El director de casting que soñaba con un cigarrillo y una motosierra a gasolina
octubre 23, 2009
-Di a cámara tu nombre, edad y agencia.
-Er… hola… me llamo Sisebuto Calambres, tengo 22 años y mi agencia es KAMELOS.
-Dame perfiles.
-¿Cómorrr? Esto… No los he traÃdo. No sabÃa que debÃa tr…
-Que te pongas de perfil, y luego del perfil contrario.
-Ah, claro… bueno…
-Vale. Eh, ponte ya de frente. Hazme el acting.
-¿Lo qué?
-Leches, ¿no te ha mandado tu agencia una separata? ¡Que me representes la acción!
-Ah, eso…
El aspirante inspiró profundamente aire, y su cara estuvo a punto de partirse en una mueca similar a morder limones.
-Vale, muchas gracias. Le dices al siguiente que pase.
-¿Qué tal?
-¿Cómo que ‘qué tal’?
-Que cómo lo he hecho… No sé, qué te ha parecido…
-Esto es un casting, nene, no una evaluación del cole. Tengo la sala llena de gente esperando. Dile al siguiente…
-Joer, dime arrgo…
Al director de casting le vino a la mente la escena de la cabeza explotando de la pelÃcula Scanners. HacÃa un mes que habÃa dejado de fumar, y unos dÃas lo llevaba mal y otros peor. Ese era uno de esos dÃas. Respondió al chaval:
-Bueno, ya que lo preguntas…la cosa era muy sencilla. Es un anuncio de ketchup, tú eres un alegre tomate, llevas un tocho de gomaespuma que oculta todo tu cuerpo y sólo descubre tu cara, y yo necesito la mejor de tus sonrisas. Si la mejor de tus sonrisas parece un puñetazo en el estómago, me temo que el cliente no te va a tener en cuenta como tomate, y menos como alegre. ¿Contento del análisis?
-Pero tÃo… a ver… Yo es que lo veo asÃ… Soy un tomate, y voy a convertirme en ketchup. O sea, voy a morir para convertirme en algo que produzca placer a la gente… Yo trato de expresar el dolor por la muerte, la desesperación por el final de mi existencia, a la vez que la esperanza por las alegrÃas gastronómicas que voy a proporcionar en un futuro…
El director de casting, boquiabierto, no daba crédito. Miró al cámara que le ayudaba en la prueba, por ver si era alguna especie de broma; pero éste habÃa abandonado el plató por la puerta del baño, y tras ella se escuchaban unas carcajadas histéricas.
-Escucha, berzotas. No sé si me estás tomando el pelo o qué clase de lavado de cerebro te han hecho en el Guantánamo de donde vengas: Eres un tomate, y tienes que sonreÃr. Punto. No ponerme cara del Fary pisando una chincheta. Hazme el favor de llamar al siguien…
-Es que… si me permites un comentario… yo lo veo asÃ. Para empezar, los tomates no sonrÃen, asà que debo expresar algo que está fuera de mi naturaleza, de mi psique vegetal, de mi ‘yo’ de hortaliza. Debo encontrar un punto de equilibrio entre lo animal y lo vegetal, una catarsis…
-Esto… esto no puede estar sucediendo…
-Pero mira… yo creo que si le doy otra lectura, otra visión… A ver, puedo introspectar la felicidad de un tomate… Puedo bucear en mi interior, sacarlo de dentro, sentirme un tomate feliz. Verás, sólo necesito… esto… er… ¡Ya lo tengo! ¡SÃ, sÃ! ¡Tengo una escena feliz! ¡Ya lo tengo! ¡Ya lo tengo! ¿Podemos repetir?
El director de casting notó un velo de sangre deslizarse ante sus ojos. Se preguntó si un jurado popular considerarÃa esta situación como atenuante en un juicio por asesinato. Además, el mono del tabaco le estaba pegando unos bocaos de escalofrÃo. Tragó saliva, y mientras ponÃa mentalmente cruces rojas al lado del nombre AGENCIA KAMELOS, trató de conservar la calma. El cámara habÃa salido del baño con los ojos llenos de lágrimas, pero sus muecas de risa contenida presagiaban que podÃa regresar adentro en breve. Pensó fugazmente en motosierras y en escenas gore. De repente, como un flash, se le ocurrió una solución.
