trabajar con él o ella. Todos necesitamos de ese cariño. Así que animó a los actores a mostrar su cariño en los casting. Eso funciona siempre. Besos y abrazos

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    • Carlos Olalla dice:
      11 julio, 2010 a las 19:23

      Bueno, bueno, bueno, Paloma, muchísimas gracias por estas palabras tan cariñosas y por querer compartir con todos nosotros tu experiencia desde el otro lado de la mesa, esa que es tan importante para nosotros, que nos ayuda a saber qué esperáis de nosotros, qué queréis ver y qué no, qué buscáis y qué queréis los directores… Gracias, gracias, gracias y un abrazo enorme y “placentero”, siempre “placentero”…

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  2. Jaume Felip dice:
    12 julio, 2010 a las 15:05

    Hola Carlos!!!

    Me encanta esta entrada, pienso que los primeros castings para actores y actrices son muy importantes, y es admirable que José Coronado haga los castings, des de aquí aprovecho para comentar que creo que un gran actor y actriz tiene que trabajar en todos, lo digo especialmente muchos actores y actrices de Barcelona no quieren ir a Madrid, como Jordi Boixaderas , Lluís Soler entre tantos otros, un actor tiene que ir a Madrid y hasta a Hollywood, si no mira a nuestro gran Javier Bardem, pero de todas maneras hay muchas de Barcelona que se han quedado: Marta Calvo, Cristina Brondo, Nuria Gago entre tantas, para mi es mejor quién trabaja en todos los sitios, si sólo eres conocido en Barcelona núnca un actor tendrá tantos seguidores y el público es muy importante para el actor , aunque algunos con perdón en Barcelona se les han subido la fama que ya no los voy a ver ni a ver al teatro por muy buenos que sean un actor debe comportarse con el público, algunos claro salen mucho a la tele y cuando no mala uva, tienen que entender que las caras nuevas tienen mucho futuro, ojala algún día pueda hacer mi primer casting, me ha llegado fondo tu mensaje Carlos.
    Un abrazo.

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    • Carlos Olalla dice:
      13 julio, 2010 a las 16:53

      Hola Jaume!
      Gracias por hacernos llegar tu comentario sobre ese mundo que tanto quieres y admiras y que, no me cabe duda, algún día te abrirá sus puertas. No te desanimes, Jaume, al final la puerta que menos esperamos es la que se abre y nos invita a entrar en un universo nuevo que, sin saberlo, habíamos estado buscando toda la vida… La llave que abre todas las puertas la guardamos en lo más profundo de nosotros mismos, y no es otra que nuestra motivación.
      No soy un iluso que cree que puede abrir todas las puertas de la vida, ni mucho menos, sino una persona que ha aprendido a admirar, valorar, disfrutar y amar lo que encuentra tras cada puerta que se abre.
      Mi abrazo más fuerte, Jaume. ¡ No cambies nunca!

      Responder
  3. Patricia dice:
    12 julio, 2010 a las 21:33

    Me pregunto si vivimos en el mismo mundo o nos referimos a los mismos “actos” al hablar de los castings.
    Hola Carlos!! como ves ya soy una asidua a tus entradas…aunque sea (como en este caso) para plasmar otra visión. Tu entrada no refleja el casting real que viven los mortales. Actualmente las pruebas ni siquiera las hace el director…se convocan castings para papeles dados, en muchos casos se ha convertido en un formalismo…
    Cuando hablas de actores consagrados a los que les gusta hacer casting…ellos lo que hacen es una prueba familiar con separata,…mucha información…y como mucho…dos aspirantes más…con un director que conocen y en otras condiciones…
    Creo que las pruebas finales, las de verdad,…se reservan para unos pocos…y es una pena, porque estoy cansada de ver a los peores de mi promoción trabajando y a verdaderos talentos sirviendo copas…
    Para que un casting sea una verdadera oportunidad, hay que contar con un director seguro de si mismo que sabe ver a un actor, intuirlo..el casting tendría que ser abierto, quiero decir, que se informe de que se va a realizar, especificar bien el perfil,…y dar unas separatas que permitan demostrar al actor lo que es y puede llegar a ser…no 10 minutos de prueba.

    Espero no parecer una rebelde sin causa o una eterna insatisfecha…todo lo contrario, creo en las personas, en su capacidad de mejorar,…y amo sobre todo la profesión.
    Un saludo
    Patricia

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      13 julio, 2010 a las 17:36

      Hola Patricia!
      No sabes la ilusión que me hace verte por aquí con tus comentarios siempre atinados y bien dirigidos. Conozco la dura realidad de esos castings de los que hablas, y precisamente por eso he escrito esta entrada en el tono en que la he escrito, porque soy consciente de que poco o nada podemos hacer por cambiar muchas de las cosas que pasan en los castings, porque no depende de nosotros hacerlo, pero lo que sí depende únicamente de nosotros es dar lo mejor que llevamos dentro en todas las circunstancias, por muy adversas que sean, no dar ventajas, no rendirnos porque sea muy difícil o porque no luchemos en igualdad de condiciones… Creo que nuestra ilusión y nuestra motivación son dos de las herramientas más fundamentales que puede tener un actor para abrir las puertas que están cerradas frente a él. Ver a todo un Brando dar perfiles y perder un casting, o al mismísimo Robert de Niro perdiendo otro, o conocer las dificultades con las que se topó Al Pacino para llegar a ser Michael Corleone, o ver a Dustin Hoffman anunciando un coche para poder llegar a fin de mes, son ejemplos que he escogido precisamente para desmostrar que todos, de una u otra manera, han sufrido para llegar a donde están, que todos han/hemos perdido castings y que todos los perderemos, pero que hay que buscar y ver siempre la parte positiva de todo ello. Refugiarse en lo injustos que son, en la desigualdad de oportunidades que existe, en los amiguismos, etc.etc.etc. no nos ayuda en absoluto, así que prefiero pasar de todo eso y centrarme en dar lo mejor de mí mismo en cada prueba, en intentar que vean algo de lo que soy capaz de hacer, en sorprenderles, si puedo, con alguna propuesta original y, como dice Paloma en su comentario, en hacerles llegar el profundo amor que siento por la interpretación y lo importante que es para mí poder hacer ese papel. Y cuando pierda ese casting, porque lo perderé, levantar la cabeza y poder decirme a mí mismo que lo he peleado a fondo, que lo he dado todo, y que, en el siguiente, todavía podré dar más…
      No pienses que soy un optimista sin remedio que niega la realidad, no, lo que pasa es que durante veinticino años tuve que vivir una vida que no era la que yo quería, tuve que hacer lo que otros querían que hiciera y que no sólo no me gustaba lo más mínimo, sino que lo odiaba con toda el alma. Por eso, al llegar a este mundo de la interpretación con la experiencia de conocer los sinsabores y las injusticias del mundo de la empresa, valoro enormemente poder hacer, por primera vez en mi vida, lo que de verdad me gusta. De momento tengo la suerte de llevar siete años viviendo exclusivamente de esto (con todos los problemas económicos habidos y por haber, no lo dudes, porque llegué a esto con lo puesto y hoy, siete años después, ya casi sólo que queda un taparrabos). Te aseguro que no me cambio por nadie y que pienso seguir haciendo lo que verdaderamente me gusta, mientras pueda. Soy muy consciente de lo afortunado que soy al poder hacerlo.
      En fin Patricia, que, como decía Goytisolo, “Nunca te apartes ni te rindas, junto al camino nunca digas no puedo más y aquí me quedo… ya verás como , a pesar de los pesares, tendrás amigos, tendrás amor, tendrás amigos…” y puede que, algún día, no lo dudes, ¡hasta ganemos un casting!
      Mi abrazo más fuerte

      Responder
      • Patricia dice:
        14 julio, 2010 a las 16:17

        ¡¡Carlos!! despues de citar “Palabras para Julia…”…me cuesta mucho llevarte la contraria. Gracias por responder…es un detalle nada usual y por eso tan….significativo.
        Querido carlos, yo misma me he beneficiado algunas veces (sin yo quererlo) de la “no igualdad de oportunidades” y a diferencia de ti…siempre he trabajado en esto o en cosas relacionadas…pero me siento afortunada no solo por pagar el alquiler con esto…(algunos meses falla, pero bueno) sino por tener algo que da sentiudo a tu vida…tener una pasión…en este mundo tan moderado y templadso.
        Besos y…aunque diferentes…¡¡me gustan tus maneras, Carlos!!

