Mano de hierro, corazón de niño (Manolo Gas, 1940-2009)
octubre 17, 2009
No es intención de este recién nacido blog tener una periodicidad diaria, y menos aún mostrar un punto de vista más dramático que humorÃstico. Pero la Vida 2.0 es asÃ, y a veces, la inmediatez, rompe nuestros planes. Es triste dedicar mi segundo post a un obituario, pero es lo que hay: esta tarde de sábado se nos ha ido Manolo Gas, pianista, director de orquesta, músico, artista. Un currante. Una de esas personas que fuera de los cÃrculos teatrales parece no existir para los mass-media, pero que existÃa. Y cómo…
Hijo del bajo Manuel Gas y la bailarina Ana Cabré, creció en el ambiente teatral de los años 40 y 50. Estudió en el Conservatorio Municipal de Barcelona con los maestros Gibert Camins (piano), Zamacois (armonÃa y composición), Juan Masia (música de cámara), etc. Manolo decidió abandonar su vocación clásica como pianista a principios de los sesenta para pasar a foguearse con la crema del jazz catalán del momento, tocando con Gerry Mulligan, Stephane Grapelli, Guy Lafitte, Bill Coleman… Tras ser llamado por Tete Montoliu, acaba adoptando el órgano en detrimento del piano. En 1968 Gas se instaló en Madrid donde trabajó como músico de sesión en infinidad de grabaciones de todos los estilos e incluso participando en los primeros pasos de la fusión de flamenco y jazz con Pedro Iturralde. En los setenta inició su carrera como solista adaptando éxitos pop del momento tanto españoles como internacionales. En su dilatada trayectoria habÃa arreglado y compuesto canciones para muchos cantantes de la escena española, mientras desarrollaba su carrera como pianista y productor. Ha sido director musical de Nino Bravo, Lola Flores, Miguel RÃos, Isabel Pantoja, VÃctor Manuel, Jeannette, Marisol, Marifé de Triana, y RocÃo Jurado a quién acompañó durante 16 años. Casi nada.
Desde 1989 habÃa dirigido la música de numerosas producciones entre las que destacan: Frank V en el Centro Dramático Nacional; Golfus de Roma, de Stephen Sondheim; Sweeney Todd, de Stephen Sondheim; Guys and dolls, de Fran Loeser; Te quiero, eres perfecto… ya te cambiaré, con libreto de Joe Dipietro; Little night music, también de Stephen Sondheim; The full monty, de Terence McNally y David Yazbek; La eterna canción, Adiós a la bohemia y Black el payaso, todas ellas de Sorozábal en el Teatro Español. Su último trabajo en el Teatro Español habÃa sido Groucho Me Enseñó Su Camiseta, que finalizó el pasado 4 de Octubre.
HabÃa ganado el premio Max de las Artes escénicas por la dirección musical de Guys and dolls y el Premio de la CrÃtica de Barcelona por Sweeney Todd. Obtuvo el Premio Max 2007 al Mejor Director Musical y ha sido galardonado dos veces con el Premio Gran VÃa de Teatro Musical a la Mejor Dirección Musical por su trabajo en Ascenso y caÃda de la ciudad de Mahagonny (espectáculo que inauguró el nuevo espacio gestionado por el Teatro Español en las Naves del Matadero) y por el reciente regreso a los escenarios de Sweeney Todd.
Era un excelente arreglista. A su hermano Mario Gas le gustaba contar cada vez que tenÃa ocasión la anécdota, en el estreno del primer Sweeney Todd en Barcelona, cuando acudió el mismÃsimo Stephen Sondheim y en el intermedio quiso entrar entre cajas para preguntar quién habÃa conseguido reducir la orquestación original de su obra, porque estaba alucinado comprobando que la reducción a poco más de diez músicos no habÃa perdido nada respecto a la versión original para gran orquesta. Este músico, por supuesto, habÃa sido Manolo. Los aplausos y gritos de Sondheim (‘Brilliant! Brilliant!’) al final de la función lo decÃan todo. Manolo y Mario formaban un tándem… brillante.
Trabajé con él precisamente en Sweeney Todd. Lo recuerdo por los pasillos o en el bar del Teatro Español, con su puro en la boca, con sus andares acompasados, la voz rasposa, ligeramente encorvado, de chiste fácil y corrosivo, y con facilidad para piropear a las féminas. Un señor cascarrabias que tras una coraza exterior de ‘me hago el antipático’ era incapaz de ocultar a alguien su gran capacidad para emocionarse, para volcar un caudal infinito de chascarrillos y anécdotas de la profesión, acumulados a lo largo de años y años de haber hecho ‘de todo’. Alguien que delante de una partitura empuñaba la dirección con mano de hierro, obteniendo asà los resultados que obtenÃa: brillantes. Lo he conocido en sus últimos años, castigado ya por sus problemas de salud, pero todavÃa con un destello infantil en los ojos cuando se dejaba llevar por la música. Mano de hierro, corazón de niño.
Descansa en paz, Manolo.-




Hasta siempre, Manolo
Ahà queda eso, Manolo. Grà cies.
Lo malo es que, sin ser conocido por todos, sà lo era en el “mundillo artÃstico” por muchos, muchos que sà lo son para los grandes medios…
Y aún asÃ, ni una sola mención…. me parece muy triste. Se merecÃa un homenaje y espero que se lo hagan.
Descanse en paz, maestro.
Que penita , no te olvidaremos. Estoy de acuerdo con Ana se merece un homenaje.
Descansa Maestro.
El Dia 14 de diciembre Manolo sera homenajeado en el Teatro Español, en Madrid, por toda esa gente que tanto le queria. Todos vamos a estar ahi y estais todos invitados! A partir de las 17:30 habre la taquilla para recojer invitacion!
Gracias por vuestro cariño, mi padre era el hombre mas grande que he conocido! Ole!
Gracias por tu nota, Anna. Allà nos veremos. Un besazo, cielo
aprendi mas sobre mi profesion cuando me dirigio en sweeny tood, un musicazo de la cabeza a los pies, descansa en paz manolo
Yo lo conocà cuando apenas era una niña y aun lo recuerdo cuando venia con su familia a cenar a EL MESÓN restaurante de mis abuelos, en Robledo de chavela. Una persona estupenda, muy buena persona tanto el, como su familia. Ahora quisiera ponerme en contacto con sus hijos. Descansa en Paz Manolo.