-¡SÃ, chaval! ¡Repetimos! ¡Veo que lo has entendido, perfecto!
-¿SÃ? Entonces puedo…
-¡SÃ, sÃ, chaval, no lo pienses más, lo tienes! ¡Carlos, graba! ¡Nene, a por ello!
El aspirante inspiró profundamente aire, y repitió la misma mueca que la primera vez.
-¡Perfeeeeecto! ¡Muy bien, chaval! ¡Ahora sà que lo has clavado! ¡Muchas gracias!
-No… ¿No crees que deberÃa repetir? Es por si la primera toma…
-¡Nononono, chaval! Cuando ya lo tenemos, las siguientes sólo pueden empeorar el resultado. ¡Ha estado cojonudo! ¡Muchas gracias! ¡Ven, te acompaño a la puerta!
-Bueno, me alegro de… de… ¿Llamo al siguiente?
-No, no, tranquilo. Vamos a hacer una pausa. No te tropieces, ¿eh? Ya te llamaremos. ¡Adiós, adiós!
Con un último empujón consiguió echar al aspirante del plató y cerró la puerta. El director de casting y el cámara quedaron en silencio unos instantes. Por fin dijo:
-Carlos, dame un pitillo.
-¿Pero no habÃa dejado de fumar…?
-Carlos, por tus santos cojones; dame un pitillo, que te tragas la cámara.
Se encerró en el baño. La primera calada entró en sus pulmones como una bomba que le hizo toser como un poseso, la segunda bajó como aguarrás, la tercera apenas le dolió. Fumando, compulsivamente, comenzó a relajarse mientras el trallazo de nicotina adormecÃa su cerebro. Terminó el cigarrillo, y al salir, indicó al cámara con un gesto que pasase el siguiente. Se sentó, confortablemente atontado. Entró un chico con rastas; visualmente no debÃa pasar de los dieciocho años.
-Buenos dÃas. Ponte ahÃ, en la marca. ¿Te sabes el acting?
-Claro que sÃ, tronco. ¿Lo quieres en Stanislavsky o por el Método?
El director de casting suspiró. Iba a ser una mañana muy larga.-




Brutal! Me he reido mucho Rafa!
Aunque en esos momentos, te da de todo menos risa…
Cuando toca “un dÃa de esos”, incluso serÃa peor.
El de la agencia Kamelo, no se irÃa asà nomás, no, pedirÃa que le dejásemos ver el vÃdeo con su prueba…
Y el segundo, el de las rastas, seguro que le sonarÃa el móvil mientras lo grababas…
Rafa, genial tu blog (me ahorro el terapeuta…)
Un abrazo!
Daniel
JAJAJAJAAA!!
A mi me pasó en un casting con una chica…teniamos que entrar en grupos de cuatro… Y una de ellas me dijo: ” Tia, o sea, que estoy super nerviosa, ¿Qué hago?” Me dio tanta pena que le expliqué que habÃa que hacer, no sabÃa ni lo que era un perfil…Y el acting menos todavia…Ademas era complicado…tenias que reflejar con la cara que te estaban metiendo un tuvo de pla
Total, que al final la directora de casting dijo, no pares aunque te equivoques…tu sigue… Asi diez minutos…Y cuando nos ibamos la pobre me dijo: ¿Qué tal lo he hecho?
MUY BUEN ARTICULO.
Aparte de los capull… Sisebutos, que en todas partes los hay, tengo que decir que un casting es la peor prueba por la que pasa un actor, yo me pongo menos nervioso en un escenario o rodaje que en un casting, pagarÃa por no hacerlos, ademas se me dan fatal.
Y tambien hay algunos Sisebutos detras de la camara, que han discutido con su señora o tienen mono, que no hay quien los aguante.
En hora buena.
Un abrazo.