      • Carlos Olalla dice:
        15 julio, 2010 a las 15:12

        Hola de nuevo Patricia!

        Es que “Palabras para Julia”, además de uno de los poemas de amor más bellos que se han ecsrito jamás, es toda una filosofía de vida que jamás deberíamos olvidar.
        Como comprenderás, lo menos que puedo hacer es contestar a todos los que tienen la generosidad ed leerme y de hacerme llegar su cariño y sus comentarios. Para eso están los blogs, para que podamos acercarnos unos a otros y compartir nuestras experiencias y nuestros sentimientos ¿no crees?
        No tenía ninguna duda de que amabas esta profesión como todos los que hemos tenido la fortuna de conocerla. Tiene sus cosas, como todo, pero te hace sentir tan vivo, tan maravillosamente vivo y enamorado de la vida…
        Ojalá coincidamos algún día en algún proyecto. Seguro que, tarde o temprano, eso ocurrirá, no lo dudes. Hasta entonces, mi abrazo más fuerte

  4. Gabriela dice:
    12 julio, 2010 a las 23:47

    Hola de nuevo!!!

    GRACIAS!

    Todavía recuerdo cuando en una fiesta, se me acercó un chico y me dijo: ” Perdona, te acabas de presentar a un casting para el cortometraje “Cancerbero”? Le dije que si, y me dijo, es que me recuerdas mucho a la chica que hemos cogido, ¿eres tú? le dije que no, que no pudo ser. Por lo visto, habian cogido a una chica como yo, pero que media unos centrimetros más…jajjaa! Que cosas!

    Totalmente de acuerdo con Paloma, yo desde el segundo casting que hice, decidí, nada màs cruzar la puerta de salida, olvidarme de él. Y en muchos castings que he hecho, he conocido a personas que al final han acabado siendo grandes amigos/as.

    Un abrazo inmenso!!

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      13 julio, 2010 a las 17:39

      Hola Gaby!
      Tienes un potencial inmenso para triunfar en este mundillo de la interpretación. No me cabe duda de que lo conseguirás, y mucho antes de lo que te imaginas. Ya lo verás. Esa mentalidad y esa forma positiva de ver los castings me encantan. Un abrazote enorme y mucha mierdaaaaaa!

      Responder
  5. carlos dice:
    13 julio, 2010 a las 12:22

    otro gigante que lucho contra la mediocridad de este pais imbecil y acomplejado de si mismo y al que no le hicieron callar RICARDO ORTEGA

    http://escuadronesporlaverdad.com/index.php?title=Ricardo_Ortega

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      13 julio, 2010 a las 17:51

      Hola Carlos!

      Muchísimas gracias por hacernos llegar este homenaje a Ricardo Ortega y a todos los que, como él, son capaces de arriesgar su vida para que otros puedan vivir mejor. Lo hizo llegando a dar su vida ejerciendo su profesión, la de periodista, y manteniéndose siempre fiel a sí mismo, a sus convicciones y a su dignidad. Es un ejemplo para todos, porque todos, a nuestra manera y sea cual sea nuestra profesión, podemos (y debemos) hacer algo para ayudar a los demás.
      Lo dicho, Carlos, muchísimas gracias por este comentario. Es un honor para mí que esté en La placenta (quizá haber estado como comentario en la entrada “Dejemos hablar al silencio” en la que trato de estos temas hubiera sido más oportuno, pero en cualquier caso, esté donde esté bien está)
      Mi abrazo más fuerte

      PD Tu recuerdo a Ricardo Ortega me ha hecho sentir muchas cosas y por eso he querido dedicarle a él y a todos los que luchan como él, la próxima entrada de La placenta. Será para ellos.

      Responder
  6. lorenzo cordero dice:
    13 julio, 2010 a las 14:19

    dde hecho yo me lo paso mejor en los castings que en los rodajes,,esque salieron tres nuevas directoras de casting,que son buenísimas¡¡ os daré nombres..MIMI,ANDREA,Y MARCSÉ….muy buenas ellas¡¡ un beso pa la nueva generación de directoras de casting………

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      13 julio, 2010 a las 17:52

      Hola Lorenzo!
      Muchísimas gracias por tu comentario, y no sabes lo que me alegra ver tu entusiasmo castingnero. Así da gusto.
      ¡Mucha mierda!
      Un gran abrazo

      Responder
  7. Miguel dice:
    19 julio, 2010 a las 12:25

    La vida ya de por si, es un casting. Que mas da, hacer un par más….
    Felicidades por el blog, Carlos.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      19 julio, 2010 a las 12:34

      Gran sabiduría de la vida, Miguel… Muchísimas gracias por tu cariñoso comentario de apoyo a La placenta. La verdad es que esto del blog da muchas satisfacciones, porque es una forma de compartir con la gente todas esas cosas que llevamos dentro… Un abrazo grande y “placentero”, siempre “placentero”

      Responder
  8. Mónica dice:
    20 julio, 2010 a las 11:03

    Coincido plenamente con la primera entrada de Patricia……sin duda alguna vivimos en universos paralelos y yo me presento a otros castings
    Creo que cualquiera de nosotros daría el brazo derecho primeramente por el hecho de SER CONVOCADO y segundo por saber a donde va,es decir,poder hacer una propuesta del personaje ya que el 100% de las veces no sabes absolutamente nada sobre la peli/serie a la que te presentas.Ningún director español considera que debas saber como vestirte,conocer mínimamente la evolución de tu personaje o la totalidad de la obra,por tanto para cualquiera de nosotros sería de todo punto impensable hacer un casting como el Brando ¡¡¡¡con una compañera dándote la réplica!!!!! (a nosotros nos la da el ayudante del director de casting mientras coge su movil),un set de rodaje parecido al que se va a utilizar y con toda seguridad muchos detalles del personaje para poder construirlo.Cualquiera saldría dando palmas de un casting asi aunque no te cogieran.
    Por otro lado,poner como ejemplo de “lucha” a actores por los que un director se ha peleado con todo el equipo para que participen en la peli o que han sido grabados hasta cuando no hacían el casting para sacar lo mejor de ellos mismos,me parece contraproducente ya que no refleja la realidad EN ABSOLUTO y puede crear falsas espectativas al intentar equiparar lo que pasaba en Holliwood en los años 40 con lo que pasa en España en 2010.No os engañeis;ni los directores hoy en dia tienen ese poder de decisión en las producciones españolas respecto a actores noveles,ni van a decir lo más mínimo en favor de nadie a menos que seas su madre o su mujer…..y a veces ni eso.
    Y por último recalcar,que los actores que nombras en sus “deprimentes inicios”,acuden regularmente a castings para PROTAGONIZAR largometrajes de conocidísimas productoras (al margen de que lo consigan o no),cosa que ni yo que llevo 11 años trabajando en esto ni ninguno de los actores que conozco,ni un 99.9% de las personas que escirben aqui hemos conseguido jamás.
    Creo que cualquier actor en España hoy en dia se daría por mucho más que satisfecho por pillar una campaña de coches como la del amigo Dustin…
    Aunque haya sido critica me gusta un montón tu blog y como escribes.
    Un beso

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      20 julio, 2010 a las 12:05

      Bueno, bueno, bueno, Mónica… veo que has abierto la caja de Pandora… Entiendo lo que comentas y, en cierta medida, lo comparto ya que también me he tenido que enfrentar, en ocasiones a este tipo de castings en los que vas totalmente a ciegas, sólo tienes la separata de tu texto, ninguna descripción de personaje ni sinopsis del guion, el ayudante del ayudante del ayudante te cuenta, y con prisas, algo sobre la película o la serie y te dice el tono en el que quiere que hagas la prueba, que, a veces, además, ni siquiera es el que definitivamente quieren (en ocasiones no sabemos si se trata de drama o de comedia y la secuencia que nos dan se puede jugar de las dos maneras), te da las réplicas alguien que parece que casi no sabe leer y, desde luego, te las da absolutamente planas, sin ninguna entonación, tempo ni intención…
      Bien, y ¿qué hacer frente a todo eso? ¿Cabrearnos, dejar de ir a los castings, justificarnos…? Lo que he pretendido con esta entrada no es falsear la realidad o contar Alicia en el país de las maravillas, sino intentar que, a pesar de lo duro y difícil que es lo que nos vamos a encontrar cuando vamos a un casting, vayamos con un pensamiento positivo, con la energía bien alta y seguros de nosotros mismos porque si todo eso, que sólo depende de nosotros, no lo cuidamos, dificilmente ganaríamos el casting hecho en las mejores circunstancias, con los mejores directores, actores y medios. No dar lo mejor de nosotros mismos en todo momento es dar ventajas que nos harán perder castings.
      Que el cine, el nuestro y el de Hollywood, ya no está en manos de personas que por encima de todo aman el cine, sino de financieros que sólo entienden de números y rentabilidad, lo sabemos todos y, por desgracia, es un hecho que no podemos cambiar, pero lo que sí podemos hacer, todavía, es no renunciar a ser nosotros mismos e ir a los castings, y a los rodajes, a mostrar que amamos lo que hacemos y no dar ninguna ventaja.
      Yo tampoco he tenido la oportunidad de presentarme a un casting de prota, y me encantaría poder tenerla, te lo aseguro, pero no por ello voy a tirar la toalla o a rebotarme con esta profesión, al contrario, buscaré aún con más ahínco la parte positiva, porque siempre la hay, de hacer papeles secundarios o pequeños papeles de reparto: ganar experiencia, tener la posibilidad de crear más personajes, aprender a integrarte en equipos consolidados o que ya llevan tiempo funcionando, aprender a trabajar con gente nueva, conseguir que más gente conozca tu forma de trabajar, diversificar tus ingresos y disminuir el riesgo de que no te paguen…
      En cuanto a lo que comentas de Dustin Hoffman, esa campaña la pilló tras llevar un montón de años malviviendo y teniendo que trabajar, como la mayoría de los actores que los dos conocemos, en infinidad de trabajos que no le gustaban nada y que nada tenían que ver con su profesión. Con aquellos trabajos pudo sobrevivir y pagarse el Actor´s Studio, apostando a todo o nada. Somos muchos los que nos dedicamos a esto, pero no tantos los que, de verdad, están dispuestos a jugárselo todo a una carta, porque, en la mayoría de los casos, además pierdes la partida. John Cassavettes lo definió muy bien cuando dijo que muchos querrían vivir como él y hacer el cine que hacía él, pero que muy pocos estaban dispuestos a sufrir y soportar las dificultades que él tenía que vencer para poder hacerlo. Dustin Hoffman tuvo la suerte de hacer esa campaña, y la inmensa fortuna de que le eligieran para protagonizar “El graduado” pocos meses después. Ganó su partida. Está claro, Mónica, que no por jugar vas a ganar la partida, porque si uno gana es porque otros pierden, pero también está claro que, si no juegas, es imposible que la ganes.
      Si he escogido todos esos ejemplos de actores famosos que han perdido castings o que se han encontrado con muchísimas dificultades para conseguir un papel ha sido precisamente para que todos los que estamos en esto no nos desanimemos y saquemos lo mejor de nosotros mismos para seguir luchando. En fin, que soy un enamorado sin remedio de esto que hacemos, pero que eso no me hace no ver los problemas que tenemos, sino empujarme a intentar poner lo mejor de mí mismo para solucionarlos.
      En cualquier caso, te agradezco enormemente tu comentario porque es muy clarificador de la realidad que nos toca vivir a todos y complementa perfectamente lo que he dicho en la entrada.
      Y muchísimas gracias, también, por el piropo final que echas a “La placenta…” Me encanta tener lectoras como tú.
      Un abrazo enorme

      Responder
  9. Ana dice:
    21 julio, 2010 a las 01:10

    Hola Carlos! no nos conocemos pero me han gustado mucho los comentarios que he leido y tus respuestas…. yo me suelo presentar a muchos castings…. no lo niego, me gusta mucho hacerlos…. a veces salen bien y te cogen, otras veces salen pero que muy bien pero no te cogen…. otras veces por lo que sea salen mal y me martirizo mucho…. pero a pesar de todo SIEMPRE pienso que algo he aprendido de ellos…. yo me los preparo a conciencia y sigo esperando a que me salga una oportunidad…. se que así será….. nunca dejeis de pensar que lo que uno tanto anhela, quiere y desea con toda su alma llegará, porque yo estoy segura de ello, no se cuándo, pero yo se que llegará y estaré preparada para ello……ánimo para todos, no os deis por vencidos…nunca dejeis de prepararos…. porque al final lo que uno más ama hacer llega a su vida, saludos a todos y a ti Carlos, hasta pronto!

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      23 julio, 2010 a las 00:10

      Hola Ana! Muchísimas gracias por esas cariñosas palabras hacia “La placenta…” y, desde luego, ¡Bienvenida a La placenta…!
      Me identifico totalmente con tu manera de afrontar mentalmente los castings. Yo cada vez tengo más claro que llegar a conseguir el papel de nuestra vida no es más que nuestra Ítaca particular y que, como para Ulises, lo importante no es llegar a Ítaca, sino el viaje, lo que aprendemos en el viaje, lo que compartimos con los demás y lo que aprendemos de ellos durantre el viaje. Como decía Kavafis, Ítaca, no nos dará tesoros, no esperemos encontrarlos en ella, pero si hemos sabido viajar con amplitud de miras, con la cabeza alta y la mano tendida, con el corazón bien abierto, seremos inmensamente ricos en lo que verdaderamente importa de la vida cuando alcancemos Ítaca, cualquier Ítaca. No sé qué pueblo de los índios norteamericanos decía algo muy sabio: “Sigue siempre tus sueños, porque de ellos es la esperanza del futuro”. Por los sueños, Ana, por todos los sueños, y por Ítaca, siempre Ítaca…
      Mi abrazo más fuerte

      Responder
  10. Mónica dice:
    21 julio, 2010 a las 10:44

    Gracias por la respuesta Carlos…..en serio que te honran tus palabras siempre amables y quede dicho por delante que me he entretenido mucho leyendo esta entrada de tu blog.
    Por supuesto mi discurso no va encaminado a “no presentarse a castings” o a “no dar lo mejor de nosotros mismos una vez estemos allí” ¿de verdad se desprende eso de mis palabras? El casting es hoy por hoy la única forma que tenemos los actores no-conocidos de acceder a trabajos por tanto es una parte más del proceso,pero flaco favor nos hacemos si edulcoramos la realidad.Estamos a años luz de ser tratados o de tener inicios medianamente parecidos a los de los actores que pones como ejemplo.Cuando en España se habla de castings,se habla de castings de publicidad que son los que quedan abiertos para el común de los mortales,como mucho de alguna serie…pero no nos engañemos porque me resulta preocupante;jamás vamos a protagonizar “Vacaciones en Roma” por el mero hecho de que NO ACCEDEMOS a ese tipo de castings.La única forma de luchar para que esto cambie es encarar la realidad porque sino acabaremos protagonizando de forma involuntaria “Viaje a ninguna parte”…no es coña,pero he hablado con muchos figurantes que de verdad creen haber “hecho una película” porque se han cruzado 4 veces por detrás de los protas