¡Me parto! Qué bueno
DeberÃan vender entradas para los castings, seguro que muchos son más divertidos y entretenidos que el espectáculo final
No, por diosss… eso es el concepto Operación Triunfo. Esos telerrealities y sus resúmenes de audiciones para ir creando expectación en la audiencia han transmitido la idea de que por presentarte a un casting vas a salir cinco segundos en la tele aunque la pifies estrepitosamente: y ello ha conseguido que para cualquier audición ellos necesiten una criba adicional y previa para separar el polvo de la paja, los cantamañanas de los profesionales… y eso juega en contra de todos los que se presentan, porque los que hacen castings son humanos y se cansan.-
jajajaja… muy bueno. Por cierto me estoy enamorando de esa rubia que pones en todos los articulos. Como está…
Entiendo perfectamente como te sientes Rafa pero los únicos responsables de que eso pase sois vosotros y las agencias, no se supone haceis un filtro antes? el problema es que tratais a los actores como ganado convocando un casting masivo en el que muchas veces esperas más de una hora para hacer una presentación en cámara…y luego encima de esperar una hora tienes que aguantar la mala educación de muchos directores de casting y su cara de perdonavidas…se supone que es un interés mutuo, que vamos en el mismo barco…estoy de acuerdo que ahora hay mucho intrusismo en el mundo de la interpretación…pero es trabajo de las agencias hacer un filtro o por lo menos explicarle al actor novato las nociones básicas de un casting…pero claro eso joderÃa a muchos de los directores de casting que se dedican ahora a hacer cursitos cobrando una pasta…por favor un poco de profesionalidad por las dos partes y sobre todo RESPETO que como he dicho antes vamos en el mismo barco y nos necesitamos unos a otros…un saludo
A mà no me digas, que soy actor…
Sobre lo de las agencias haciendo un filtro… qué más quisieramos. Para mà que en los últimos años se han acostumbrado al ‘póngame cuarto y mitad de actores’ y ellos agarran la pala, cargan un par de paletadas y las mandan al casting sin hacer demasiada criba
Una agencia es una cosa. Un representante, otra. Pero eso lo dejaremos para un post futuro…
Muy bueno, Rafa… a mi me ha tocado estar alguna vez al otro lado, como realizador. Y la verdad, he visto cada friki… pero tambien he tenido el gusto de conocer a gente interesantÃsima, autenticos artistazos. Bienvenido, me encantará tenerte de vecino de blog.
Un abrazo
Paco
Otro a ti, Paco
¡¡Qué mofa más grande!!
La verdad es que con lo difÃcil que está trabajar de actor, casi entiendo la “locura” de tu personaje de tratar de exprimir al máximo su tomate… Como quien anuncia un paliativo para las almorranas: ¿qué interés artÃstico tiene? Ninguno. Pero quien no se consuela es porque no quiere…
Teniendo en cuenta lo chungos que parecen ser algunos castings hoy en dÃa entiendo que la gente necesite cierta preparación antes de ir… Lo que los actores no pueden hacer es dejarse hundir por ciertas personas que no hacen más que crÃticas destructivas (y no estoy diciendo que todos los directores de casting sean asÃ, ojo).
¡Saludos!
Paula
ME PARTO!
…Y no se si identificarme con el tomate o con el cámara del baño! XD
BuenÃsimo Sr. Casette…pero dónde estaba yo que no habÃa leÃdo su blog antes?
Me ha interesado mucho este diálogo entre el actor y el director de casting.
Como Director de escena me ha parecido suculento para escenificarlo.
Rafa, te cuento dos cosas me ha traÃdo a la memoria al Dustin Hoffman de Tootsie, cuando se enfrenta a su Representante justificando sus razones cuando debió enfrentar un papel de ‘tomate’ en una publicidad y apeló a las técnicas actorales o metodologÃas.
Y otra, me has traÃdo a la memoria un sketch cómico de la Televisión Argentina de hace años ( soy argentino entre otros defectos) que se repetÃa semanalmente en ese Progrma Cómico.
Dos actores esperan pasar a un casting. Mientras, discuten acerca de métodos de actuación; si uno es stanislavskiano, el otro grotwskiano, si uno es partidario de Strassberg el otro lo es de Kantor etc. Esta discusión los acalora y cada uno defiende sus psoiciones a rajatabla, llegan incluso a las manos cuando se interrumpe estas peleas por que los llaman para pasar al casting que es de una publicidad de un detergente o de un papel higiénico.
Un abrazo
Jorge
Gracias por tu comentario. No conozco ese sketch argentino, pero TOOTSIE, independientemente del argumento principal (aventuras y desventuras de un actor que se traviste para comer y alcanza un éxito inesperado) es un compendio de las penurias que un actor pasa en los castings, donde nunca sabes qué es lo que exactamente busca el director, pero de ser capaz de detectarlo depende que trabajes o no… Tu futuro próximo o lejano depende de tres minutos.-