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      23 julio, 2010 a las 01:22

      Hola de nuevo, Mónica!
      Y gracias nuevamente por tu comentario y por esas palabras tan cariñosas hacia “La placenta…”
      Nunca entendí que de tu comentario original se desprendiera una actitud negativa sobre lo que debemos hacer con los castings, sino un cierto desencanto, lógico por otra parte si lo miramos desde una perspectiva realista, y es ese desencanto el que puede llevarnos a veces, involuntariamente, a desanimarnos y a perder la confianza en nosotros mismos o nuestra propia autoestima, y, si eso llega a ocurrir, no dar en lpos castings lo mejor que llevamos dentro está sólo a un paso.
      Son muchos los problemas que tenemos para poder abrir puertas en esta profesión, eso lo sabemos todos porque todos lo sufrimos en nuestras propias carnes, pero la intención de mi entrada no era describir cómo son los castings, sino, precisamente por ser como son, intentar animar al personal a que no tire la toalla y siga luchando por lo que cree y por lo que le gusta. Poner esos ejemplos no creo que sea engañar a nadie. A mí me reconforta ver a Brando dando perfiles como un principiante o perdiendo un casting como el de “Rebelde sin causa” en el inicio de su carrera, y me reconforta precisamente porque después pudo abrir esas puertas, todas las puertas y llegar a ser quien fue. ¿Te imaginas lo que debió sentir al saber que no le habían cogido para un prota como aquel y que habían preferido a un James Dean, al que todavía no conocía nadie?, o ¿cómo debía sentirse en el rodaje de El padrino Al Pacino sabiendo que nadie le quería allí excepto Francis Ford Copola? No creo que Brando o Pacino lo tuvieran fácil en sus inicios, lo que pasa es que juegan en una división diferente a la nuestra, pero estoy convencido de que algún día se debieron sentir tan jodidos como cualquiera de nosotros viendo desesperadamente que no se abren las puertas a las que con tanto entusiasmo y esperanza llamamos un día sí y otro también.
      Me alegra que menciones a los figurantes, porque son un colectivo por el que siento gran simpatía y admiración. Entre ellos te puedes encontrar de todo, como en todo, pero siempre he encontrado gente con ilusión y ganas de iniciarse en esta profesión, gente con inquietudes y sensibilidad a las que en los rodajes, en muchas ocasiones, tratan fatal, lo que me indigna. Me siento muy identificado con ellos porque yo empecé como figurante hace siete años para ver de cerca a una actriz francesa monísima (Sofie Marceau), y a partir de ahí empecé a ir a castings de publi (al estar en el paro y tener tiempo y necesidad acuciante de generar ingresos, hice más de doscientos cincuenta el primer año de dedicarme a esto profesionalmente). Fue la suerte de que me permitieran darle una réplica gestual a Christian Bale en “The machinist” lo que me decidió a estudiar interpretación y dedicarme de verdad a esto. Al día siguiente del rodaje me matriculé en la escuela de Nancy Tuñón, en Barcelona, donde pasé tres fantásticos años siendo el “abuelo” de la escuela y descubriendo un mundo nuevo y extraño que llevaba dentro, ese mundo que, desde entonces, es mi vida y que tantos momentos de felicidad me da.
      Mónica, soy de los que de verdad creen que lo importante no es adónde vamos, sino lo que vivimos mientras vamos, por eso no me importa emprender uno o mil viajes a ninguna parte.
      En fin, quizá he personalizado demasiado esta respuesta a tu comentario, pero quería que entendieras por qué amo tanto esta profesión, sobre todo después de haber tenido que pasar veinticinco años de mi vida viviendo una vida que ni me interesaba, ni me gustaba, la del mundo empresarial y en la que, como en los castings, te encontrabas con todo tipo de dificultades, faenas y cosas verdaderamente desagradables con las que tenías, obligatoriamente, que convivir. Te aseguro que, después de haber conocido la interpretación, mientras pueda, jamás volveré a aquel mundo. He aprendido que se puede ser feliz teniendo mucho, lo que, desde luego no es mi caso, o necesitando muy poco, y yo me he especializado en necesitar cada vez menos, por eso creo que todavía podré aguantar en esto que tanto me gusta unos cuantos años más. No me cambio por nadie, Mónica, te lo aseguro.
      En cualquier caso, gracias por tu comentario que sé que está escrito con verdadero amor a esta profesión y con el ánimo de mejorarla, y perdona que me haya enrollado tanto con mis batallitas personales. Un gran abrazo

      Responder
  11. Mónica dice:
    24 julio, 2010 a las 17:45

    De verdad no sabes hasta que punto te entiendo……..yo tambien tuve otra vida,tambien me levantaba a las 7 y pasaba 10 horas encerrada resolviendo asuntos que me importaban un carajo,tambien conocí gente autómata que no se planteaban otra existencia y que estuvieron a punto de llamar a un psiquiatra cuando rechacé un indefinido y me fui a estudiar Arte Dramático.Tambien he hecho figuración y opino lo mismo que tu al respecto,me jode mucho que los rodajes estén mas jerarquizados que la Iglesia y que se trate mal a estas personas que aguantan más que nadie.Al igual que tu no cambiaria ni una sola de las actuaciones más cutres que haya podido hacer en la peor sala alternativa por nada del mundo por un trabajo estable en una oficina y aun en los malos tiempos no puedo dejar de amar mi profesión.Además hoy soy un poquito más feliz porque van a emitir una serie en la que tengo un personaje y que estaba guardada en un cajón de Tele5.
    Por cierto,gran pelicula El maquinista
    Millones de besos Carlos,un placer leerte

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      25 julio, 2010 a las 10:34

      Bien, bien, bien, Mónica!
      No sabes lo que me alegra escuchar todo eso y saber que, también tú, has pasado por ese desierto de los despachos jerarquizados, burocratizados, idiotizados e iguales, irremediablemente iguales… ¡Menos mal que lo pudiste dejar atrás!
      ¡Qué bonita, y necesaria, lección de amor al teatro la que nos comentas! Enhorabuena por lo de la serie que, misteriosamente, sale del cajón de los sueños olvidados que guardan todas las teles y mucha, mucha, pero que mucha mierda en todos tus proyectos. Un abrazo enorme.
      ¡Por los sueños, Mónica, por todos los sueños… y la utopía, siempre la utopía!

      Responder
  12. Almudena dice:
    3 agosto, 2010 a las 16:24

    Hola Carlos.En primer lugar,me gustaría felicitarte por la simplicidad y a la vez la majestria del experimentado con la que haces esta entrada.
    Sé que los castings son una prueba muy dura y exigente para cualquier actor que se precie.Sé que no todos los comienzos son caminos de rosas.Esas son una de las razones por las que me gustaría ser actriz. Para empezar,tengo un sueño,una ilusión en la mente es algo que me gustaría llegar a conseguir para demostrar ya no a todo el mundo,sino a mi misma,que soy capaz de hacerlo. Pero,¿qué oportunidad tengo? Para conseguir algo mínimo debería estar en Madrid o Barcelona. Además,no tengo formación,algo que condiciona bastante,ya que la gran mayoría de actores de mi edad (15) llevan años estudiando,trabajando en teatros… ésas cosas que yo nunca he hecho. Me gustaría saber,qué posibles soluciones hay en estos casos. Este año me he estado informando de la Escuela de Arte Dramático de Sevilla (ciudad en la que vivo) y no pueden aceptarme. Necesitas unos estudios mínimos a los que yo aun no he llegado. Y,no quiero “agobiarme” por así decirlo,pero es que,tengo la sensación de que con el tiempo iré perdiendo la ilusión,el talento…si es que realmente tengo. Me gustaría aunque demostrale a alguien que pueda comprenderme lo que puedo hacer,y aunque obtenga una mala crítica,al menos sabré que realmente no valgo para esto.
    Lo que más gracia me hace es que no sé muy bien por qué,pero me muevo en un mundillo de “famoseo” el de mas baja escala,claro; y cada vez que me rodeo por gente así,siento que ése es mi mundo,mi lugar y que debo luchar por conseguir lo que deseo,será por eso por lo que cada vez que tengo la oportunidad,indago,pregunto y me ofrezco como actriz solo por aprender.
    Sin más,gracias por haber leido este gran tostón. :)

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      3 agosto, 2010 a las 20:10

      Hola Almudena!
      Muchísimas gracias por tu cariñoso y sincero comentario sobre La placenta y sobre todas esas dudas y dificultades a las que te enfrentas para intentar perseguir tu sueño de ser actriz. Desde luego no es un camino fácil, y menos aún si, como dices, no estás en ciudades como Madrid o Barcelona donde hay muchas escuelas privadas de interpretación donde puedes empezar a estudiar.

      Es difícil aconsejarte algo en concreto, pero seguro que algo podrás encontrar a tu alrededor. En la entrada sobre los premios Buero menciono el ejemplo de Manacor, un pueblo mallorquín que tiene una escuela de teatro a la que los niños van desde los 4 o 5 años. Sé que en Lleida también se da ese caso. Si no hay nada de este estilo donde tu vives, quizá haya cerca alguna escuela de cine donde los alumnos hagan cortos y necesiten actores/actrices y haya alguno en el que necesiten a alguien de tus características. Los cortos, siempre lo digo, son para mí una de las mejores escuelas de interpretación. Puede que haya también algún grupo de teatro aficionado en algún centro cultural al que te puedas unir para ir aprendiendo e ir dando tus primeros pasos. Y si no hay nada de todo esto, siempre tienes la posibilidad de leer libros sobre interpretación o ver videos de entrevistas con actores que puedes encontrar facilmente en you tube de los que siempre se aprende mucho. Y si no, cuando veas una película o una serie de televisión, fíjate atentamente en lo que hacen tus actores/actrices favoritas, en cómo lo hacen, en lo que dicen, en cómo escuchan (si te fijas en ellos en los planos en los que no hablan aprenderás muchas cosas). Un buen ejercicio que, además, te dirá si el actor al que ves es bueno o no, es bajar el volumen de la tele del todo cuando le ves actuar. Si, por lo que ves, entiendes lo que le puede estar pasando, es que es un buen actor. Piensa que el 90% de la comunicación es no verbal, o sea que casi todo lo que comunicamos lo hacemos con nuestros gestos, la expresión de la cara, de nuestro cuerpo, nuestra postura, etc… fíjate mucho en todo eso y se te abrirá un mundo nuevo y muy divertido, te lo aseguro.

      Sobre esa angustia que sientes por no poder empezar ya a dedicarte a esto y el miedo que te da que con el pasar de los años tu ilusión o tu talento vayan disminuyendo, te puedo asegurar que eso no pasa, y te lo digo desde la experiencia de haber empezado cumplidos ya los 45 y tener más ilusión, amor y ganas de hacer esto que nadie.

      Finalmente, Almudena, me gustaría decirte que no confundas esta profesión con el “famoseo”. Esta es una profesión vocacional dura y larga, en la que la fama, igual que viene, se va, y no todo el mundo está preparado mentalmente para asumir eso, que puede hacerte mucho daño. Lo verdaderamente maravilloso de esta profesión son otras muchas cosas, créeme.

      Una tribu de indios norteamericanos, no recuerdo exactamente cual era, decía que hay que seguir nuestros sueños, porque en ellos está la esperanza del futuro. Sigue los tuyos Almudena, no dejes nunca de hacerlo y, sobre todo, aunque el camino sea largo, solitario y duro a veces, no te desanimes y sigue andando…

      Un abrazo enorme ;-)

      Responder
  13. Jose de Vega dice:
    12 agosto, 2010 a las 11:04

    Hola Carlos (y Monica, espero que todo te vaya estupendamente y no te pierdas, vale?),

    Solo puntualizar que esos “castings” de que hablas en tu entrada no eran castings en absoluto. Eran “pruebas” que era otra cosa muy distinta que se hacia antes, en la epoca dorada de Hollywood cuando a los actores se les contrataba no para una pelicula, sino a sueldo semanal y luego se les hacian pruebas para diferentes peliculas y, en muchas ocasiones, se les utilizaba precisamente para dar replica a aquellas/os a quienes se estaban haciendo pruebas.

    En el caso de Brando, ademas, es muy curioso que le llames “principiante” cuando ya llevaba anos en Hollywood a donde habia llegado despues de conmocionar el ambiente teatral en Nueva York causando un furor hasta entonces desconocido y solo comparable a lo que hoy podriamos llamar reacciones ante los idolos del rock por parte de las fans que iban enfervecidas a verle en escena multitud de veces, ya digo, lo que nunca habia ocurrido hasta entonces.

    Brando ya habia protagonizado no solo su primera pelicula, “The Men”, por la que tuvo a Hollywood suplicando a sus pies durante meses, sino tambien “El salvaje” que le habia convertido en un verdadero icono. Y, ademas, ya habia hecho nada mas y nada menos que “Un tranvia llamado deseo” (adaptacion de su mayor exito teatral), sino tambien “Viva Zapata”, “Julio Cesar”, “On the Waterfront” (por la que gano su primer Oscar, poco despues de que se hiciera esa prueba que has puesto) y “Desiree”. Asi que si insistes en llamarle principiante, bueno, alla tu, pero ya era una verdadera leyenda dentro de la industria y un icono juvenil en casi todo el mundo.

    No se exactamente cuando se filmo esa prueba, pero tuvo que ser en 1953 o 1954, cuando Kazan -que le habia dirigido ya en “Streetcar”, “Viva Zapata” y “On the waterfront”- y no es fiel a la realidad en absoluto ya que en esa epoca Brando no tenia 23 anos sino 29 o 30. Y esa fue la razon por la que no le ofrecio hacerla, como tampoco se la ofrecio a otro de sus actores favoritos, Montgomery Clift, a quien tambien considero para el papel y que, como Brando, resultaba demasiado talludito para ser un adolescente creible como requeria el protagonista de “Rebelde sin causa”.

    Como ves, la realidad dista bastante de la ficcion y, sobre todo, de las interpretaciones que algunos haceis de esa realidad en comentarios muy carentes de rigor, la verdad.

    Podria comentar muchos otros aspectos de otros de los “castings” que has puesto en tu entrada pero me limitare al de Hoffman para aclarar varios puntos: Primero, que nunca estudio en el Actor’s Studio; segundo, que antes de hacer “El Graduado” -que, por cierto, rechazo cuando se lo ofrecio por primera vez Mike Nichols-, llevava seis anos trabajando muy activamente en la television, habiendo hecho como una docena de episodicos o mas, una pelicula, y que llevaba todo un historial teatral, incluyendo un premio muy importante off-Broadway. Y que hacer anuncios publicitarios es algo bastante comun que hacen los actores americanos cuando no son muy conocidos porque supone una rentabilidad economica muy grande: Por un anuncio (hoy, en los 60 menos, pero aun asi importante, cualquier actor, conocido o no, puede ganar entre 50 y 150.000 dolares. O mas, dependiendo de por cuanto tiempo lo pongan. Y no es considerado, en absoluto, como algo peyorativo.

    O sea que, como puedes ver, una vez mas, la realidad esta muy lejana de la ficcion que tu presentas en la entrada. Te dire mas, aun despues de hacer “El graduado”, Hoffman se vino a Europa a hacer, en Espana e Italia, una pelicula de bajo presupuesto en la que, pese a no haberse estrenado El Graduado, era protagonista absoluto. Era una co-produccion y el co-productor espanol (que no nombro para que lo averigues por tu cuenta), alguien que haria muchos millones con otra co-produccion sobre un cierto vecino de no se que piso, al verle no se corto un pelo y le dijo que “con su pinta deberia dedicarse a otra cosa, porque no iba a hacer carrera”. O palabras a tal efecto. No se si se lo dijo a Hoffman personalmente -aunque esa es la leyenda- o lo comento a otros, el caso es que el comentario -nada novedoso para el-, le acabo llegando y hay quien dice que por eso rechazo anos despues trabajar para ese mismo productor en una nueva version de “Sangre y arena” en la que queria que los protagonistas fueran Hoffman y Redford. La pelicula, desgraciadamente porque fue impresentable, la acabo haciendo pero el papel protagonista lo hizo el hijo del director Mark Rydell mientras que la chica de la historia fue una entonces desconocida Sharon Stone, quienes hacian un Juan Gallardo y una Doña Sol ciertamente “chocantes”.

    Lamento tener que corregirte tanto amigo Carlos, pero es que creo que hay que hacer las cosas con rigor para que los ejemplos realmente tengan valor.

    Finalmente, con respecto a los castings, en España y en todas partes, son como deben ser. No tienen que darte mas instrucciones ni detalles que los que les parecen y es el actor quien debe traer su propuesta, la que sea, a partir de esa informacion que es la unica que se le da y no es por casualidad que se le da. Un primer casting es una criba que sobreviven solo unos pocos cuyas propuestas -y apariencia y personalidad- han resultado de interes para el director del proyecto. Sigue un “call back” del que, si es para publicidad, sale el candidato final (habitualemnte el principal y uno de reserva, por si acaso). Si se trata de un personaje de alguna importancia en una serie de TV o una pelicula, entonces probablmente hay al menos entre tres y diez pruebas mas a las que se somete a actores ya pre-seleccionados para finalmente decidirse el o los candidatos finales una vez que han pasado los coladores de produccion o direccion de la cadena a quienes se les habran presentado con diferentes compañeros/as para ver quien funciona mejor con que oponentes a nivel de quimica. Yo en Espana desconozco como se lleva a cabo este proceso y me imagino que sera menos exhaustivo; en Estados Unidos se hace asi (y, ademas, todas esas pruebas, a partir de la tercera -el primer casting y el call back no, a menos que se pasen de tiempo-, son pagadas ya que asi lo requiere el sindicato de actores.

    Repito, hablo de papeles principales. El proceso es mucho mas simple si se trata de “under fives” (o sea que tienen menos de cinco lineas de dialogo), por supuesto.

    Bueno Carlos, un abrazo otra vez y tal vez pedirte un poquito mas de rigor historico, que hoy por hoy, afortunadamente, esta todo muy al alcance de la mano y, por muy utopico que uno sea, no creo que se deba pretender cambiar la historia.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      12 agosto, 2010 a las 12:35

      Bienvenido de nuevo a La placenta, Jose.

      No voy a extenderme mucho en responder a tus comentarios porque, como ya te dije, este blog no es, ni será, el blog de los debates entre Jose y Carlos, que no interesan a nadie, sino algo mucho más amplio y, creo, interesante.

      En primer lugar puntualizarte, ya que pretendes ser tan escrupuloso con tus argumentaciones, que la información que hago de que Brando es un principiante la extraigo de la propia claqueta que aparece en la prueba, en la que específicamente se menciona que tiene 23 años y que tiene 3 de experiencia como actor. Teniendo en cuenta que había nacido en 1924 eso situaría la prueba en 1947 o 1948 y, como supongo debes saber, The men, su primera película, se rodó en 1950, Un tranvía llamado deseo en 1951 y Viva Zapata en 1952. Así que, si damos por buena la información que aparece en la propia prueba de cámara, era un principiante que todavía no había rodado ni una sola película. No sé qué te hace suponer que esa prueba de cámara tenga que ser posterior (1953 o 1954 según dices). Supongo que lo habrás deducido porque Rebelde sin causa no se rodó hasta 1955, pero, supongo que convendrás conmigo en que si Brando hubiera sido ese icono sexual que fue a partir de Un tranvía llamado deseo, por la que estuvo nominado al Oscar que no consiguió porque aquel año se lo llevó Humprey Bogart por La reina de África, no tendría ningún sentido indicar en la claqueta de la prueba que tenía 23 años y sólo 3 de experiencia como actor. ¿No se te ha ocurrido pensar que, quizá, lo que pasó es que el proyecto de Rebelde sin causa era efectivamente de finales de los 40, como se indica en la claqueta, y que encontró muchas dificultades para llegar a convertirse en realidad y que por eso no pudo rodarse hasta 1955?

      Un último punto para zanjar este tema, Jose. Elia Kazan estuvo a punto de no elegir a Brando para Un tranvía llamado Deseo porque cuando estaba con los castings para la película acababan de partirle la nariz boxeando. Temían que una nariz rota no funcionase en pantalla, pero luego se dieron cuenta de que, al contrario, contribuyó a reafirmar la personalidad y el carácter del rostro de Brando. Eso fue en 1951, pero, si te fijas, en esta prueba Brando tiene la nariz intacta, así que, desde luego, es anterior a 1951, es decir, sí que era un principiante.

      Con respecto a lo que dices de que Dustin Hoffman no estudió en el Actor´s Studio, la verdad es que desconozco tus fuentes, pero la mayoría de las biografías que he encontrado de él especifican que, tras su paso de dos años por el Pasadena Playhouse estudiando interpretación, se desplazó a Nueva York con Gene Hackman, a quien había conocido en esa escuela, con quien compartió apartamento y que allí trabajó como camarero, vendedor de juguetes, etc. mientras estudiaba con Lee Strasberg en el Actor´s Studio.

      Como comprenderás, Jose, conozco perfectamente el mundo de los castings ya que son muchos los que he pasado tanto para publicidad (sólo en el primer año en que me dediqué profesionalmente a esto hice más de 250), como para teatro, cine y televisión. Todos los que estamos en esto sabemos lo que es un “call back” y que se hacen sucesivas pruebas con los otros actores para ver cómo funciona la química entre ellos en pantalla. Esta entrada del blog no pretendía ser una descripción del mundo de los castings, sino un intentar animar a todos los que dependen de ellos para conseguir un trabajo y que, desgaciadamente, muy a menudo no resultan elegidos.

      Lo que te aseguro, Jose, es que antes de subir una entrada en este blog (que como te he dicho en más de una ocasión no es más que una invitación a la reflexión, y no un estudio sobre la industria del cine o un compendio de su historia) me documento exhaustivamente sobre lo que voy a hablar. Por ello, aunque sólo sea por el respeto a las horas que paso haciéndolo, te rogaría que, antes de menospreciar mi trabajo, pensaras en lo que vas a decir y, sobre todo, te documentaras bien para hacerlo. Me parece muy bien que no compartas mi manera de pensar idealista y utópica, y que no te guste, pero si quieres expresar tus ideas, haz tu propio blog y expresa en él todas las cosas que quieras decir. Por favor, no utilices para ello los que los demás hacemos con muchas horas de trabajo, ilusión y dedicación y, que, cuando menos, merecen un respeto y no que se les acuse injustamente de falta de rigor o de pretender cambiar la historia.

      De nuevo mi más fuerte abrazo desde la más firme discordancia.

      Responder
  14. Jose de Vega dice:
    12 agosto, 2010 a las 21:27

    Lo que no puede hacerse, Carlos, al menos desde un foro publico como es tu placenta, es soplar y sorber. Si dices que el “screen test” (que no “casting’, como afirmas) es de finales de los 40, no puedes decir que “al final no le cogieron”. Como le iban a coger para una pelicula que no se hizo hasta muchos anos despues cuando ya casi tenia edad para hacer de padre?

    En fin, te dejo con tu particular interpretacion de la historia.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      12 agosto, 2010 a las 23:28

      Por favor, Jose, expongamos hechos, sólo hechos, y no interpretaciones y aquí el único hecho cierto, por mucho que te pese, es que Brando sí hizo el casting para esa película, le llames como le llames, y que al final no la rodó.

      Los castings, como dede luego, no sólo se pierden porque cojan a otro actor, sino porque muchas veces los proyectos se retrasan o se caen definitivamente, pero la frustración para el actor que ha hecho un casting y al final no rueda la película siempre es la misma y, te recuerdo, esta entrada de La placenta trataba precisamente de eso, de intentar evitar que los actores y actrices que hacen castings y al final no ruedan películas se sientan frustrados y sólo prentendía intentar ayudarles a entender que perder un casting no es algo directa y exclusivamente imputable a su valía como actores o a cómo lo han hecho ese día, sino a factores totalmente ajenos a ellos y que, además, no ganar un casting es una cosa que le puede suceder, y le sucede, a cualquiera.

      Mi saludo más cordial desde la que tú consideras mi particular interpetación de la historia.

      Responder
  15. Jose de Vega dice:
    16 agosto, 2010 a las 11:49

    No es que la considere yo Carlos, es que, ahondando en el tema en cuestion solo un poquito mas, resulta que ese proyecto no tiene nada que ver, salvo el titulo, con “Rebelde sin causa” que, en principio iba a llamarse “La carrera ciega”. “Rebelde sin causa” eran una serie de historias cortas sobre delincuentes juveniles escritas y publicadas bajo ese titulo, por el Dr. Robert Lindner, cuyos derechos habia adquirido Warner Bros y de la que no existio nunca siquiera un guion formal. Brando acepto hacer la prueba de pantalla no porque quisiera hacer ese proyecto sino porque Warners queria ver como daba en pantalla el joven fenomeno treatral, o sea que de casting nada porque el proyecto como tal, seriamente, nunca existio. El primer guion de “Rebelde sin causa” no fue escrito hasta finales de 1954, mas de siete anos despues, por Stewart Stern. Esos son los hechos que pides, solo los hechos.

    Cordiales y rigurosos saludos.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      16 agosto, 2010 a las 17:50

      Hola de nuevo, Jose y gracias por la información que nos ofreces. El guión de Rebelde sin causa está efectivamente basado en “Rebel Without a Cause: The hypnoanalysis of a criminal psychopath”, un libro de 1944 de Robert M. Lindner, aunque en la película no se hace ninguna mención a ello. El guión es de Stewart Stern y de Irving Schluman, que desarrollan una historia sugerida por el propio Nicholas Ray, que de esta forma, además de dirigir la película, participa también en el guión.

      Pero, aún admitiendo que la prueba en cuestión de Rebelde sin causa que incluyo en la entrada del blog no fuera para la película Rebelde sin causa que todos conocemos sino, como dices, para esa serie de historias cortas, lo cierto es que Brando era un principiante sin experiencia en cámara que hizo la prueba (posiblemente una de los primeras que hizo en su vida), y que no llegó a rodar ninguna película o serie relacionada con esa prueba.

      En mi entrada, como te he repetido en más de una ocasión, no pretendía, ni pretendo, hacer una historia del cine, sino únicamente animar a los actores y actrices que hacen castings y no los ganan para que sigan luchando y enseñarles que hasta los más grandes pierden castings. Y entonces, desde ese punto de vista, ¿me quieres decir en qué cambia que la prueba que hace Brando y que al final no llega a rodar fuera de una película o de una serie? Estamos ante un actor que empieza a dar sus primeros pasos, que acude ilusionado como el que más a una de sus primeras pruebas con la Warner Bros, una de las productoras más importantes del momento, y que no llega a rodar nada relacionado con ello (de hecho su primera película la rodó tres años después de hacer esta prueba y no con la Warner, sino con United Artist), por lo que en aquel momento Brando se debió llevar el mismo disgusto morrocotudo que nos llevamos todos cuando no ganamos un casting. Por suerte para todos nosotros tuvo la fortaleza suficiente para superar aquel disgusto y seguir adelante.
      Cordiales y placenteros saludos

      Responder
      • Jose de Vega dice:
        16 agosto, 2010 a las 22:37

        Bueno, en primer lugar corregirte otra vez: El guion no esta basado en absoluto en ese libro ni esas historias. Lo unico que la pelicula tiene de ese librop es el titulo, que era propiedad de Warner como te he dicho. NADA de todo lo demas esta en la pelicula de Ray y por eso no se menciona al Dr en absoluto.

        Pero es que me preguntas algo que es, PRECISAMENTE, el meollo de la cuestion y es respecto al “chasco” que debio llevarse Brando (segun tu imaginacion, claro). Y, una vez mas, te repito que no fue el caso. A Brando le invitaron a hacer esa prueba, pagandole todos los gastos, avion en primera clase y hospedaje de lujo -y no se si una pasta gansa, que es posible-, siendo consciente Brando que ese proyecto no iba a rodarse, posiblemente, nunca y si llegaba a rodarse, si se lo ofrecian, lo mas probable es que lo rechazara como habia redchazado y siguio rechazando docenas de posibles proyectos y docenas de pruebas de camara en Hollywood.

        Si, era un principiante en el cine, pero como todos los actores de Neva York -y escritores y directores-, consideraban que ir a Hollywood era, si bien inevitable, “venderse” al puto dinero. Y Brando -como todos- acabaria vendiendose, pero en sus terminos. O sea por el proyecto que le interesara, no por cualquier cosa para la que le llamaran o le ofrecieran, sin importar la pasta que hubiera de por medio. Brando, en 1947, era el nino mimado de Bradway, alguien que superaba el exito popular incluso del legendario John Barrymore. Y, como te he dicho, alguien a quien Hollywood llevaba meses, muchos meses, cortejando.

        En esas condiciones, me parece absurdo asegurar que debio llevarse un disgusto o siquiera comparar la situacion de Brando en esos momentos con la de la mayoria de los actores que acudimos a castings, porque a ningun nivel tiene nada que ver. Pero tu no te vas a bajar de ninguna burra, como ya he comprobado, porque, como te decia, somos todos tan listos que podemos argumentar -y ademas validamente con una minima vuelta de tuerca-, practicamente cualquier cosa. Por lo tanto, por mi parte, lo dejo aqui.

        Cordiales saludos.

      • Carlos Olalla dice:
        17 agosto, 2010 a las 01:17

        Mi querido Jose, como diría mi admirado Serrat, harto ya de estar harto ya me cansé.

        Me cansa, de verdad, tu insistencia en querer tener una razón que no tienes, por muy taxativo que te pongas para defender tus planteamientos, como te pusiste desde tu primer comentario diciendo que Brando no era un principiante como yo decía cuando hizo esa prueba (por lo menos ya admites que la prueba es de 1947 y que no había rodado ni una sola película por aquel entonces, lo que le convierte en un verdadero novato), o cuando prentendiste que esa prueba debía ser, sin duda alguna y sin aportar ni un sólo dato que lo sustentara, de 1953 ó 1954, cuando ahora ya admites que, como yo dije desde un principio, debía ser de 1947, o cuando me tachaste de falta de rigor por decir que Dustin Hoffman estudió en el Actors Studio sin aportar tampoco ni un solo dato que validara tus teorías. Pues bien, como te dije entonces, todas las biografías que consulté para preparar esta entrada indicaban que efectivamente estudió en el Actors Studio, pero si aún tienes alguna duda, puedes verlo tú mismo en el programa número 200 del Inside the Actors Studio del año 2006 en el que James Lipton entrevista al propio Hoffman y éste recuerda varias anécdotas de su paso por el Studio. Espero que ahora no se te ocurra argumentar que Hoffman mentía en esa entrevista o que estaba de broma, porque ya sería el colmo.

        Yo no he encontrado ni una sola prueba o publicación que mencione y pruebe lo que comentas esta vez sobre la prueba “fantasma” de la Warner a Brando pagándole ese lujoso viaje del que hablas y afirmando que Brando era consciente de que ese proyecto no iba a rodarse posiblemente nunca. Así que, por favor, te pido que nos indiques sobre qué documentación o publicaciones te basas para defender tu teoría, o que dejes ya de empeñarte en querer tener una razón que no tienes inventándote datos que no puedes corroborar o haciendo afirmaciones sin ningún fundamento.

        Llegados a este punto, querido Jose, yo no sé tú, pero yo no tengo ganas ni tiempo para seguir perdiéndolo en seguir discutiendo, así que, por favor, te rogaría que cumplieses con la afirmación que haces en tu última frase y dejases aquí el tema. Si no fuera así, y visto que tienes un tiempo que, desde luego, yo no tengo, te informo de que el próximo comentario que me envíes (siempre y cuando no sea ofensivo, claro), será el último que admitiré que publiques en este blog. Me veo obligado a tomar esta decisión porque es la única manera que veo de poner fin de una vez a esta absurda e interminable discusión, ofreciéndote el derecho a la última réplica. No quería haber tenido que llegar a esto, pero, de verdad, no veo otra manera de que se acabe de una vez. Yo he contestado todos tus comentarios porque no puedo dejar sin contestar comentarios que, sin prueba alguna, ponen en entredicho una y otra vez el rigor de este blog y menosprecian el trabajo que hay tras él, pero parece que te has acogido a eso para hacer que esto se convierta en una discusión sempiterna sin ningún sentido ni interés para nadie. Finalmente decirte que no tengo el más mínimo interés en no bajarme de la burra, como dices, ya que, de haber aportado tú una sola prueba habría cambiado encantado de opinión. Así que, por favor, si quieres tienes la posibilidad de enviar una última réplica (que de verdad me encantaría que fuese la prueba de que, como afirmas, Brando acudió a esa prueba siendo consciente de que posiblemente jamás llegaría a rodar algo, para poder demostrarte con hechos que sí soy capaz de cambiar de opinión y rectificar cuando se me demuestra que no tengo razón). Desde ahora mismo te digo que no responderé a ese último comentario tuyo, en caso de que lo mandes, para cederte a tí la última palabra.
        Gracias por todo. Mi saludo más cordial

  16. Jose de Vega dice:
    17 agosto, 2010 a las 09:10

    Puas ahi lo tines, de la boca de quien si escribio “Rebelde sin causa” y estaba alli: http://www.cinematical.com/2006/03/28/lost-brando-screen-test-for-rebel-surfaces-but-its-not-for-th/

    Ahora dale las vueltas que te de la gana, que de la burra yo se que no te vas a bajar,
    Y, por lo tanto, no vale la pena insistir.

    Te dejo en tu mundo y que te vaya bonito.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      17 agosto, 2010 a las 16:58

      Por fin. Muchas gracias. ¡Adiós!

      Responder
  17. Cleofe dice:
    17 agosto, 2010 a las 14:44

    Una retirada a tiempo siempre es una victoria, Jose, pero está claro que tú has nacido para ser un eterno perdedor. Es bastante ridículo y lamentable ver tal muestra de resentimiento y patetismo a partes iguales concentrado en una sola persona, cuanta rabia acumulada. Que pena. Es evidente que debes tener algún tipo de trastorno mental que te induce a ello y que seguro sólo tú conoces.

    Perdón, Carlos, por esta intromisión y ensuciar de esta forma tu blo, pero no podía seguir mordiéndome la lengua. No te preocupes por este personaje, es un gran conocido de los foros y la mejor (y única) opción válida, aunque resulte desagradable admitirlo, es siempre ignorarle.

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      17 agosto, 2010 a las 17:35

      Hola Cleofe, muchísimas gracias por tu comentario y por tu apoyo y, desde luego, bienvenido a La placenta.

      La verdad es que desconocía por completo a Jose y su afición por iniciar y eternizar polémicas estériles en los blogs de otros. Ya lo intentó en la entrada que hice sobre “Cine: Arte y reflexión” y, no contento con ello, quiso mantenerla también en esta de “Castings, castings, castings”. Te aseguro que le he dado muchas vueltas para intentar saber qué podría haberle hecho yo, a pesar de que no tengo ni idea de quién es, para que expresara la inquina y el resentimiento que ha mostrado hacia mí y hacia mi trabajo en alguno de sus comentarios.

      Menos mal que, por fin, todo se ha acabado. Prefiero cederle la última palabra y no rebatirle su último mail, como sin duda habría hecho con cualquier persona que tuviese un ánimo de debate mínimamente constructivo. En Cataluña tenemos un dicho muy apropiado para estos casos: “Bon vent i barca nova” (que vendría a decir algo así como “viento favorable y barca nueva”, es decir, que tenga lo que más corre para que se aleje de una vez muy lejos y lo antes posible).

      Desde luego, Cleofe, no considero que hayas ensuciado el blog bajo ningún concepto al hacerme llegar tu apoyo y tu opinión sobre el tema, opinión que te agradezco profundamente ya que desconocía que esta persona es famosa en el mundo de los blogs por actitudes como esta. Te aseguro que, de haberlo sabido, hubiera cortado de raíz este asunto muchísimo antes.

      Lo dicho, muchísimas gracias y un fuerte abrazo

      Responder
  18. Azucena de la Fuente dice:
    14 septiembre, 2010 a las 14:08

    Querido Carlos:
    Un gusto y un honor leerte. Enhorabuena. Y gracias por buscar con tanto cariño esos screening tests y esa ilusión.
    Un abrazo fuerte,
    Azucena

    Responder
    • Carlos Olalla dice:
      15 septiembre, 2010 a las 22:50

      Hola Azuzena!
      Gran alegría reencontrarte por aquí!
      ¡Bienvenida a La placenta y muchísimas gracias por tu cariñoso comentario de apoyo!

      Un abrazo enorme y “placentero”, siempre “placentero”

      Responder

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Carlos Olalla

Por circunstancias de la vida me pasé más de veinticinco años dirigiendo empresas en la que, sin lugar a dudas, fue la etapa más aburrida y frustrante de mi vida. La verdad es que nunca me gustaron esos trabajos y lo pasé fatal. Cuando cumplí los 45 me encontré con que una reestructuración empresarial me ponía de patitas en la calle y sin un duro. Por si fuera poco, nadie me quería dar trabajo porque decían que ya era demasiado “viejo”. A mí siempre me había gustado el mundo del cine y, como estaba en el paro y tenía tiempo, empecé a estudiar interpretación. Me pasé tres años siendo el “abuelo” de todos mis jóvenes compañeros en una conocida escuela de teatro de Barcelona. Durante aquel tiempo recibí alguna propuesta de trabajo para reincorporarme al mundo de la empresa, pero no quise aceptarlas: el nuevo mundo que había descubierto me había atrapado por completo, así que decidí cambiar una maravilla de sueldo y una mierda de trabajo por una maravilla de trabajo y una mierda de sueldo. Puedo deciros que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida: por primera vez soy libre, la palabra jefe ya no significa nada para mí, hago lo que verdaderamente me gusta y, lo mejor, trabajo con gente sensible y abierta que piensa y siente como yo. ¿Qué más se puede pedir?

www.carlosolalla.com

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